El Gobierno anunció una fuerte
reestructuración del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de
Seguridad (Iosfa), que actualmente atraviesa fuertes dificultades para
funcionar debido a una deuda millonaria que arrastra desde hace años.
Mediante el decreto de necesidad
y urgencia 88/2026, el Poder Ejecutivo dispuso la disolución de IOSFA y la
creación de dos nuevas entidades diferenciadas de cobertura sanitaria: la Obra
Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales
de Seguridad (OSFFESEG). La medida fue publicada este viernes en el Boletín
Oficial y ya entró en vigencia.
El decreto, firmado por el
presidente Javier Milei y su gabinete, se fundamenta en la “situación de
desequilibrio financiero persistente” que atraviesa el IOSFA, atribuida al
aumento sostenido de los costos médico-asistenciales, la heterogeneidad del padrón
de afiliados y la dispersión territorial de la cobertura.
Esta decisión administrativa
busca dar respuesta a una crisis financiera de magnitudes críticas, con un
pasivo auditado que asciende a los 200.000 millones de pesos. Según la
perspectiva técnica del Ministerio de Defensa y la Jefatura de Gabinete, la inviabilidad
del esquema anterior radicaba en irregularidades de gestiones precedentes y un
desequilibrio estructural que comprometía la atención de más de 500.000
beneficiarios.
A partir de la nueva normativa,
el sistema de salud se reorganiza en función de la dependencia ministerial de
cada fuerza. Por un lado, se crea la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA)
como ente autárquico en el ámbito del Ministerio de Defensa, destinada a
brindar cobertura al personal militar. Por otro, se conforma la Obra Social de
las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG) bajo la órbita del Ministerio de
Seguridad Nacional, para atender al personal de la Gendarmería Nacional
Argentina y la Prefectura Naval Argentina.
Desglose del nuevo esquema
prestacional
La flamante OSFA operará bajo la
jurisdicción del Ministerio de Defensa, liderado por Carlos Presti. Su
constitución como ente autárquico le otorga personería jurídica propia para
gestionar la salud del personal militar en actividad, civiles de las Fuerzas
Armadas, retirados y sus grupos familiares. Por su parte, la OSFFESEG quedará
bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, brindando cobertura específica a la
Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina.
Un aspecto central de la
normativa es el blindaje de los recursos financieros. El decreto estipula una
estructura de asignación rígida para ambas instituciones:
80% de los ingresos: Destinado
exclusivamente a la prestación de servicios médico-asistenciales.
8% (Máximo): Reservado para
gastos administrativos y de funcionamiento.
12% (Excedente): Podrá derivarse a otras prestaciones sociales, siempre que las obligaciones de salud estén plenamente garantizadas.
Fuente: BAE