El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA),
Claudio Tapia, confirmó este jueves en conferencia de prensa el inicio de una
nueva etapa para el fútbol argentino: el regreso del público visitante a los
estadios de Primera División.
Acompañado por el ministro de Seguridad de la provincia de
Buenos Aires, Javier Alonso, y por los dirigentes Nicolás Russo (Lanús) y
Gonzalo Belloso (Rosario Central), el "Chiqui" Tapia afirmó que
"los clubes que estén en condiciones y quieran recibir público visitante,
lo puedan hacer".
El anuncio marca un punto de inflexión en la historia
reciente del fútbol nacional. Tapia fue claro al destacar la magnitud del paso
que se está dando: “Es un día que marca un antes y un después en nuestro
fútbol”.
Además, subrayó el objetivo que impulsa esta decisión:
"Queremos que el fútbol vuelva a ser de la familia. Es lo que el hincha de
fútbol y la sociedad quieren. Se han organizado muchos partidos con dos
hinchadas y por eso decidimos anunciar el comienzo para la vuelta de los
visitantes. Lanús-Rosario Central va a ser una prueba piloto y esperamos que
sea el puntapié".
Esa prueba piloto tendrá lugar este sábado en el Estadio
Néstor Díaz Pérez, más conocido como “La Fortaleza”, cuando Lanús reciba a
Rosario Central por la Liga Profesional.
En ese encuentro, 6.500 hinchas del equipo rosarino podrán
ocupar las tribunas visitantes, en lo que se prevé como un ensayo general para
lo que podría convertirse, paulatinamente, en una práctica habitual.
Las entradas serán nominales, con protocolos de seguridad
reforzados y controles estrictos para garantizar la seguridad y la convivencia
en el espectáculo.
Desde el club organizador, Nicolás Russo expresó su
entusiasmo por ser parte de este proceso: “Como organizadores del espectáculo
es una responsabilidad muy grande. Queremos hacer lo que necesite la gente y
que haya público visitante no tiene que ser algo anormal, tiene que ser lo
lógico”, remarcó el dirigente.
Además, agregó: “El fútbol argentino está repatriando un
montón de figuras y está conteniendo muchos jugadores. Tienen que estar las dos
parcialidades, no tiene que ser solo porque Ángel Di María juegue este
partido”.
En cuanto al acceso de la hinchada visitante, informó que
Lanús pondrá a la venta las entradas a un valor de $23.000.
Del lado de Rosario Central, Gonzalo Belloso también celebró
la iniciativa: “Me sumo al agradecimiento a Tapia y a Russo. Como club del
interior estamos sumamente felices. Vamos a pedir ir a todos lados. Nos gusta y
estamos acostumbrados a viajar. Espero que sea una fiesta para todos”.
En ese sentido, enfatizó que “tiene que ser una normalidad
viajar. A nosotros nos gusta, hace 135 años que lo hacemos”. Belloso también
agradeció al presidente de Lanús por facilitar las condiciones para que el
partido se realice con ambas hinchadas.
Pero el regreso del público visitante no es solo una
decisión dirigencial: también implica un cambio cultural, una transformación en
la forma de vivir el fútbol. Así lo remarcó Javier Alonso, ministro de
Seguridad bonaerense: “No le podemos regalar el fútbol a los violentos. Es
importante que aquellos que manejan cuestiones de violencia no se apropien de
las tribunas. La idea no es volver a lo de antes. Hay que cambiar una cultura”.
En su exposición, Alonso fue contundente al describir los
desafíos: “Tenemos que desterrar la cultura de la violencia. Es triste ver a
chicos de 10 años cantando sobre drogas o que hay que matar a otro. Tiene que
ser la fiesta de la familia, con banderas, bombos”.
Alonso también subrayó que la seguridad será un eje clave
del proceso: “Queremos que quienes tienen prohibición de ingresar no puedan
hacerlo. Tiene que haber un control riguroso. Vimos las Copas Libertadores,
Sudamericana y el Mundial de Clubes: miles de argentinos se comportan de una
manera en el exterior. ¿Por qué no se puede lograr acá?”, se preguntó.
El funcionario dejó en claro que la policía estará
comprometida con garantizar la seguridad, pero también pidió compromiso de los
clubes y los hinchas.
El regreso del público visitante será gradual, y no será
obligatorio. Cada institución podrá evaluar si tiene la capacidad operativa,
logística y de infraestructura para abrir sus puertas a las parcialidades
rivales.
Desde la AFA, se comprometen a acompañar el proceso y a
establecer los protocolos necesarios para que cada encuentro se desarrolle en
condiciones seguras. Los operativos serán monitoreados y ajustados con cada
experiencia, y se espera que, con el tiempo, el regreso de las dos hinchadas se
vuelva algo habitual.
Después de más de 12 años sin visitantes en la mayoría de los partidos, el fútbol argentino se prepara para recuperar una de sus postales más representativas: las tribunas colmadas de colores, cantos cruzados, la tensión de los clásicos y la fiesta compartida.