Un informe del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) difundido en las últimas horas, analizó la ejecución presupuestaria de la Administración Pública Nacional durante los primeros nueve meses de 2025, constatando una caída real –desagregada la inflación– del gasto total del –31% interanual respecto a 2023, “lo que refleja un ajuste significativo en áreas sensibles de la administración.”
En base a datos oficiales, el informe del CEPA detalla con números, los ajustes brutales que instrumentó el gobierno ultraderechista del presidente Javier Milei, que derivan en un empeoramiento del funcionamiento de áreas muy sensibles, como la seguridad social, la salud y la educación pública. Estos recortes, contrastan con el incremento muy importante en los gastos destinados a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE)
“Dentro de este contexto, sobresale el incremento de la Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de Presidencia de la Nación, con un aumento del 35% respecto a 2023. Por otra parte, los Servicios de Deuda Pública representan el 9% del gasto total, manteniendo un peso relevante en la estructura presupuestaria”, detalla el informe en sus conclusiones.
Por otra parte, en el área de los organismos públicos, “se observan fuertes recortes en la mayoría de las áreas de Salud, incluyendo la Superintendencia de Servicios de Salud (-70%), hospitales nacionales con ajustes entre –30% y –38%, el Instituto Malbrán (–22%) y la ANMAT (–28%). El Hospital Nacional de Salud Mental Laura Bonaparte registra una caída del 37%, mientras que el INCUCAI presenta un aumento del 42% en su ejecución”.
“En el sector científico, los recortes son generalizados, con caídas importantes en el Programa de Promoción de la Investigación e Innovación (–83%), CONAE (–19%), CONICET (–30%), Servicio Geológico Minero Argentino (–30%), Servicio Meteorológico Nacional (–35%), Fundación Miguel Lillo (–26%) y CONEAU (–25%)”, precisa el informee.
En tanto, los organismos de Seguridad Social tampoco escaparon de la “motosierra” ultraderechista: “ANSES registra un recorte del 7%, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del 72%, y el INAES del 74%. En los programas de Desarrollo Social se observa una caída casi total en Economía Social y el Plan Nacional de Protección Social (–100%), Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia (–88%) y Comedores Comunitarios y Merenderos (–63%)”.
Respecto al área de desarrollo productivo, “los recortes afectan a la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo (–78%), INTA (–38%) e INTI (–45%). Los organismos vinculados a energía presentan también fuertes ajustes, incluyendo la Comisión Nacional de Energía Atómica (–44%), la Autoridad Regulatoria Nuclear (-2%), el ENRE (–23%) y el ENARGAS (–28%).”
“Las fuerzas federales y las Fuerzas Armadas experimentan recortes significativos: Policía Federal (–22%), Gendarmería (–19%), Prefectura Naval (–18%), Ejército (–4%), Armada (–8%) y Fuerza Aérea (–7%)”, detalla el informe del centro.
Como era de esperarse, la educación pública también sufrió recortes brutales por parte del gobierno de Milei. En consecuencia, “programas críticos registran ejecuciones casi nulas, como Conectar Igualdad y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (–100%), Fortalecimiento Edilicio de Jardines Infantiles (–89%), Becas y Gestión Estudiantil (–77%), Acciones de Formación Docente (–79%), Infraestructura y Equipamiento (–46%) y Desarrollo de la Educación Superior (–30%)”.
Otra área especialmente sensible que sufrió el ajuste liberticida, fue la de salud pública. En este sector “se destacan programas virtualmente paralizados, como Atención Sanitaria en el Territorio y Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles (–100%), Prevención de Enfermedades de Patologías Específicas (–89%), Prevención de Enfermedades Endémicas (–74%) y Respuesta al VIH, Hepatitis, Tuberculosis y Lepra (–17%). La única excepción positiva es Acceso a Medicamentos y Tecnología Médica (+24%)”, completa el informe en sus conclusiones.
“En transporte y obra pública, la ejecución es extremadamente baja, con caídas del 89% al 100% en Infraestructura en Municipios, Rutas Nuevas y Obras de Pavimentación, Desarrollo de la Cuenca Matanza-Riachuelo, Construcción de Túneles y Puentes Grandes (–98%), Obras Viales fuera de la Red Vial Nacional (–95%), Desarrollo de Obra Pública (–93%) y Consolidación Urbana y Mejoramiento de Barrios (–89%)”, precisa el CEPA.
Provincias y municipios también sufrieron fuertes ajustes en las transferencias del Tesoro Nacional: “Asistencia Financiera y Técnica a Municipios (–98%), Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires (–100%), Asistencia Financiera a Provincias y Municipios (–100%), transferencias a entes de la Secretaría de Obras Públicas (–93%) y a la Secretaría de Energía (–80%), mientras que Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional presenta una caída del 43%”, revela el informe.
“En síntesis, la Administración Pública Nacional atraviesa una reducción marcada de su ejecución presupuestaria, afectando programas clave de salud, educación, desarrollo social, transporte y obra pública, mientras se incrementa el gasto en Inteligencia. La magnitud de los recortes en programas de impacto social y productivo plantea un escenario de alta preocupación respecto a la continuidad de políticas públicas esenciales en un contexto económico desafiante”, resume el trabajo del CEPA en sus conclusiones.