Cultura

Camogli: “El artiguismo consideraba que un indio podía gobernar, no una, sino dos provincias”

El historiador volvió a destacar la figura del prócer misionero Andresito Guacurarí, que un 2 de agosto de 1818 obtuvo una victoria militar clave sobre un ejército de blancos, que defendían los intereses de los terratenientes correntinos, y del modelo unitario de país. 

Viernes, 2 de agosto de 2024 - 23:35 hs.
Camogli: “El artiguismo consideraba que un indio podía gobernar, no una, sino dos provincias”

Este 2 de agosto, se cumplen 206 años de la batalla de Las Saladas, donde el líder indígena Andresito Guacurarí, en representación del prócer José Artigas, al mando de una fuerza de unos 2 mil hombres, derrotó a un ejército liderado por el capitán José Vedoya, que en mayo había derrocado al gobernador artiguista de Corrientes, Juan Méndez.

En diálogo con LT4, el historiador Pablo Camogli, un especialista en la figura de Andresito Guacurarí, no dudó en señalar que para el “artiguismo” era lógico y plausible que un indígena gobernara, no una, sino dos provincias, como fue el caso en 1818, cuando el general mbya se convirtiera en el gobernador de facto de Corrientes –mientras regía como mandatario en Misiones.  

“Es una fecha emblemática porque es la imagen del orden social invertido: es el día en que los guaraníes, los indios, y lo digo así justamente para remarcar la distancia social, los indios derrotaron a los blancos”, destacó Camogli, para quien el 2 de agosto de 1818 representa la inversión de lo que “tradicionalmente fue el sometimiento del blanco sobre los indios, la apropiación de los indígenas como fuerza de laboral, la apropiación de las mujeres indígenas para los placeres sexuales del blanco, todo ese sometimiento al que históricamente desde la época de la conquista, (sufrieron) los pueblos originarios en toda América”. 

“De golpe (ese orden social y étnico) se da vuelta en un campo de batalla cuando el ejército misionero liderado por el comandante general Andrés Guacurarí Artigas en representación de la Liga de los Pueblos Libres que lideraba el protector José Gervasio Artigas, invade la provincia de Corrientes, en donde se había producido un golpe de Estado contra el gobernador artiguista Juan Méndez”, ponderó el historiador, en defensa de la invasión de Corrientes por parte del ejército de Andresito.

Según confió Camogli, en Corrientes había ocurrido “un golpe de Estado liderado por Vedoya, que era un terrateniente, un hacendado correntino, que lideraba un grupo de la élite correntina que estaba en contra de las ideas artiguistas. Habían derrocado al gobernador y en ese contexto Andresito invade la provincia de Corrientes, avanza sobre sobre esta provincia, bordeando los esteros del Iberá y en la noche del 1° de agosto llegan hasta las proximidades donde está el campamento del ejército correntino y en la madrugada del 2 de agosto se da este enfrentamiento militar, este, que termina en una gran victoria de Andresito”, explicó el historiador misionero.

De acuerdo con su interpretación de los hechos, la victoria de Andresito estuvo “fundamentalmente sustentada en el poder de su caballería, que el arma más poderosa que tenían los guaraníes y el artiguismo en general, porque utilizaban una táctica de guerrilla o de montonera, como se le suele denominar. Esto es no ofrecer un enfrentamiento en un campo abierto, y siguiendo los cánones de los manuales militares, sino, ejecutando unas maniobras de desorganizadas digamos, que confundían al enemigo y le permitieron obtener una victoria que fue crucial y absolutamente contundente”, subrayó Camogli, destacando la táctica militar de Andresito y su ejército, que contradecía lo que enseñaban los manuales militares de la época.

Cabe aclarar que de acuerdo a otros investigadores, Vedoya se replegó hasta las márgenes del río Ambrosio esperando refuerzos por parte del comandante Brest, desde la ciudad de Goya, pero estos refuerzos nunca llegaron y fue esto el factor causante de la derrota de los correntinos frente al ejército de los mbyá guaraníes.

No obstante, según Camogli, en la victoria de Andresito, también pudo incidir la disidencia de la propia tropa correntina de Vedoya. “Hay que ver ahí hasta dónde la totalidad de las tropas correntinas estaban tan decididas a pelear ese combate. Porque también hay sectores populares, que fueron movilizados un poco por la fuerza y que por ahí sienten más simpatía por este originario (Andresito) que está comandando un ejército de sectores populares, para que se entienda, de los más infelices, como decía Artigas”, planteó el historiador.

Según Camogli, “en el ideario de Artigas era que los más beneficiados eran los más infelices, los más infelices eran los indios, eran los mulatos, eran los libertos, eran los gauchos, eran los huérfanos, eran las viudas, digamos, eran los que el sistema de aquel momento dejaba afuera o sometía todas estas formas de injusticia social que existían en la época y que el artiguismo había puesto en lo más alto de sus intenciones y de sus intereses. Y que Andresito expresaba como como fenómeno individual con todo lo que significa pensar que es un originario gobernando una provincia, la provincia de Misiones. Y que no solo gobierna una provincia que está mayoritariamente habitada por originarios, como es la de Misiones, sino que de golpe derrota a los blancos en la batalla de Saladas y que se transforma en el gobernador de facto de una provincia (Corrientes) mayoritariamente poblada por blancos”, subrayó Camogli, poniendo de relieve que la idea de que un indígena pueda gobernar una provincia era rechazada de plano por la sociedad del siglo XIX.  

“Incluso hoy en día si pasara algo así, si apareciera un originario gobernando cualquier provincia argentina, ocasionaría un escándalo. Imaginémonos lo que pudo haber sido hace doscientos diez años atrás”, expresó Camogli, señalando que a él le parecería que eso “sería espectacular”.

Sobre esa hipotética situación, Camogli aprovechó para cuestionar al presidente ultraderechista Javier Milei. “Ya sabemos cuál sería la reacción desde el presidente para abajo en las redes sociales hablando, barbaridades sobre cómo puede ser que un pata sucia, un indio o cualquier cosa gobierne una provincia. Bueno, el artiguismo consideraba que un indio podía gobernar dos provincias, no una, sino dos”, ponderó Camogli.

Consultado al respecto de la figura de Andresito, Camogli puso de relieve que lo que motivó la invasión de Corrientes, fue la revuelta que lideró Vedoya en contra de lo que se consideraría una reforma agraria en esta provincia.

“El motivo por el que Vedoya se levanta contra Méndez y el artiguismo en general, es esta distancia social que tiene con estos sectores a los que Artigas, está reivindicando. Pero hay una cuestión mucho más práctica que es la aplicación del reglamento de tierra. La famosa reforma agraria que puso José Artigas, que se aplicó en Corrientes, no así en Misiones, porque en Misiones, la tierra le pertenecía a los guaraníes”, consideró.

“Pero Corrientes –prosiguió Camogli– era una provincia mayoritariamente poblada por blancos. Ellos eran los dueños de la tierra y se generó en un expediente judicial, un conflicto entre unas personas que ocupaban unos ranchos en las tierras que supuestamente eran de Vedoya. (Este) protestó ante la justicia y la justicia falló a favor suyo, pero cuando este expediente llega a Artigas, este dice, que en virtud del reglamento no se tengan en consideración las supuestas pretensiones o títulos de propiedad que pueda tener Vedoya. Y que esas tierras queden en posesión de estas personas que eran muy humildes y que estaban reclamando la posibilidad de tener un pedacito de tierra para poder llevar adelante una economía que era de subsistencia”, subrayó Camogli, planteando que Artigas y Andresito desoyeron el reclamo de terratenientes y defendieron a pequeños agricultores.

Para Camogli, “la aplicación de este reglamento, poner en cuestionamiento la propiedad de la tierra, es el factor prioritario por el que Vedoya se levanta contra Méndez. Pero también se explica por qué desde la elite dirigente de Buenos Aires, la elite dirigente de Montevideo, va a haber tanto rechazo hacia la figura de Artigas y todo lo que Artigas representa”.

En esta línea, el historiador subrayó que “estas élites van a preferir aliarse incluso con los portugueses o con el Paraguay para entregar la banda oriental, entregar Misiones, a cambio de la captura y la derrota definitiva de Artigas. Son cuatro años, del 1815 al 1819, que es la donde Andresito está gobernando Misiones, hasta su captura por parte de los portugueses. Es una historia permanente, está ocurriendo permanentemente”, opinó Camogli, trazando una suerte de paralelismo con la actualidad y la puja entre provincias y el gobierno nacional. 

“De hecho, Vedoya ni bien depone a Méndez, lo primero que hace es comunicarse con Juan Martín de Pueyrredón, el director supremo en Buenos Aires, al que le explica que ya inició negociaciones con los portugueses y con Paraguay para poder atacar a Andresito, y poder llevar adelante lo que Buenos Aires ya había negociado con Portugal, que es la entrega del territorio, de la banda oriental, lo que hoy es la República Oriental del Uruguay, la entrega de lo que hoy es la provincia de Misiones a cambio de la derrota de Artigas y de acabar con este proyecto alternativo de revolución que es muy contrario a los intereses que tiene la élite dirigente de Buenos Aires”, confió el historiador misionero.

“Sin embargo, nosotros en la provincia de Misiones tenemos escuelas con el nombre de Pueyrredón, en la ciudad de Posadas, hay una avenida muy grande, que tiene el nombre de Pueyrredón. Y fue el director suponemos que negoció la entrega de la provincia a Brasil. Hoy seríamos brasileños si se hubieran cumplido las los deseos de Pueyrredón”, advirtió Camogli, quien cuestionó que en Misiones se homenajee “más a Pueyrredón que Artigas en la provincia”. 

“Creo que, en los últimos años, y por suerte, esto está empezando a cambiar”, concluyó el investigador.