En medio de la crisis del Garrahan y mientras en Diputados se debatía el veto del presidente ultraderechista Javier Milei a la ley de emergencia pediátrica, los trabajadores del Hospital revelaron que los funcionarios que responden al ministro de Salud, Mario Lugones, guardan más de 40 mil millones de pesos de la entidad en un fondo común de inversión.
La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Hospital Garrahan dio a conocer que en el balance financiero del año 2024 figura la conformación de un FCI en el Banco Nación, que con los intereses sumaba más de 44 mil millones de pesos al 31 de diciembre pasado. “Son estos funcionarios que nos dicen que no hay plata que somos ñoquis”, denunció la secretaria general de la APyT, Norma Lezama.
De acuerdo con Lezama, la suma invertida en la timba financiera equivale a un cuarto del presupuesto del hospital pediátrico, para muchos, el más importante del país. “Se están guardando 40 mil millones de pesos de la recaudación del tercer pagador (que es lo que el Hospital cobra a las obras sociales y prepagas) que representa al 35% de las prácticas que se realizan en nuestro hospital y que, en lugar de ser distribuidas como corresponde a obras de infraestructura y en gran parte a un ítem que se llama recursos genuinos que percibimos en nuestros salarios, se lo están guardando en un fondo de inversión”, declaró Lezama a Noticias Argentinas.

Esta información surgió de un pedido de información pública realizado por la diputada nacional Victoria Tolosa Paz. “¿Que hicieron con el superávit del Garrahan? Lo metieron íntegro en un fondo de inversión. Le quitaron recursos propios y se lo llevaron a la cuenta de inversión del Nación”, fustigó la exministra de Desarrollo Social en el debate de comisiones, previo al tratamiento del veto que finalmente fue rechazado ayer, por una abrumadora mayoría.
Lezama contó que les solicitaron al director médico Mariano Pirozzo y a la consejera administrativa Mariel Sánchez, entre otras autoridades, las explicaciones pertinentes sobre la situación porque ese dinero “tiene que estar en el bolsillo de cada uno de los trabajadores” del Garrahan, que están con salarios por debajo de la línea de pobreza.
De acuerdo con el portal LPO, la administración del Hospital Garrahan depende de Lugones, el ministro más cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, que fue socio en la consultora Move de Rodrigo Lugones, hijo del jefe de la cartera sanitaria. Asimismo, vale recordar que después de la resonante derrota de La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, en su discurso, el presidente Javier Milei respaldó la gestión del ministro Lugones, que está jaqueado por el caso del fentanilo contaminado que mató a un centenar de pacientes, hasta la fecha.