Detuvieron a activistas en el
Congreso que protestaban contra el proyecto de reforma a la Ley de Glaciares.
Los manifestantes, de Greenpeace, saltaron la reja del Palacio Legislativo y se
pronunciaron en la escalinata, sentados en inodoros, en rechazo al proyecto que
el oficialismo quiere darle media sanción, hoy en el Senado.
La normativa vigente, sancionada
en 2010, prohíbe las actividades extractivas en los glaciares y ambiente
periglacial y las considera como reservas estratégicas de agua dulce.
Como anticipó TN el Gobierno apuesta a priorizar las actividades productivas (minera, hidrocarburífera) en Mendoza, San Juan, Catamarca, Jujuy y Salta, atraer y darles luz verde a proyectos mineros internacionales.
Para eso abrirá la posibilidad de
explotar recursos naturales en glaciares, siempre y cuando no se consideren
hídricamente relevantes o que cumplen una función hídrica. Algo que, según la
ley vigente, está prohibido.
Si el proyecto se convierte en
ley la relevancia hídrica pasarán a determinarla las provincias, a la que se
les otorgaría mayor poder de decisión para analizar estudios de impacto
ambiental y autorizar proyectos.
Críticas y advertencias de Greenpeace
La organización ecologista
Greenpeace ya se había manifestado a principios de mes contra la iniciativa,
con un cartel de 50 metros de largo con el mensaje: “El agua es un derecho, no
se negocia”.
La especialista en biodiversidad
de Greenpeace Argentina, Agostina Rossi Serra, explicó: “La protección de los
glaciares no es un simple tecnicismo legal, sino una decisión que impacta
directamente en la seguridad hídrica de más de 7 millones de argentinos y
argentinas. Reducir los estándares de protección actuales, lejos de ser un
avance, representaría un retroceso peligroso que compromete el acceso al agua
de las generaciones presentes y futuras”.
Fuente: TN