Para el expolicía exonerado en tiempo récord en 2024, Ramón Amarilla, es posible que no pueda jurar como diputado provincial en diciembre, banca a la que accedió al encabezar la lista del Partido por la Vida y los Valores que preside el dirigente renovador ultraderechista Walter Ríos. Según el exsuboficial retirado que se postuló como candidato en marzo, desde la cárcel y resultó electo en junio, luego de llegar a un acuerdo con Ríos, en Misiones “puede pasar cualquier cosa”, dando a entender que el oficialismo podría encontrar un artilugio para impedirle asumir su banca.
En diálogo con LT4 esta mañana, Amarilla le respondió a Ríos, quien lo acusó de utilizar políticamente a su partido, para acceder a una banca en la Legislatura misionera. “Ríos tiene mi número de teléfono yo creo que (en) esas manifestaciones que él ha hecho está equivocado. Yo no utilicé ningún partido político. Es más, él mismo sabía de que yo estaba preso y yo no podía tomar decisiones. Lo conocí después de siete meses de estar encerrado”, dijo Amarilla, enrostrándole a Ríos que fue este último el que le hizo llegar una solicitud para ser candidato en mayo, en el penal de Loreto donde se encontraba detenido en el marco de la causa por supuesto intento de sedición.
“Ríos tendría que llamarme por teléfono y decirme, don Amarilla, necesito hablar con usted y no crear toda esta situación de como que nosotros estamos peleados. Yo no tengo nada contra él y además ni le conozco. Yo lo vi dos veces”, admitió Amarilla, confirmando que encabezó una lista con referentes con los que no tiene ningún vínculo, y mucho menos, un proyecto político.
Repreguntado sobre si considera que comenzó una campaña para desprestigiarlo como político, Amarilla sostuvo: Pero por supuesto que sí, esto acá es de maduro. Acá molestó de que nosotros seamos la tercera fuerza política y la única oposición hoy por hoy dentro de la provincia de Misiones. Es más, conmigo hay una persecución por el hecho de que yo he peleado por los trabajadores, pero nada más”, insistió Amarilla, que fue la cabeza visible de la desaparecida Mesa de Diálogo Policial, el espacio que discutió salarios y condiciones laborales de los uniformados de Misiones, entre 2012 y 2024.
Despegándose de las acusaciones de supuesta sedición en el marco del reclamo salarial de policías, docentes y sanitarios, en mayo y junio del año pasado, Amarilla insistió en que su detención fue “la única manera de meterle miedo a todos los colegas, de meterle miedo a todos los trabajadores”.
En cuanto a si podrá asumir como diputado provincial, con la causa por supuesta sedición abierta y sin avances en el juzgado del juez de instrucción Fernando Verón, el expolicía se mostró pesimista y algo enigmático: “Vivimos en la provincia Misiones, acá es el país de la maravilla, acá puede pasar cualquier cosa. Acá lamentablemente se puede esperar cualquier cosa. Yo espero que, por el bien de la gente, me dejen asumir. Y si no, se verá más adelante. Si yo he ganado una banca hoy gracias a esos más de 100.000 votantes, es porque el pueblo ha confiado en mi persona”, recalcó Amarilla.
“Voy a ir a pelear por el pueblo misionero, a presentar proyectos y a tratar de ayudar a este gobierno provincial, de ayudar a los otros integrantes de la Cámara de Representantes, a que podamos sacar a Misiones adelante”, enfatizó Amarilla, que hizo un repaso sobre los conflictos que necesitan resolverse en la provincia, y que según los propios damnificados, son producto de las políticas económicas del gobierno de Milei.
Amarilla pidió “resolver esta problemática de estos pobres colonos que están allá en el interior de la provincia, que están esperando esa bendición de los políticos. Me gustaría por ahí que el mismo gobierno oficialista hoy por hoy se acerca a esa gente y le dé una ayuda por lo menos de poner los camiones, poner el combustible. Ese combustible que están gastando en campaña, que agarren y que ocupen para trasladar los productos de esta gente por lo menos hasta el secadero. Y que le den una mano porque ellos están atados de pie y mano hoy por hoy por esta situación que no pueden cosechar la yerba, hay muchos productores que están verdaderamente muy mal”, describió el diputado electo, sin hacer mención al problema de la desregulación del mercado que impuso Milei por medio del DNU 70/23.
Asimismo, Amarilla pidió atender el reclamo de “los docentes que están en Montecarlo”, cortando la ruta y manifestándose por los bajos salarios. “Acá no sirve de nada perseguir a las personas porque solamente porque piensan diferente”, recalcó Amarilla, nuevamente, sin hacer mención a las políticas de ajuste contra la educación pública, que muchos docentes denuncian y condenan.
Sobre el proyecto político de Amarilla, que es el primer detenido que resulta electo como diputado provincial –recuperó su libertad después de ser votado por más de 100 mil misioneros el pasado 8 de junio–, vale remarcar que está alejado del que representan Ríos y la también diputada electa, Rita Flores. Esta última es una joven liberticida que decía el año pasado, antes de ser metida en la lista del partido por la Vida y los Valores, que Amarilla era un “golpista” y que estaba bien que esté detenido, aunque no se cumplieran con las garantías y el debido proceso.
Ríos y Flores son “mileístas” pero cercanos al Frente Renovador de la Concordia Social, mientras que Amarilla sería opositor al gobierno provincial. Hasta el momento, no se le conoce al expolicía, ninguna crítica al Presidente ultraderechista Milei y a sus políticas de ajuste y destrucción de las economías regionales, de las industrias y de la producción nacional. Por lo que, la diferencia con los otros diputados electos por el Partido por la Vida y los Valores, tendrían que ver más con la postura respecto del gobierno renovador, que sobre la relación con el oficialismo nacional.