La semana pasada la Justicia misionera dictó la prisión preventiva a los ocho efectivos vinculados al intento de toma de la Jefatura de Policía. Los exintegrantes de la fuerza policial fueron imputados formalmente por sedición y conspiración por el magistrado Fernando Verón, a cargo del Juzgado de Instrucción 3 de Posadas.
Además del vocero de la mesa salarial, el policía retirado Ramón Amarilla se encuentran detenidos Iván y Ramón Arrieta, Diego Correa, Joaquín Orrego, Lisandro Canteros, Adolfo Guirula y Elías. Todo fueron alojados en distintas unidades penales de la provincia.
También todos ellos fueron destituidos de sus cargos a través del decreto 2084/24 firmado por el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua. Respecto a este punto, hubo novedades en material judicial, ya que los abogados Roxana Rivas y Eduardo Paredes presentaron un recurso de amparo por los despidos de los efectivos.
Los letrados sostienen que la situación representa “una vulneración de derechos fundamentales” y “una grave afectación del debido proceso”. Así como también indican que la destitución responde a “represalias” por el rol de los policías como delegados en negociaciones salariales.
En otro tramo del documento judicial, expresan que a pesar de ser reconocidos como representantes en la mesa paritaria, ahora se los acusa de sedición de “manera arbitraria”, dejándolos en “absoluta indefensión”.
“La detención y posterior cesantía han generado un impacto negativo en sus vidas y en las de sus familias, llevándolas a una situación de indigencia”, alertan los abogados en otro pasaje de la presentación dirigida al Estado provincial.
Con información de DiarioAr