Previo a la apertura del mercado cambiario y en un nuevo intento por frenar la disparada del dólar, el Banco Central oficializó el swap con el Tesoro de Estados Unidos por 20 mil millones de dólares. A menos de una semana de las elecciones de medio término, la administración ultraderechista del presidente Javier Milei insiste con contener artificialmente el tipo de cambio, a costa de salvatajes financieros, ahora con el Gobierno de Estados Unidos
En el comunicado difundido por la entidad que conduce Santiago Bausili se anuncia un “acuerdo de estabilización cambiaria”. “El objetivo de este acuerdo es contribuir a la estabilidad macroeconómica de la Argentina, con especial énfasis en preservar la estabilidad de precios y promover un crecimiento económico sostenible”, sostiene el comunicado de la entidad presidida por Santiago Bausili.
“El acuerdo establece los términos y condiciones para la realización de operaciones bilaterales de swap de monedas entre ambas partes. Estas operaciones permitirán al BCRA ampliar el conjunto de instrumentos de política monetaria y cambiaria disponible, incluyendo el fortalecimiento de la liquidez de sus reservas internacionales, en línea con las funciones de regulación establecidas en su Carta Orgánica”, continúa el comunicado oficial.
“Este acuerdo forma parte de una estrategia integral que refuerza la política monetaria de la Argentina y fortalece la capacidad del Banco Central para responder ante condiciones que puedan derivar en episodios de volatilidad en los mercados cambiario y de capitales”, remata el comunicado del BCRA, en medio de una corrida cambiaria y un verdadero “Vietnam financiero” que obliga al Tesoro de los Estados Unidos a intervenir con la venta de, alrededor de 200 millones de dólares diarios para contener el tipo de cambio en Argentina.
El anuncio en el inicio de la semana previa a las elecciones es un nuevo intento de la gestión de Toto Caputo por calmar a los mercados con la ayuda del Secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent, aunque en rigor el swap ya se había adelantado a principios de octubre y no trajo tranquilidad, según publicó el portal LPO. Tampoco trajeron estabilidad las intervenciones del Tesoro de Estados Unidos en el mercado argentino comprando pesos, una medida que al principio fue exitosa pero después sirvió a los operadores locales para hacerse de dólares que considera baratos, previendo una futura devaluación.
Asimismo, Bessent también anunció que está negociando con bancos un préstamo repo para Argentina por USD 20 mil millones, pero la operación no parece sencilla y la traba está en las garantías que debe ofrecer el país.
El gobierno viene anunciando que se firmará un acuerdo comercial con la gestión de Trump, pero no hay precisiones. Para peor, el magnate estadounidense quiso ayudar dos veces con declaraciones a Milei, pero lo terminó hundiendo. Primero dijo que la ayuda está atada a que La Libertad Avanza gane las elecciones del domingo y luego hizo un diagnóstico demoledor de la economía argentina: “no tienen nada, están muriendo”.
Esto último, Trump lo dijo en las últimas horas, para justificar el salvataje o “fianza” (“Bailout”) ante los “farmers” norteamericanos, que se ven perjudicados por la asistencia del gobierno norteamericano a la administración de Milei y por el aval a medidas como la suspensión de las retenciones a los grandes exportadores de granos.