Morosidad histórica: El 29,6% de las familias entró en mora por préstamos con billeteras virtuales en mayo del 2026, por encima del peor momento de la pandemia

Así lo expuso un informe del CEPA sobre el endeudamiento y los retrasos de personas y empresas con bancos y otras entidades crediticias. Además, la irregularidad con los bancos alcanzó los niveles más elevados desde la crisis de 2001 (pico de 32,7% en septiembre 2003).

Viernes, 24 de julio de 2026 - 9:17 hs.
Morosidad histórica: El 29,6% de las familias entró en mora por préstamos con billeteras virtuales en mayo del 2026, por encima del peor momento de la pandemia

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Un informe del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) reveló que en mayo del año en curso, la morosidad de las familias con bancos y billeteras virtuales alcanzó niveles históricos, peores que los de la Crisis del 2001 y de la pandemia del coronavirus. La investigación “analiza la evolución de la irregularidad del crédito en el sector privado no financiero, distinguiendo entre empresas y familias”, detallan desde el CEPA. 

“El estudio examina la calidad de la cartera crediticia en el sistema financiero tradicional (bancos), en los proveedores no financieros de crédito (billeteras virtuales, Fintech, etc.), y la situación específica desagregada por entidades, provincias y rangos etarios”, precisa el informe, que añade que los datos relevados surgen de los “Informes sobre Bancos” del Banco Central de la República Argentina (BCRA) “y el procesamiento propio de las bases de la Central de Deudores (CENDEU)” 

Los principales hallazgos del trabajo muestran una crisis profunda de familias y empresas por endeudamientos, que están correlacionados con el incremento de las tarifas y precios regulados por el Estado y la caída del poder adquisitivo de los salarios, junto con el desplome de la actividad económica. 


La mora por préstamos afecta a más familias que en la pandemia del coronavirus

El incumplimiento de las familias con los bancos, “se concentra en préstamos personales y tarjetas de crédito, que representaron 73% del saldo irregular total a abril 2026. El ratio sumó 12,5% en tarjetas de crédito y 14,9% en préstamos personales”, sostiene el informe en sus conclusiones.

En tanto, la morosidad de familias con billeteras virtuales, “saltó del 7,3% en noviembre 2024 a 29,6% en mayo 2026. Este récord perforó el techo de la pandemia” cuando fue del 27,1% (en mayo 2020).

Por otra parte, respecto de los retrasos en los pagos a los bancos, “luego de 19 meses de subas consecutivas (desde el 1,5% de octubre 2024) la morosidad del sector privado con el sistema financiero, en mayo 2026, alcanzó un máximo de 7,6%. Este guarismo se conforma con el ratio de irregularidad de las empresas, que pasó de 0,7% a 3,0%, mientras que en el caso de las familias trepó de 2,5% a 12,3%”.


La morosidad con los bancos alcanzó los niveles más elevados desde la crisis de 2001 

“El incumplimiento de las familias (con los bancos) se concentra en préstamos personales y tarjetas de crédito, que representaron 73% del saldo irregular total a abril 2026. El ratio sumó 12,5% en tarjetas de crédito y 14,9% en préstamos personales”, expone el informe del CEPA.

En un tramo saliente de la investigación, se advierte que la morosidad de las familias ya es “histórica”, porque los atrasos en los pagos “en la totalidad del sistema financiero (contemplando tanto bancos como billeteras virtuales) se encuentra en niveles de 15,5% en mayo 2026. Además, la irregularidad con los bancos alcanzó los niveles más elevados desde la crisis de 2001 (pico de 32,7% en septiembre 2003).”

Por otra parte, “de los 20,9 millones de deudores con bancos y billeteras, los deudores morosos sumaron 5,8 millones. De este total, los morosos con billeteras virtuales suman 3,4 millones, con bancos alcanzan 1,3 millones y con ambos tipos de entidades computan 1,1 millones.”


Entre las conclusiones del informe, aparecen los siguientes ítems:

Situaciones de riesgo a mayo 2026

De los $3,45 billones de préstamos en situación 5 (irrecuperable) dos tercios refieren a billeteras virtuales y el tercio restante es de bancos ($1,15 billones).”

En situación 2 (con seguimiento especial o riesgo bajo) el monto de deuda asciende a $4,14 billones. El 80% ($3,27 billones) corresponde a las entidades bancarias.

En el mes, se redujo la cantidad de deudores con bancos en todas las categorías (situaciones 2 a 5). En particular, se observa una caída más pronunciada en la situación 5, con 281.377 deudores menos, lo que podría evidenciar la venta de carteras de deudores “incobrables”.

Respecto de los montos, sólo se reducen con bancos en las situaciones 2 y 3, evidenciando que las sumas de dinero que migran de categoría son más elevadas. Es decir, aunque los bancos dejan de prestar a nuevas familias y reducen los casos existentes, la imposibilidad de pago de los saldos de deudores remanentes incrementan el monto de la deuda y escala en los niveles de riesgo.

Con billeteras virtuales las categorías de riesgo (2 a 5) aumentaron tanto en montos como la cantidad de deudores. La que más creció fue la situación 4, con un alza, entre abril y mayo de $297.256 millones, mientras que el mayor incremento en cantidad de deudores se registró en la situación 5, con 387.468 personas más”, precisaron desde el CEPA.


Mapa de morosidad

Los peores niveles se encuentran en la región de Cuyo y el NOA, mientras que la región Central y la Patagonia austral (excepto Santa Cruz) muestran un desempeño menos magro. La provincia con morosidad más elevada contemplando tanto bancos como billeteras virtuales es La Rioja (22,8%), seguido de San Luis (20,1%) y Catamarca (20,0%), mientras que las que observan los niveles más bajos se encuentran en La Pampa (9,1%), CABA (10,1% y Santa Fe (12,4%). A su vez, solo tres jurisdicciones (CABA, Neuquén y Santa Fe) registran menos del 25% de sus deudores en situación irregular.

Morosidad según edades 

Casi 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 34 años están en mora (38,4%). El segmento más joven (18 a 24 años) explica apenas el 3,8% del monto irregular, pero representa el 10,0% del total de personas morosas, lo que indica que los montos adeudados son relativamente bajos. Además, en un 80% corresponden a billeteras virtuales. La tasa de morosidad es dramática en la franja de hasta 24 años: 4 de cada 10 créditos otorgados por bancos y billeteras son morosos (40,9%).

Morosidad según género

La masa total de deudores morosos se distribuye de manera casi idéntica entre géneros (50,2% varones y 49,8% mujeres).


Morosidad según bancos

Exhibe una altísima concentración, solo seis entidades explican el 75,9% de los préstamos en mora ($6,9 billones). El ranking es encabezado por Banco Galicia (17,8%), BNA (16,1%), Banco Santander (15,3%) y BAPRO (12,0%). Tres de estas cuatro entidades (salvo BNA) se encuentran con ratios de irregularidad por encima del promedio. En este último aspecto se observa, además, mucha dispersión, donde entidades Carrefour Banco (52,7%), Ualá (24,6%) y Banco Columbia (24,1%) muestran niveles extremos, a la par de bancos como BNA (7,9%), Banco Ciudad (6,6%) y Banco de Santa Fe (7,1%) que se ubican por debajo del promedio.

Morosidad según billeteras virtuales

Las cinco mayores firmas concentran el 50% de los créditos en mora ($2,4 billones), con Tarjeta Naranja y Naranja Digital a la cabeza (28,4%). Respecto a las tasas de irregularidad, el comportamiento es inverso a los bancos: las tres billeteras virtuales con más montos morosos poseen tasas de incumplimiento entre el 17% y el 24%, mientras que, de las 17 firmas restantes (que explican el 32,5% de la cartera irregular), 15 se ubican por encima del promedio general del sistema digital y 9 de ellas presentan ratios de irregularidad que superan el 50%.

Morosidad por actividad económica

El crédito a empresas muestra un deterioro sostenido entre octubre 2024 y mayo 2026. Este fenómeno afecta a todo el entramado productivo con mayor impacto en: construcción, que muestra un ratio de incumplimiento de 6,6%, alojamiento y servicios de comida, con un 6,2% de irregularidad y actividades administrativas, que suman 5,2% de morosidad.


Los motivos del proceso de ruina de familias y empresas

Con respecto a las causas de este proceso de endeudamiento de familias y empresas, el CEPA sostiene en este informe que es consecuencia del modelo económico. “Aunque el Gobierno sostiene que la situación actual responde al desconocimiento financiero por parte que quien tomó créditos, a que muchos especularon con una devaluación para licuar sus deudas con inflación, a problema de los bancos que otorgaron mal los préstamos, y a una tasa de interés alta derivada de la ‘irresponsabilidad’ electoral de la oposición proponiendo, por ejemplo, la ley de financiamiento educativo, el presente informe describe otras razones”, detalla el CEPA.

Las causas del proceso, son las siguientes:

Caída del salario real

La escalada de la morosidad coincide con el desplome del poder adquisitivo. Desde la asunción de Javier Milei, el salario real registrado cayó 8,7%, pérdida que se profundiza al 18,7% si se corrige la medición inflacionaria con la canasta ENGHo 2017/18. El endeudamiento refleja una insuficiencia de ingresos estructural y no consumos irresponsables.

Incremento de la mora previo a las elecciones

El discurso del Gobierno choca con los datos que muestran que la irregularidad del crédito comienza a incrementarse mucho antes de las elecciones legislativas, específicamente en el último trimestre de 2024. En concreto, las deudas en el sistema financiero se incrementan desde noviembre y las del no financiero desde diciembre 2024.

La responsabilidad de los bancos y el fin de las LEFI (Letras Fiscales de Liquidez)

Si bien los bancos cargan con parte de la responsabilidad por un mal manejo de los riesgos de crédito, el Gobierno generó un forzoso desplazamiento de la demanda de crédito al sector privado. En julio 2025, cuando la mora en familias ya había ascendido hasta ese momento a 5,7% con bancos y a 16,4% con billeteras, subiendo constantemente durante más de dos trimestres, el Gobierno desarmó las LEFI y liberó un pulmón enorme de liquidez en el sistema financiero ($10 billones) que las entidades tuvieron que salir a colocar en créditos. 

Adicionalmente, el incremento de la mora parece haber tenido un driver fundamental en el escaso control de las billeteras sobre la relación deuda/ingreso que suele controlar el sistema financiero. Es decir, cuando el Gobierno mandó a los bancos a “laburar de bancos” la morosidad ya era un problema, en un contexto en el que además el equipo económico llevó las tasas de interés a niveles reales altísimos.

El escaso control de las billeteras

La dinámica del incremento de la mora parece haber tenido un driver fundamental en el escaso control de las billeteras sobre la relación deuda/ingreso que suele controlar el sistema financiero. Esta decisión condicionó incluso al sistema financiero: cuando el ingreso no alcanza para pagar las acreencias, no se discrimina cual deuda se deja de pagar, pegando también en el incumplimiento de la deuda con bancos, incluso aunque estos hayan limitado la cuota al nivel de ingreso de las familias.