Este martes, el Fondo Monetario Internacional salió con un mensaje claro de apoyo al programa económico del gobierno de Javier Milei, que sufrió una derrota contundente en las elecciones bonaerenses del domingo último. El respaldo del principal acreedor del gobierno ultraderechista de Argentina, que prestó unos 20 mil millones de dólares al país, puso en evidencia la situación delicada que traviesa el mismo.
“El personal del FMI está trabajando de cerca con las autoridades argentinas mientras implementan su programa para afianzar la estabilidad y mejorar las perspectivas de crecimiento del país. Respaldamos su compromiso para garantizar la sostenibilidad del marco cambiario y monetario del programa, así como su adhesión continuada al ancla fiscal y a una agenda integral de desregulación”, escribió Julie Kozack, la vocera del organismo.
Ese comunicado fue rápidamente difundido en las redes sociales por los principales funcionarios del Ministerio de Economía. Como si se tratara de una cadena nacional digital, cada uno compartió el respaldo del Fondo para reforzar la idea de que, más allá de los cimbronazos políticos, el programa sigue en pie. Cabe aclarar que el FMI no dijo absolutamente nada de los escándalos de corrupción y coimas que involucran a la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, que empeoraron el escenario electoral para La Libertad Avanza en provincia de Buenos Aires. Este domingo, LLA perdió por 14 puntos las elecciones ante el peronismo en territorio bonaerense.
En ese contexto, el mercado eligió otra partitura. De acuerdo con el portal LPO, el riesgo país trepó en la jornada hasta rozar los 1.100 puntos básicos, un nivel que desnuda la desconfianza de los inversores. El contraste es brutal: mientras afuera se aplauden las promesas de estabilidad, adentro los precios de los activos se mueven como piezas de dominó.
Ayer, el dólar oficial cerró en $1.425 en Banco Nación, con el MEP en $1.432 y el contado con liquidación en $1.436. El blue, termómetro callejero, se movió entre $1.385 y $1.395. En tanto, en la Bolsa porteña, el S&P Merval tocó un nuevo mínimo en más de un año, con acciones que apenas lograron un tibio rebote técnico.
Correlato de esa desconfianza en la capacidad de pago del gobierno de Milei, en Wall Street, las acciones argentinas oscilaron con volatilidad y los bonos en dólares ensayaron una leve recuperación de entre 2% y 4 %. En la jornada previa, el derrumbe generalizado había alcanzado los dos dígitos.