En las últimas horas, después de votar a favor del Capítulo XI del proyecto del Presupuesto 2026, en el que estaba el controvertido Artículo 75, que disponía la derogación de las leyes 27.793/25 de Emergencia en Discapacidad y 27.795/25 de Financiamiento Universitario, los diputados nacionales de la Renovación NEO, justificaron su posicionamiento, de un altísimo costo político.
Los renovadores Oscar Herrera Ahuad, Daniel Vancsik, Alberto Arrúa y Yamila Ruiz expresaron su respaldo a la Ley de leyes con el objetivo de evitar que el país transitara por tercer año consecutivo un ejercicio fiscal, sin previsiones. “El Frente Renovador Neo acompañó el Presupuesto Nacional, pero expresó su disidencia en defensa de las universidades públicas y las personas con discapacidad”, señalaron escuetamente desde la cuenta oficial en X, del FR Neo misionero.
Si bien en el dictamen de comisión, los renovadores habían votado en contra de derogar la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario, en el recinto terminaron apoyando el Capitulo XI, que deroga las leyes mencionadas, alineados con el pedido del presidente ultraderechista Javier Milei. Como en toda la jornada del miércoles y jueves, votaron igual que los diputados nacionales de LLA Diego Hartfield y Maura Gruber.
No obstante, para sorpresa de muchos, el oficialismo no logró aprobar el cuestionado Capítulo XI, pese a las múltiples maniobras que desplegaron para blindar el artículo 75, como la inclusión del pago de la deuda de Nación con CABA por la coparticipación y un financiamiento para el poder judicial. La votación fue 123 en contra, 117 a favor, 2 abstenciones, 2 diputados sin votar y 13 ausentes.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) la derogación de ambas leyes incluidas en el Artículo 75, que los renovadores y los libertarios misioneros acompañaron votando a favor del Capítulo XI del Presupuesto 2026, viola el artículo 20 de la Ley de Administración Financiera. Esa norma establece que el presupuesto se divide en tres títulos, el de disposiciones generales, el de recursos y gastos de la administración central y el de recursos y gastos de organismos descentralizados, y aclara que para el primero de ellos “no se podrán reformar o derogar leyes vigentes, ni crear, modificar o suprimir tributos u otros ingresos”.
Sin embargo, estos argumentos de la OPC no pesaron al momento de la votación de los siete diputados nacionales por Misiones. En el caso de los ultraderechistas Gruber y Hartfield, no se esperaba otra cosa que la obediencia absoluta a las órdenes de Milei, que ahora amenaza con vetar su propio proyecto de Presupuesto, pese a haber obtenido la aprobación en el resto de los capítulos, que representan el 90% de la Ley de Leyes. Es decir, van a avalar ajustes contra universidades, discapacidades, salud pediátrica, asignaciones familiares y AUH, escuelas técnicas y educación pública, si así lo exige Milei.
En cambio, los renovadores “Neo”, que defendieron su voto por la llamada institucionalidad y la necesidad de contar con una Ley de Leyes (el Gobierno de Milei culmina su segundo año de gestión con el Presupuesto 2023 prorrogado), terminan pagando un alto costo político: el 20 de agosto, Ruiz, Vancsik y Arrúa, en plena campaña electoral, votaron en contra de los vetos de Milei contra las universidades públicas y las personas con discapacidad. Y el 4 de septiembre, el entonces presidente de la Legislatura misionera y candidato a diputado nacional, Oscar Herrera Ahuad, celebró que el Senado haya logrado insistir con las leyes 27.793 y 27.795, dejando sin efecto los vetos.
Diputados aprobó el Presupuesto 2026 tras una sesión maratónica

Asimismo, cuando el oficialismo se alzó con el dictamen de mayoría en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, con las firmas de los vocales Hartfield y Herrera Ahuad, los renovadores Neo señalaron que votaban “en disidencia” del Artículo 75. El jueves a la madrugada, esa disidencia desapareció y los renovadores apoyaron todo el Capítulo XI, que además contenía otras medidas de ajuste como el desacople de la Asignación Universal por Hijo respecto de la inflación y la derogación de la ley de zonas frías, por las que los habitantes de las regiones del sur del país, pagan una tarifa de gas parciamente subsidiada.
De hecho, cuando el diputado libertario Gabriel Bornoroni propuso en la sesión, que se vote por capítulos y no por artículos, para blindar el Artículo 75, los renovadores Neo acompañaron esa propuesta, pese a estar supuestamente en contra de la derogación de las leyes de la discapacidad y de las universidades públicas, que están vigentes y el Gobierno de Milei no está cumpliendo.
La situación es tan incómoda para los diputados de la Renovación, que no hablaron en público del tema, no hicieron una conferencia de prensa y ni siquiera emitieron un comunicado con una justificación más elaborada para su voto. Si brindaran una conferencia, podrían verse expuestos a preguntas irritantes, como la vinculada al apoyo del Artículo 30, incluido en el Capítulo II del Presupuesto 2026, que desfinancia a las Escuelas Técnicas y deroga la obligación de invertir el 6% del PBI en la educación pública obligatoria (primaria y secundaria)
Ahora, con el Presupuesto 2026 aprobado en Diputados, el oficialismo pretende reintroducir la sanción del Capítulo XI en el Senado, pese a que es ilegal legislar sobre un tema ya rechazado por la Cámara de origen. Como sea, el alineamiento total de los diputados renovadores Neo con Milei y los libertarios, anticipa lo que harían los senadores Carlos Arce y Sonia Rojas Decut. Pese a que estos también votaron por la insistencia –contra los vetos de Milei– de estas dos leyes que asignan recursos al sector de las personas con discapacidad y a las universidades estatales.