Varios referentes productivos agropecuarios de Misiones cuestionaron las declaraciones de esta semana del Subsecretario de Desregulación Alejandro Cacace, por celebrar que el precio de la hoja verde de la yerba mate, se desplome en un 25%, proceso que empuja a los pequeños productores al quebranto y la venta de sus chacras.
Entre otros, el referente tealero y extitular de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) Cristian Klingbeil señaló que hay una política de Estado de bajar los precios productivos “a como de lugar”, sin importar el perjuicio que se hace a los agricultores y economías regionales; mientras que el exdirector del INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) Sergio Delapierre recalcó que el gobierno de Milei es intervencionista en materia cambiaria y desregula contra los pequeños productores.
Cacace defendió la desregulación que lleva a cabo su jefe, el Ministro Federico Sturzenegger ante la comisión de Presupuesto en 2026 y para Klingbeil, estas declaraciones dejan al desnudo que el objetivo del gobierno fue bajar los precios productivos, en perjuicio de los pequeños y medianos agricultores.
“Esto deja en claro que, por más que muchos la quieran dibujar como que fue cuestión de oferta-demanda, la baja del precio de la yerba, fue una idea, un proyecto del gobierno nacional. O sea, tenían entre ceja y ceja, bajar el precio de las materias primas, de la yerba mate en este caso nosotros, a cómo de lugar”, enfatizó el productor agropecuario, que recientemente anunció que abandonaba la actividad tealera.
En diálogo con Agencia Hoy, Klingbeil recalcó: “sigo insistiendo en que la bisagra, o la cadena (yerbatera) se rompió cuando, el año pasado, habilitaron la importación de yerba mate sin impuestos, o con la disminución fuerte de impuestos y con dólares a devolver en cómodas cuotas. Eso hizo que se derrumbe el precio de la yerba”, explicó el referente.
“Claramente, con este tipo de declaraciones de funcionarios nacionales, que no son un invento de un dirigente de la provincia, queda en evidencia que fue un proyecto del gobierno, fue una política de Estado el bajar el precio de la hoja verde de la yerba mate”, subrayó Klingbeil.
Para el extitular de APAM, a lo que dijo Cacace en el Congreso, no hay que agregar nada más. “Esa fue la idea. Lo festejó muchas veces Sturzenegger. Lo festejó, y ahora lo dice este funcionario (Cacace). Así que queda en evidencia que la idea era no solamente desregular, sino marcar un precedente para todas las economías regionales, para que nadie insista en un proyecto de regular alguna actividad”, planteó Klingbeil.
“Eso fue también un mensaje claro, porque había otras economías regionales que estaban interesadas en tener un sistema de regulación como teníamos en yerba mate. Fue un mensaje, directamente a los productores e indirectamente a todas las demás economías regionales, diciendo ‘muchachos. no insistan porque nosotros vamos para reventarles a como sea’”, fustigó Klingbeil.
De acuerdo con el referente agrario, participó de una reunión de la CAME (Cámara Argentina de la Mediana Empresa) y del área de Economías Regionales, “con candidatos a diputados y senadores de todo el país. Todas las economías regionales están en situaciones similares a las de la yerba, el tabaco, la madera. Están todos muy mal, con producción abandonada en las plantaciones, sin poder levantar cosecha”, contó Klingbeil.
“Duele porque encima, el productor que no levanta su producción, se va a la frutería y encuentra que le están compitiendo con lo mismo que produce, con frutas de Vietnam o de cualquier otra parte del mundo”, completó el referente tealero.
Para Klingbeil, “hay una política de Estado de que hay que bajar la inflación y no importa si matamos al productor. Lo importante es que los grandes centros urbanos, y en esto no dejan de ser populistas igual que todos los demás (gobiernos), de garantizar comida barata a los grandes centros urbanos, donde marcan el termómetro de las elecciones, sin importar si le matan al productor de Mendoza, de Salta, de Misiones o del Alto Valle de Río Negro”, denunció.
“Entonces no discriminan a nadie: el productor no es un número para marcar una tendencia en unas elecciones. Entonces, siempre es el objetivo más fácil. Lo hicieron todos los gobiernos anteriores y lo siguen haciendo ahora. Entonces es el mismo manual de trabajo de los distintos gobiernos”, sentenció Klingbeil.
Por su parte, otro productor agropecuario y exdirector del INYM, Sergio Delapierre, se refirió a las declaraciones de Cacace en tono lapidario. “Estoy acostumbrándome a escuchar este tipo de discursos. Es una persona de escritorio de la ciudad (CABA), que no tiene la más mínima idea de lo que significa la baja del precio de la materia prima”, fustigó.
Cacace “debería preocuparse por el precio del dólar que ellos quieren hacerlo bajar también, pero se les está escapando”, ironizó Delapierre.
“Este gobierno nacional, que tiene algunas cosas que son interesantes, que apoyamos, tiene una gran desventaja que es la política desregulatoria, sin medir las consecuencias. El precio de la yerba mate al público no varió prácticamente nada. Quiere decir que la baja de la materia prima sirvió para que los industriales puedan seguir teniendo el negocio en marcha y no estén tan complicados como sí están complicados los secaderos y los productores”, denunció el productor yerbatero.
En tono crítico, Delapierre consideró falsa la idea que sostiene que el gobierno de Milei busca “desregular” todas las actividades. “Ese verso de que ellos desregulan todo, es mentira, porque están regulando un montón de cosas. La banda cambiaria es una forma de regulación al viejo estilo. O sea, no son liberales, si fueran liberales, liberarían las bandas y dejarían flotar al dólar sin intervenir”, manifestó Delapierre, desnundando una de las incongruencias de la política económica de Milei.
“Quiere decir que ellos, el gobierno central, es un gobierno regulador. Y desregula al chico que no tiene defensas, sin importar las consecuencias en miles de productores, que eso lo sabemos todos”, bramó Delapierre.
Asimismo, el exdirector del INYM subrayó lo que era positivo del organismo nacional, que perdió sus funciones por acción del DNU 70/23, que sigue vigente porque la Cámara de Diputados lleva dos años sin tratarlo en el recinto – el Senado ya lo declaró nulo. “Si tenés un mercado imperfecto, como es el mercado del yerbatero, donde cinco o seis empresas grandes manejan más del 50 % del mercado, no podés dejar de darle una mano (al productor) con algún tipo de regulación, que era algo bien hecho, bien diseñado y lo llevaba adelante el instituto. No estaba mal el sistema”, planteó.
Delapierre opinó que el de Cacace, “es un discurso de una persona totalmente desconocedora de la realidad”. “Encima tienen el tupé de decir que van a desregular todo y que el mercado arregla todo, cuando eso no es cierto. En el mundo prácticamente todo está regulado. Hasta el petróleo está regulado. Porque ellos cierran o abren la canilla (demanda) para que suba o que baje el precio. Entonces la regulación existe en todos los mercados del mundo”, subrayó Delapierre.
Sin embargo, en Argentina “tenemos este experimento raro. que sin dudas está perjudicando a los productores. Y yo lamento que el muchacho este que representa la libertad avanza, (el candidato a diputado nacional Diego) Hartfield, no se haya ocupado de buscar una solución intermedia”, advirtió Delapierre, quien aclaró que el perjuicio al productor, también impacta en las recaudaciones de colonias y municipios que dependen de la actividad yerbatera.
“El efecto de la desregulación es mucho más grave”, insistió Delapierre, quien aclaró que el desplome del precio de la hoja verde no es sólo “culpa de la desregulación” sino que también incidió la “superproducción del año pasado”. “Se podría haber hecho una solución regulando un precio de referencia, se podría haber buscado algún mecanismo, pero no dejar todo en manos del mercado”, propuso.
“Eso no fue bueno. La prueba está en que no está funcionando el sistema yerbatero, los productores están cada vez más empobrecidos y la actividad económica misionera está resentida”, concluyó.