La jueza estadounidense Loretta Preska rechazó el pedido de
Argentina para que se suspenda la sentencia que ordena al país transferir el
51% de las acciones de YPF al fondo buitre Burford. Los litigantes reclaman un
monto de $16.000 millones de dólares. De todas maneras, la aplicación del fallo
implicaría la sanción de una nueva ley en el Congreso de la Nación.
El Estado argentino había apelado el fallo la semana pasada
y la magistrada de la Corte de Distrito Sur de Nueva York había convocado a las
partes enfrentadas en el litigo a una audiencia de emergencia. La resolución de
este lunes rechaza la suspensión de la medida y habilita a que continúen las
acciones dispuestas por el juzgado.
A pesar del fallo desfavorable, Argentina anticipó que
continuará realizando presentaciones. Incluso, podría recurrir a la Corte
Suprema de Justicia de los Estados Unidos para reclamar una revisión de la
sentencia.
La defensa argentina sostiene que la orden de la jueza
Preska de entregar las acciones de YPF viola el derecho federal norteamericano,
la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (FSIA) y principios de cortesía
internacional.
Además, pone sobre la mesa la Declaración de Interés hecha
por el Departamento de Justicia estadounidense, considerado un “apoyo” del
gobierno de Donald Trump. La presentación también advierte sobre un “ejercicio
inconstitucional de jurisdicción extraterritorial”.
El Gobierno nacional había anticipado que no podría entregar
las acciones de la petrolera aunque quisiera, porque una operación de esa
magnitud debe pasar obligatoriamente por el Congreso, de acuerdo a lo que
indican las leyes argentinas.
Fuente: Página12