Ayer, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), difundió los datos oficiales de inflación y costo de las Canastas Básica y Alimentaria correspondientes a septiembre, mediciones que carecen de la más mínima credibilidad porque se elaboran en base a ponderadores que corresponden al año 2003 y que el organismo no actualiza por orden del presidente ultraderechista Javier Milei.
Según el organismo nacional, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos niños, necesitó ingresos de $1.176.852 en el mes de septiembre, para cubrir el costo de la Canasta Básica Total. Mientras que ese mismo núcleo familiar, requirió $527.736 para cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Pese a las deficiencias de las mediciones, reconocidas parcialmente por el propio titular del INDEC, Marco Lavagna, esos valores son muy inferiores a los correspondientes a Misiones.
Como es de público conocimiento, el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC) informaba a través de su estimador de canastas en línea, cuál era el costo de las canastas que determinan las líneas de pobreza e indigencia, hasta noviembre del 2023. A partir de diciembre, los datos del estimador no aparecen en la página del organismo que preside la cuestionada Silvana Labat.

Ahora bien, con los datos informados por el IPEC, sobre las CBT y CBA de septiembre del 2023, se puede estimar en qué valor rondan actualmente esas canastas en Misiones. Con una inflación acumulada del 349,42%, entre principios de septiembre del 2023 y finales de agosto del 2025, la canasta de pobreza para una familia tipo en la provincia, ascendió a $1.873.951,93. Mientras que la canasta de indigencia para ese mismo grupo familiar, trepó a los $730.840,13.
Estos datos pueden ser corroborados por cualquier ciudadano, con una operatoria muy simple: se cargan los datos de una familia con dos adultos de más de 30 años, una hija de 8 años y un hijo de 6 años de edad, para establecer el costo de la CBT y CBA de septiembre del 2023 –$416.975 y $162.620, respectivamente–, y esos valores se los actualiza por la inflación acumulada, que, según el estimador de inflación acumulada del portal Chequeado, fue del 349,42%.

Hasta el momento, no hay ninguna explicación oficial del IPEC, sobre los motivos por los que no se actualizan los datos del estimador de canastas en línea, que era una herramienta muy útil para las familias misioneras. Es que el estimador permitía ponderar los gastos alimentarios y totales de un grupo familiar con cualquier número de integrantes. Por ejemplo, una madre con siete hijos, podía calcular a cuánto ascendía su canasta alimentaria. Ahora, lo puede hacer con la operatoria mencionada: tomar los datos de septiembre del 2023 y actualizarlos por la inflación acumulada.
Evidentemente, el dato de las canastas básica y alimentaria es incómodo para el gobierno provincial y para el IPEC: con estos valores, la mayor parte de las familias misioneras están por debajo de la línea de la pobreza y, un número creciente, está cayendo en la indigencia.

En el caso del sector de Salud Pública, sólo los empleados de la Categoría A1, con dedicación exclusiva, superan los $1,8 millones necesarios para cubrir una canasta básica total en Misiones. De acuerdo con la CTAA Misiones, con la recomposición del 2,5% de septiembre, los médicos y profesionales de la A1 44 horas (dedicación exclusiva) cobraron $2.382.369.
En cambio, los A1 de 40 horas semanales, percibieron haberes de $1.288.023; por su parte, en el fondo de la tabla salarial en el sector sanitario, aparecen los trabajadores de las categorías C2 ($874.834); D1 ($856.721) y D2 ($841.720) Estas últimas categorías, apenas superan la línea de indigencia para una familia tipo. Y en una familia tipo, uno de los dos adultos debe dedicarse al trabajo no remunerado de la crianza de los hijos y cuidado del hogar.

Algo similar o incluso más preocupante, ocurre con el sector de los docentes, de los empleados del Ministerio de Desarrollo Social y otros empleados estatales en Misiones. En una situación no tan desventajosa se encontrarían los policías y penitenciarios, aunque en este sector, también, la mayoría de los agentes con familias tipo, quedan debajo de la línea de la pobreza.
En cuanto a los jubilados provinciales, en el sector de Salud, los haberes rondan los $600 mil en promedio. Pese a que se puede cargar datos de personas mayores de 60 en el estimador de canastas del IPEC, los datos no serían representativos de los gastos de un grupo familiar de la tercera edad. Claramente, las jubilaciones se ubicarían en niveles de indigencia.

La peor situación, al comparar los ingresos con los costos de la CBT y CBA –que no incluyen los alquileres de vivienda– seguramente es la de las familias matrifocales, y en particular, las madres desempleadas y jefas de hogar. Según el estimador del IPEC, una mujer de entre 30 y 59 años, con 7 hijos de 2, 4, 6, 8, 10, 12 y 14 años de edad, necesitó $750.556 para no ser pobre y $292.717 para no ser indigente, en septiembre del 2023.
Actualizando esos valores por inflación acumulada desde septiembre del 2023 a septiembre del 2025, los costos de una CBT para esa familia de una madre y sus siete hijos alcanzan los $3.373.117,97. Y el monto de una CBA, que determina la indigencia para esta familia, alcanzó los $1.315.516,73 en Misiones, el mes pasado.
Estos datos, en conjunto, explicarían los altísimos niveles de endeudamiento de las familias en Misiones: al no llegar a cubrir los costos de vida, los trabajadores y jubilados apelan a distintas formas de financiamiento, por medio de tarjetas de crédito, préstamos, etcétera.
