Agentes activos y retirados de la
Policía de Santa Fe, personal del Servicio Penitenciario y familiares se
manifestaron frente a la Casa de Gobierno, para visibilizar una serie de
reclamos vinculados principalmente a la situación salarial y a las condiciones
laborales dentro de las fuerzas de seguridad.
Los reclamos comenzaron el lunes
y continuaron durante la madrugada de este martes frente a la Jefatura de
Policía de Rosario. Allí, los efectivos de la fuerza que patrullaban la ciudad
decidieron sumarse a las manifestaciones que estaban realizando sus allegados.
Los mismos solicitaban mejoras en
los sueldos y condiciones laborales. La medida de fuerza se replicó en la
capital provincial, en donde los patrulleros rodearon la Casa de Gobierno.
Sin embargo, en Rosario la
situación se descontroló con el correr de las horas. En medio de las protestas,
se ordenó el avance de la fuerza contra los manifestantes. De esta manera, los
propios agentes terminaron enfrentándose con sus compañeros.
En el resto de provincia también
hay reclamos y la tensión crece ante la posibilidad de que el conflicto
continúe. Ante esta situación, las protestas también incluyeron la solicitud
del cese de las sanciones administrativas contra quienes participaron de la
movilización inicial.
Las manifestaciones comenzaron la
semana pasada en ciudades de la provincia como Rosario, Vera y Reconquista,
entre otras, donde efectivos de la Policía de Santa Fe decidieron salir a la
calle.
Según indicaron desde la
Asociación Profesional Policial (Apropol), entre los puntos de mejoras
económicas figuraban “una recomposición salarial real, con un haber inicial no
inferior a la canasta básica total y liquidaciones claras y auditables” y la implementación
de una Tarjeta Alimentaria Policial para todo el personal, sin distinción de
destino ni jerarquía.
El jueves 5 de febrero el
ministro de Seguridad Pablo Cococcioni recibió a representantes de los
movilizados en una audiencia de dos horas donde se tomaron como atendibles a
parte de los reclamos. Por la noche el gobierno anunció un plan de acción que
previó un desembolso automático de dinero para el personal que cumple tareas de
calle.
La mejora económica pasa por un
plus mensual para personal operativo en Rosario, Santa Fe y los principales
centros urbanos de 500 mil pesos. Para otras ciudades que están en un segundo
rango en cuanto demanda de seguridad los policías recibirán 250 mil pesos.
También se implementa un adicional de 250 mil pesos para los choferes de
patrulleros. La tarjeta alimentaria policial (TAP) pasa de 80 mil a 160 mil
pesos mensuales. Se actualizan los valores de las horas extras de 5.500 a 8.000
pesos por unidad.
También se creó un fondo de
transporte gratuito y alojamiento sin costo para el personal que presta
servicio en zonas alejadas a sus lugares de origen. Y la implementación de un
programa integral de salud mental con cobertura para el grupo familiar.
Estos anuncios contuvieron en
principio una protesta que surgió con un petitorio hacia las autoridades que
circuló en redes sociales que ganó fuerza, con demandas tales como
"salario digno", "jornadas laborales dignas", "mejores
condiciones laborales" y "no más familias bajo la línea de
pobreza".
Fuente: M1