Un cierre con calma relativa marcó el final de agosto para
el dólar. La divisa oficial terminó el mes en $1320 para la compra y $1360 para
la venta en el Banco Nación, $15 por encima del jueves. El balance mensual
arrojó una baja de 1,1%, después del salto de 14% que había sacudido a los
mercados en julio.
En el año acumula un incremento cercano al 30%, concentrado
desde abril, cuando se liberó el cepo cambiario. En los bancos, el promedio
minorista se ubicó en $1341,02, con un techo en $1360.
Dólar blue en movimiento
El dólar blue cerró en $1345 en el microcentro porteño.
Retrocedió 0,38% en la rueda y mostró un mes más calmo, después de haber tocado
récords nominales el año pasado.
En el segmento mayorista, la divisa terminó en $1343. Fue la
única cotización con un retroceso marcado en el mes, de 2,2%, tras las
intervenciones del Banco Central que moderaron la presión sobre la plaza.
Los dólares financieros tuvieron un recorrido distinto: el
MEP subió 0,5% hasta $1351,07 y el contado con liquidación avanzó 0,6% hasta
$1356,06. Ambos reflejaron el movimiento de agosto, con oscilaciones, pero sin
saltos bruscos, en línea con el esquema de control oficial, que seguirá
marcando el pulso del mercado en septiembre.
El “mini plan” hasta octubre
Más allá de la foto de las pizarras, agosto cerró con un
despliegue de medidas oficiales que buscan controlar el pulso del mercado hasta
las elecciones 2025. Con mayor o menor sigilo, el Banco Central y el Ministerio
de Economía reforzaron la operatoria en futuros, endurecieron encajes bancarios
y limitaron las posiciones de divisas de las entidades.
Según la consultora 1816, el último ajuste de encajes fue
“el cuarto aumento en solo 40 días”. La lógica es absorber pesos y asegurar que
el Tesoro pueda renovar vencimientos a tasas más bajas. En paralelo, operadores
identificaron volúmenes inusuales de compraventa de bonos en pesos,
interpretados como señales de intervención oficial para evitar caídas abruptas.
El equipo económico lo define como un esquema transitorio, un “mini plan” de apenas dos meses. La meta es sostener cierta calma en un escenario financiero agitado y atravesado por la cuenta regresiva electoral.
Fuente: BAE