Tras una intensa jornada, el
Senado de la Nación aprobó con 42 votos a favor y 30 en contra el proyecto de
Modernización Laboral, más conocido Reforma Laboral. La votación en general
ocurrió a las 1.22 de este jueves, luego de 14 horas de debate con más de 40
oradores, y a continuación se inició el tratamiento en particular de las
modificaciones.
Tal como se esperaba, La Libertad
Avanza contó con el acompañamiento del grueso de la oposición dialoguista,
mientras que el interbloque peronista se mantuvo unido y rechazó en su
totalidad la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo.
A los 21 votos positivos del
interbloque oficialista se sumaron los 10 integrantes de la Unión Cívica
Radical, 3 del Pro, entre ellos el misionero Martín Goerling, 2 de Provincias Unidas y 6 de bloques provinciales que
responden a sus gobernadores, como los misioneros del Frente Renovador de la Concordia,
Carlos Arce y Sonia Rojas Decut; la chubutense Edith Terenzi; la tucumana
Beatriz Ávila; la salteña Flavia Royón y la neuquina Julieta Corroza.
En tanto, los 30 votos en contra
fueron 28 del interbloque peronista, que no sufrió fracturas pese a las
tensiones internas, y de los 2 santacruceños José Carambia y Natalia Gadano.
Los principales funcionarios del
Gobierno, con Karina Milei y Manuel Adorni a la cabeza, se hicieron presentes
en el recinto de la Cámara alta en el cierre del debate. El ministro del
Interior, Diego Santilli, estuvo instalado desde temprano, a cargo también de
las frenéticas negociaciones.
La jornada estuvo marcada por la
concentración en las afueras, donde se movilizó el sindicalismo y la izquierda.
Hubo graves incidentes y enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de las
fuerzas de seguridad, que terminaron con varios detenidos.
Aunque el día anterior la jefa de
La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, protagonista indiscutida del tratamiento
de este proyecto, había anunciado un total de 28 modificaciones consensuadas,
las conversaciones por los cambios a la letra chica del proyecto continuaron
durante todo el día, mientras se desarrollaba la sesión.
El debate dividió las aguas entre
el oficialismo y sus aliados, que defendieron la premisa de que la reforma
busca "generar trabajo" y "no quita derechos", mientras que
el peronismo/kirchnerismo dejó sentada su postura de que es una norma
"para despedir" y "va en contra de los trabajadores".
Luego que se haya dictaminado en
diciembre, el ambicioso proyecto de la gestión libertaria -que introduce
numerosos cambios a la Ley de Contrato de Trabajo- llegó al recinto en la
segunda etapa de las sesiones extraordinarias. El día anterior, en Labor Parlamentaria,
se había definido que la votación en particular sería por títulos, un total de
26.
Uno de los últimos cambios que se
conoció antes de la votación fue en beneficio de los gremios y el sector
empresario: se decidió mantener el cobro compulsivo de los "aportes
solidarios" a los trabajadores, aunque con un tope del 2% para los sindicatos,
un pedido de la CGT, que este miércoles se movilizó, más había resuelto no
llamar a un paro. Por su parte, los aportes que cobran cámaras empresarias
continuarán en un 0,5%.
Para el sindicalismo hubo otros
guiños, como la eliminación de la reducción del aporte patronal a las obras
sociales, que se quería llevar del 6% al 5%; y se mantuvo el rol de los
empleadores como agentes de retención de los aportes, sin modificar la posibilidad
de que se requiera autorización previa de los trabajadores.
A pedido de los gobernadores, en
la previa de la sesión se anunció la quita de la propuesta de rebaja del
impuesto a las Ganancias para sociedades (tramo 2 y 3), que implicaba una merma
en la coparticipación para las arcas provinciales. La Casa Rosada cedió y se
anticipó que el tema formará parte de una discusión más profunda en una
eventual futura reforma tributaria.
Uno de los pilares de la reforma
es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un sistema de
capitalización obligatoria para empresas que funcionará como un fondo de
afectación específica destinado a cubrir indemnizaciones y obligaciones
derivadas de la desvinculación. A propuesta de la UCR se diferenció a las
empresas en cuanto al financiamiento que se hará con contribuciones patronales:
las grandes aportarán un 1% mensual y las micro, pequeñas y medianas el 2,5%.
El texto original preveía un 3% sin distinción.
Uno de los puntos que generó incertidumbre durante la jornada fue la intención de incluir el acuerdo por el traspaso de la justicia laboral del ámbito nacional a la Ciudad.
Otro de los temas que despertó
tensiones fue que en la antesala de la sesión se anunció como modificación la
eliminación de la posibilidad de que se paguen salarios a través de billeteras
virtuales y se mantenga solamente a los bancos.
El Pro salió con un comunicado a
favor de las fintech. "Restringir opciones digitales es cerrar
alternativas en lugar de ampliarlas y poner límites donde la sociedad ya
avanzó", planteó el partido amarillo y resaltó que "millones de
argentinos usan billeteras virtuales todos los días para cobrar, pagar y
organizar su plata".
Entre otros cambios, se dispuso
un plazo de un año para la derogación de distintos estatutos profesionales,
entre ellos el del periodista; y se postergará hasta 2028 la eliminación de un
fondo que financia la actividad del INCAA.
Uno de los artículos muy
cuestionados durante el debate fue el referido a "nuevas reglas" para
la licencia por enfermedad, con la intención de reforzar "el derecho del
empleador a control médico y junta médica". De acuerdo a esto, se introdujo
que si la dolencia del trabajador no derivara de su actividad laboral, éste
podría percibir no el 75% del salario sino el 50%.
En cuanto a indemnizaciones, solo
se considerarán conceptos "mensuales, normales y habituales", y se
excluyen adicionales no mensuales como el aguinaldo o las vacaciones. La ley
establece además que la indemnización pasa a ser "la única reparación
frente al despido sin causa", un reclamo histórico de empresas y
aseguradoras para limitar la litigiosidad.
Se establece el mecanismo de
"banco de horas", a partir del cual el empleador y empleado podrán
pactar cambios en el horario laboral: no se tratará de horas extra, sino de una
compensación con días.
Las vacaciones, en tanto, podrán
tomarse entre el 1ro. de octubre y el 30 de abril, con posibilidad de pactar
otro período y de fraccionarlas en bloques no inferiores a 7 días.
También, el extenso proyecto prevé la creación de un Régimen de Incentivo a la Formación Laboral (RIFL) para promover capacitación, empleabilidad y reconversión; y del Régimen de Incentivo para la Modernización e Inversión (RIMI), que apunta a que las empresas realicen inversiones en producción real, tecnología y expansión.
Fuente: Parlamentario