Al menos catorce gobernadores irán este martes a la jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete, en un fuerte gesto de apoyo que marca un claro giro respecto a la relación que las provincias venían teniendo con el gobierno nacional.
La salida de Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito y futuro procesado por corrupción, descomprimió el vínculo tenso del presidente Javier Milei con los gobernadores aliados. De todas formas, ningún mandatario quería salir en una foto con el exjefe de Gabinete, que mintió en declaraciones juradas y admitió poseer una fortuna cercana a los mil millones de pesos, imposible de justificar con su sueldo.
Según el portal LPO, fuentes del gobierno adelantaron que ya confirmaron su presencia la mayoría de los gobernadores del PRO, el radicalismo y los peronistas y provinciales aliados a la Casa Rosada.
Entre los confirmados están Raúl Jalil (Catamarca); Leandro Zdero (Chaco); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Rio Negro), Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Osvaldo Jaldo (Tucumán); Rogelio Frigerio (Entre Ríos); Gustavo Sáenz (Salta); Martín Llaryora (Córdoba) y Jorge Macri (CABA).
En tanto, la presencia del misionero Hugo Passalaqcua, no está confirmada.
Entre los ausentes estarán los seis gobernadores del kirchnerismo, que salvo excepciones han mantenido distancia durante toda la etapa del gobierno libertario. El único de ellos que hizo un mensaje de acercamiento a Santilli fue el fueguino Gustavo Melella, con una serie de tuits que publicó tras su designación en la que se ofrece a un trabajo en conjunto.
Tampoco estará en la jura el santafesino Maximiliano Pullaro, que tiene buena relación personal con Santilli pero siempre fluctuante con la Casa Rosada.
Santilli mantendrá la relación con las provincias y lo que era el Ministerio del Interior quedará a cargo de su mano derecha, Gustavo Coria. El nuevo jefe de Gabinete también conservará relación con el Congreso, donde buscará destrabar la eliminación de las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias), para lo cual deberá negociar con los aliados que hoy irán a aplaudirlo.