El gobierno ultraderechista que encabeza el presidente Javier Milei, desesperado por la situación acuciante de las reservas y la extrema volatilidad en el mercado cambiario, anunció que baja a cero las retenciones a los granos hasta el 31 de octubre para que el campo liquide.
“La vieja política busca generar incertidumbre para boicotear el programa de gobierno. Al hacerlo castigan a los argentinos: no lo vamos a permitir. Por eso, y con el objetivo de generar mayor oferta de dólares durante este período, hasta el 31 de octubre habrá retenciones cero para todos los granos”, anunció el vocero Manuel Adorni, como incluyendo a los operadores cambiarios dentro de la oposición política al gobierno ultraderechista.
Según informó el portal LPO, la medida se tomó el domingo por la noche en medio de reuniones urgentes del equipo económico para tratar de controlar la suba del dólar, que derivaron en la postergación del viaje de Javier Milei a Estados Unidos. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, convocó a todos los directores a la sede del organismo. Al mismo tiempo se juntaron los principales funcionarios del Ministerio de Economía y en el Banco Nación también se concentraron los directores.
En esas reuniones un secretario de Estado propuso bajar las retenciones a cero por los próximos 30 o 60 días para que los cerealearos que nuclea CIARA empiecen a liquidar y entren dólares al Central hasta las elecciones. El equipo económico que lidera el ministro Luis “Toto” Caputo, definió que la medida rija por 40 días, es decir, hasta las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre.
En el campo la medida no estaba en los cálculos y el propio titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, se sorprendió al aire en una entrevista radial. El diagnóstico en el gobierno es que las cerealeras están reteniendo cosecha porque descuentan que después de las elecciones habrá una devaluación y entonces esperan que mejore la paridad.
Como sea, el anuncio de la suspensión de los derechos de exportación, deja al desnudo la desesperación después de haber quemado más de 1.100 millones de dólares de reservas en los últimos tres días hábiles de la semana pasada.
El jueves “Toto” Caputo decía que iban a vender hasta el último dólar, pero esa “canchereada” se chocó de frente con la realidad y el viernes el mercado desplumó al Central, obligando al gobierno a rifar 678 millones de dólares sólo en esa jornada. Ese mismo día el gobierno empezó a filtrar que se venía un préstamo del Tesoro de EEUU, pero con el correr de las horas tuvieron que salir a moderar las expectativas.
En el agro se estima que podrían quedar para liquidar soja y maíz por alrededor de 9 mil millones de dólares de una cosecha que fue récord, pero que Milei y Caputo dilapidaron para mantener el dólar barato. El analista financiero Christian Buteler planteó una pregunta que empezará a rondar en el sector: “¿Qué será más ventajoso, vender hasta el 31 de octubre con la baja de retención o esperar al precio del dólar después del 31 de octubre?”.
En el peronismo, en tanto, se encendieron señales de alerta y advierten que las cerealeras van a adelantar todas las exportaciones posibles, por lo que el año que viene habrá un problema fiscal serio. Pero eso no importa al gobierno ultraderechista, que parece apostar todo a un resultado electoral en las legislativas, que les permita contar con un tercio de “héroes” en el Congreso, para blindar vetos e impedir juicios políticos.