En el Día de San Cayetano, el patrono del trabajo, el padre Alberto Barros, referente de Cáritas Posadas, se mostró preocupado por la crisis económica, social y laboral que se agrava en Misiones, y advirtió que las declaraciones del Presidente Javier Milei, revelan “un enorme desconocimiento de la realidad” y, además, muestran un “preocupante grado de crueldad”.
Este jueves, desde la Plaza 9 de julio, frente a la Gobernación de Misiones, Barros dijo compartir plenamente lo que dijeron los obispos argentinos en un documento “recordando que en la Argentina, San Cayetano está asociado entrañablemente a la búsqueda de paz, pan y trabajo.”
“Nuestros obispos en un documento sumamente crítico, ponen en alerta las dificultades enormes que hoy hay en la Argentina, con respecto al trabajo. En ese documento los obispos empiezan recordando que el trabajo es un derecho fundamental que tiene todo ser humano para vivir con dignidad, para sostener a su familia y contribuir a la construcción del bien común, del bien social”, señaló el padre Barros.
En esta línea, el referente de Cáritas Posadas, señaló: “nuestros obispos nos recuerdan que estamos atravesando una situación muy dura en la Argentina, con un crecimiento del desempleo, de la precarización del empleo, y mucha gente que vive con la incertidumbre sobre si va a conservar su trabajo, o si va a ser despedida, o suspendida.”

“Los obispos, con buen criterio, dicen que esta situación no solo es grave, sino que nos desafía un trabajo mayor para sostener el empleo de todos. Y hacen una afirmación que a mí me parece muy linda, muy importante y dicen que ningún programa puede definirse como exitoso si genera desempleo, precarización laboral, o si genera incertidumbre laboral a futuro”, reflexionó Barros, apoyándose en el documento difundido por los obispos argentinos.
Barros manifestó que cree que actualmente en el país, “estamos viviendo esa situación que implica dolor para muchísimas familias y, como Iglesia, queremos estar cerca de todos los que están sufriendo hoy la falta de trabajo, los sueldos que no alcanzan. Hay una mayoría de gente, esto lo dice cualquier encuesta, que no llega a fin de mes, una palabra que no gusta a veces a los dirigentes de nuestro país, pero es así”, afirmó.
“Tenemos la mayoría de nuestro pueblo que no llega a fin de mes, gente que pierde trabajo, va creciendo de manera preocupante el trabajo informal, con todo lo que eso tiene, a veces con falta de derechos laborales y un montón de situaciones complicadas más. Pero creo que es un momento muy fuerte para acompañar a todos nuestros trabajadores y particularmente a quienes están desempleados”, analizó el cura párroco.
Consultado sobre las insólitas declaraciones de Milei, quien opinó que si a la población no le alcanzara los ingresos, habría cadáveres en las calles, Barros se mostró preocupado, sin entrar en controversias con el mandatario ultraderechista. “La verdad que no asombra porque son expresiones a las cuales ya estamos habituados, que a mi entender revelan, por un lado, un profundo desconocimiento de la realidad. Es muy grave en la primera magistratura del país, tener un enorme desconocimiento de la realidad”, enfatizó.

“Y por otro lado –amplió Barros–, son frases que revelan un preocupante grado de crueldad, el desinterés por el dolor de la gente, cosa que a uno lo preocupa seriamente porque si tenemos gobernantes que hacen de la crueldad un estilo de gobierno, que no se conmueven ante el dolor de la gente que no llega a fin de mes, le guste o no le guste esta frase, todas las encuestas lo dicen así”, fundamentó Barros.
En esta línea, el cura párroco insistió en que “es una crueldad desinteresarse por el drama de los jubilados, de los niños enfermos, de la desfinanciación del sistema de salud, del (Hospital) Garrahan, y de todo lo que ahora la Cámara de Diputados ha estado tratando ayer y que por amplísima mayoría están, gracias a Dios, reivindicando: la necesidad de cuidar a los trabajadores del Garrahan, la emergencia en pediatría, el tema jubilados, el no cerrar institutos fundamentales para el desarrollo de la Argentina”, reflexionó Barros.
Por último, el cura insistió en que las últimas medidas del gobierno de Milei, están mostrando un empobrecimiento del tejido productivo del país. “Es impresionante que estén cerrando la Secretaría de Industria y de Pequeñas y Medianas Empresas (Pyme). Lo cual significa que nos estamos empobreciendo como país cada vez más. Por eso son insólitas estas frases (de Milei) que, insisto, para mí son expresión del desconocimiento y (de) una crueldad, realmente preocupantes de quienes hoy nos gobiernan”, culminó.

El documento al que se refirió Barros, fue difundido en las últimas horas con las firmas del presidente de la Confederación Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo (Mendoza), los vicepresidentes cardenal Ángel Rossi SJ (Córdoba) y Daniel Fernández (Jujuy) y Raúl Pizarro (San Isidro), secretario general.
Sostiene lo siguiente:
“En la fiesta de San Cayetano, patrono del Pan, la Paz y el Trabajo, junto a todos los obispos argentinos, queremos unirnos a los miles de fieles que, en todo el país, se acercan a santuarios, parroquias y comunidades para pedir su intercesión o agradecer la gracia recibida.
La devoción a San Cayetano es una expresión profunda de la fe de nuestro pueblo, que no se resigna ante el sufrimiento y que, con esperanza y solidaridad, reza y camina, poniendo en manos de Dios sus necesidades personales y familiares más urgentes.
Este día nos invita a escuchar el clamor de tantos hermanos y hermanas que ven en el trabajo la posibilidad de ser útiles y de contribuir al bien común. Trabajar constituye un derecho fundamental que construye la vida propia y la del grupo familiar, y sostiene el tejido social. La falta de trabajo hiere profundamente la dignidad de las personas y puede conducir al desaliento, al aislamiento y a la pérdida de sentido.
En todo plan económico, cuidar el empleo y las fuentes laborales debe ser una prioridad indeclinable. Ninguna medida puede considerarse exitosa si implica que los trabajadores pierdan su empleo o vivan con angustia e incertidumbre sobre su futuro.
En tiempos difíciles, valoramos todas las formas de trabajo: el empleo formal, los emprendimientos familiares, la economía popular, el reciclado, las changas. Toda actividad que, con esfuerzo, lleva dignamente el pan a la mesa merece ser reconocida, acompañada y protegida.
Pedimos la intercesión de San Cayetano para que no falte el trabajo digno en nuestros hogares y para que quienes hoy están desocupados o viven en condiciones laborales precarias encuentren nuevas oportunidades que les devuelvan la esperanza y mejoren su calidad de vida.”