Este martes, la familia y amigos de Rodrigo López, van a marchar en la zona del muelle María Auxiliadora de Garupá, exigiendo justicia por el caso que consideran que fue homicidio o, incluso torturas seguidas de muerte. Orlando López, el padre del muchacho, insistió en que no es posible que su hijo se haya suicidado, porque es practicante de un culto evangélico, porque tenía proyectos de vivir con su pareja, en concubinato y por los indicios de golpes y tortura que presentaba el cuerpo.
En diálogo con LT4 esta mañana, López describió los primeros momentos después de ser avisado sobre el hallazgo del cuerpo de su hijo, destacó la presencia de golpes, heridas y signos compatibles con tortura, y brindó detalles de una conflictiva relación que Rodrigo mantenía con la madre de su novia, una mujer que sería oriunda de Alemania.
El cuerpo de Rodrigo apareció colgado de un cinturón en la zona de el muelle en la Costanera María Auxiliadora, en Garupá, el pasado 11 de noviembre. La causa que investiga el juez de instrucción Juan Manuel Monte, cambió de carátula pasando de “suicidio” a “muerte dudosa”. Y el magistrado aceptó a la familia como querellantes particulares.
“Al ver el cadáver de mi hijo automáticamente ya digo que él no se ahorcó, porque él no tenía esa tendencia a ahorcarse por la religión. Es cristiano evangélico y ellos tienen su creencia y una de ellas es no ahorcarse”, contó López a este medio.
Asimismo, subrayó que Rodrigo presentaba golpes. “Entro a revisar el cuerpo y estaba todo golpeado, quemado con cigarrillo, las uñas de los 10 dedos de la mano, arrancadas, golpe en la cabeza. La muñeca tenía apretado, como si fuese que le ataron y nosotros después suponemos que le atacan para arrancarle la uñas. Estaba torturado”, denunció López.

Repreguntado, el hombre sostuvo que la versión oficial es que Rodrigo se ahorcó y que el cuerpo estaba intacto, sin golpes, al momento de sacarlo del río en la zona del muelle mencionado. “Yo saqué todas las fotos”, dijo López, añadiendo que dejó todo en manos de su abogado, Federico Esquivel. “Soy un empleado provincial. Yo de ley cero; creo que es la segunda vez, que voy a una comisaría”, sostuvo.
En cuanto a su descripción de la vida de su hija, Orlando contó que su hijo “era un chico sano. Acá quieren hacer creer que era un consumidor. La policía quiere hacerme creer eso: me quieren echar prácticamente la culpa a mí, que por culpa mía se ahorcó, porque no tenía contención, porque era consumidor. Es una cosa es loco. Yo soy el perjudicado y estoy terminando como si fuese que yo soy el culpable. Eso es lo que me sorprende, Están dando vueltas las cosas”, cuestionó López.
“Pero Dios es justo y se va a ver la verdad, se tiene que ver la verdad. Y si no, será otro caso más de todo el país”, comentó López, que acto seguido pasó a describir una relación conflictiva que mantenía su hijo con la madre de su novia, una mujer proveniente de Alemania.
López “salía con una chica de origen alemán, creo que ya dije por todos lados. Siempre yo le decía a Rodrigo, que los alemanes no les quieren a los ‘negros’. Son muy racistas”, reveló el hombre, señalando que la madre de la joven, se oponía a la relación y más aún, del proyecto de casamiento, que habría tenido su hijo con la joven alemana.
“Ellos se querían casar. Y tener hijos, en fin, tenían sus planes de vida. Por eso yo no creo que Rodrigo se haya suicidado porque en la noche anterior él se afeitó, se puso bien porque tenía que hacerse el documento para con la constancia después para ir a ver un trabajo, porque ese fin de semana él le quería llevar de la casa porque había muchas hostigaciones (sic) por parte de la madre”, expresó el padre del joven fallecido.
Según el hombre, inclusive, la madre de novia de Rodrigo, llegó hasta su vivienda y lo insultó, llamándolo “negro de mierda, cucaracha, pobre, en fin, montones de cosas. Una mujer sacada dice esas cosas”.
Apuntando sus sospechas a un posible crimen por encargo, Orlando contó que en el día previo a aparecer ahorcado, Rodrigo “recibió un llamado, tipo doce (de la noche) no sé bien la hora. Y él borra el llamado, se levanta, se cambia y se va. Y ahí ya no aparece más. Yo creo que alguien lo citó”, sostuvo el hombre.
Por último, López dejó en claro que su hijo no usaba cinturones, como el que apareció en el cuerpo de su hijo, y que no pudo ver el informe de la autopsia. “Nadie me dijo nada. Lo que quieren hacer creer es que él salió intacto del agua”, sostuvo.
La marcha a desarrollarse hoy, desde las 17, está convocada en la Plaza Las Banderas, en la entrada a la Costanera de Garupá, para después marchar hasta el muelle donde fue encontrado su hijo. Según López, decidieron no marchar a la Comisaría local para evitar represalias en un contexto enrarecido, por las presuntas amenazas que recibió su hija, menor de edad y hermana de Rodrigo.
Ayer, el abogado Esquivel adelantó que solicitarán una nueva autopsia sobre el cuerpo del joven, “porque el primer informe disiente totalmente con las placas y las fotografías que tenemos nosotros”. Según explicó a Radio Up, que el cuerpo de Rodrigo “está mutilado, sin uñas, sin dientes, torturado en las zonas íntimas. Tiene quemaduras de cigarrillo, un golpe muy fuerte en la cabeza y marcas de ataduras”.
“Claramente estamos ante un hecho de tortura seguida de muerte”, aseguró el abogado ayer, cuando la familia denunció que una de las hermanas de Rodrigo, está recibiendo amenazas desde teléfonos ya identificados. “Llegar a la verdad evidentemente le molesta a alguien. Si fuera un suicidio, nadie estaría molestando a una menor de 16 años”, afirmó Esquivel, quien anticipó que radicarán denuncias por las amenazas.