En el marco de la penúltima
sesión del período extraordinario, el Senado aprobó por unanimidad avalar el
Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercado Común del Sur, la República
Argentina, la República Federativa del Brasil, la República del Paraguay y la
República Oriental del Uruguay, por una parte, y la Unión Europea, por otra
parte, celebrado en la ciudad de Asunción, República del Paraguay, el 17 de
enero de 2026.
La votación, realizada a las
15.25 de este jueves, tuvo como resultado 69 votos a favor y 3 en contra, al
cabo de un debate que se extendió cuatro horas, y que se intentó acortar
drásticamente para ganarle de mano a Uruguay en el objetivo de que el argentino
fuera el primer parlamento en avalar el entendimiento comercial. No lo
lograron, pues en un rápido trámite la Cámara de Representantes de Uruguay
aprobó el acuerdo y dejó a la Argentina en el segundo lugar.
Los votos en contra
correspondieron a Eduardo “Wado” de Pedro, Juliana di Tullio y Cristina López.
El texto, que consta de 23 capítulos, tiene entre sus
objetivos: establecer un acuerdo comercial moderno y mutuamente ventajoso que
cree un marco previsible para impulsar el comercio y la actividad económica;
desarrollar el comercio internacional y el comercio entre las partes mediante
la reducción o eliminación de los obstáculos arancelarios y no arancelarios y
una mayor integración en las cadenas de valor mundiales; y desarrollar un
entorno propicio al aumento de los flujos de inversión, la competitividad y el
crecimiento económico.
A través del mismo, se establece una zona de libre comercio
entre las partes durante un período transitorio que comenzará en la fecha de
entrada en vigor del acuerdo.
Detalles del histórico acuerdo
La norma, por la que se trabajó
durante más de 20 años y que espera un pronunciamiento del Tribunal de Justicia
de la Unión Europea (TJUE) para entrar -o no- en vigencia definitiva, según lo
solicitado por la Eurocámara el pasado 21 de enero, establece la reducción o
eliminación progresiva de los derechos de aduana de las partes sobre las
mercancías originarias, salvo algunas excepciones señaladas, con períodos de
transición de hasta 15 años para productos sensibles.
Entre los principales productos
de exportación a la UE beneficiados se encuentran la carne, los langostinos y
los calamares, la merluza, la miel, los cítricos y las frutas, y el biodiesel.
Además, la UE elimina los
aranceles al vino y reconoce indicaciones geográficas argentinas y expresiones
tradicionales (como “reserva” o “gran reserva”). Los principales productos de
la pesca obtendrán acceso libre de aranceles al momento de la entrada en vigor
del acuerdo.
Se establece que se podrá
acelerar la eliminación de los derechos de aduana sobre las mercancías
originarias de la otra parte, o mejorar de otro modo las condiciones de acceso
a los mercados para las mercancías originarias de la otra parte, si su situación
económica general y la situación del sector económico de que se trate lo
permiten.
A partir de 3 años después de la
fecha de entrada en vigor del acuerdo, a petición de cualquiera de las partes,
el Subcomité de Comercio de Mercancías, creado a tal efecto, estudiará medidas
que permitan mejorar el acceso al mercado. El Consejo de Comercio estará
facultado para adoptar decisiones que sustituirán a cualquier tipo de derecho o
categoría de desgravación determinado para las mercancías originarias.
Se acuerda, de conformidad con el
artículo VIII del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT)
de 1994, incluidas sus notas interpretativas y disposiciones suplementarias,
que todas las tasas y otras cargas de cualquier naturaleza, distintas de los
derechos aplicados a la importación o la exportación o en relación con ellas,
se limiten al coste aproximado de los servicios prestados, no se calculen ad
valorem y no constituyan una protección indirecta de las mercancías nacionales
ni gravámenes aplicados a la importación o a la exportación con fines fiscales.
Asimismo, se eliminan barreras no
arancelarias. Se establecen procedimientos y plazos en materia de medidas
sanitarias y fitosanitarias para facilitar el comercio y otorgar mayor
previsibilidad a los exportadores.
Se establece también la creación
de un mecanismo de consultas bilaterales para resolver los problemas
comerciales que se puedan presentar.
Se establecen exclusiones y
plazos prudentes para la adaptación industrial: el Mercosur dejará excluidas
las importaciones desde la UE de productos sensibles del bloque; la mayoría de
las importaciones del Mercosur se desgravará en 10 años o más; la UE se
compromete a suprimir los aranceles a las importaciones más rápidamente que el
Mercosur; la apertura del sector automotor será gradual; se podrán aplicar
salvaguardias bilaterales específicas para el sector automotor hasta los 18
años de entrada en vigor del acuerdo.
Fuente: Parlamentario