Advierten sobre el “desastre social”, que “está causando la desregulación” yerbatera de Milei: el 80% de barrios de tareferos estaría deshabitado por la migración a Brasil

Lo reveló Ana Cubilla, referente del SUOR en Misiones, que además administra un espacio de cuidado de hijos de tareferos. Según la dirigente del sindicato de obreros rurales, se está observando un éxodo masivo de trabajadores al Brasil, lo que genera ruptura de familias y deserción escolar, producto de los bajos precios que los molinos pagan a productores y por traslación, a los cosecheros de la yerba. “Todo lo que está pasando ahora ya lo pasamos, nos fundimos y eclosionamos en el 2001”, alertó.

Martes, 2 de diciembre de 2025 - 11:34 hs.
Advierten sobre el “desastre social”, que “está causando la desregulación” yerbatera de Milei: el 80% de barrios de tareferos estaría deshabitado por la migración a Brasil

¿Te pareció interesante? Compartila con tus amigos

La desregulación del mercado de la yerba mate, propiciada por el DNU 70/23 y este año, por el decreto 812/25 del presidente ultraderechista Javier Milei, está causando un “desastre social”, éxodo de tareferos al Brasil, ruptura de familias, deserción escolar y empobrecimiento de trabajadores y de productores agropecuarios, según advirtió la secretaria general del Sindicato Único de Obreros Rurales, Ana Cubilla.

En diálogo con LT4, Cubilla vinculó el actual proceso de desregulación del mercado y pauperización de los eslabones productivos de la yerba mate, al que pertenecen unas 13 mil familias de productores y otras 15 mil de tareferos, con el que desembocó en la crisis del 2001. 

“La verdad que es un desastre total. Es mucho lo que vinieron a desregular, a modernizar, como dicen ahora”, y “todas las economías regionales en general están todas desreguladas”, contó Cubilla, señalando que otras regiones también tienen un instituto regulador como el INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) que fue virtualmente desguazado por Milei, a través del Decreto de Necesidad y Urgencia N° 70/2023.


En esta línea, Cubilla resaltó que en el gobierno ultraderechista de Milei, “pareciera que no se conforman con todo lo que ya desreguló el DNU 70/23 (que le quitó al INYM, la potestad de fijar precios y limitar plantaciones), sino que la semana pasada también, termina de desregular los pocos artículos que han quedado (por medio del decreo 812/2025)”.

“Han venido con la motosierra a full. Eso es lo que nos está pasando y no va a cambiar porque vinieron a hacer eso”, advirtió Cubilla contraria con la postura de mantener una esperanza con que cambie la gestión de Milei en lo que respecta a la yerba y a la producción en general. 

En tono crítico a las medidas que permiten a los grandes molinos, a pagar lo que quieran por la materia prima (la hoja verde de yerba mate), lo que impacta también en los salarios que los productores pueden pagar a los tareferos, Cubilla fue enfática: “dejan al libre albedrío, al descontrol total”.

En tono de honda preocupación, Cubilla comparó el actual escenario con el de la crisis del 2001. “En la Argentina ya nos pasó todo lo que está pasando ahora. Ya lo pasamos y no queremos que nos vuelva a pasar, porque ya nos pasó, y nos fundimos y eclosionamos en el 2001”, alertó.


Asimismo, Cubilla advirtió que el proceso de pauperización del sector productivo y los trabajadores yerbateros se observa en la venta de chacras y la migración de los trabajadores de Misiones al Brasil. “Los trabajadores están migrando a Brasil, hay familias partidas. Es un desastre social tremendo que está causando esta desregulación. Ahora que no habrá la zafriña para la fiesta, que uno siempre necesita unos mangos, ni el productor ni el trabajador (cobrarán)”, se lamentó Cubilla en referencia a la medida de los productores de limitar la cosecha de verano, para obligar a la industria a mejorar los precios, por la escasez de materia prima.

En cuanto a la migración de tareferos de Misiones, Cubilla relató: “Nosotros vamos por los barrios o inclusive por los chicos. Yo tengo parte del cuidado de hijos de tareferos y el 80 por ciento de lo que nosotros teníamos en 2023, ya no están en el barrio, ya están afuera. Entonces, si bien no hay un dato oficial o no hay alguien que esté sacando esos datos, nosotros nos damos cuenta que si está deshabitado un barrio de Tareferos exclusivamente, está todo en venta, y que los chicos que iban al espacio cuidado ya no van porque sus padres no están en el lugar, es porque hay una migración muy alta de familia, de trabajadores, a Brasil en este caso”, indicó la dirigente tarefera.

“Eso es una preocupación para el productor que no tiene mano de obra y para el trabajador (cuya familia) está rota (disgregada): el hombre se va, la mujer se queda o por ahí va la familia entera. Y eso es lo que nos está sucediendo, un panorama muy triste”, expresó Cubilla, sobre un dato que también estaría mostrando el aumento de la deserción escolar en el ámbito rural de Misiones. 


Además, Cubilla aclaró que el Ministerio de Capital Humano no está enviando alimentos a los comedores comunitarios, lo que agrava la situación nutricional de las familias afectadas por la debacle del eslabón productivo de la cadena yerbatera. La Ministra Sandra Pettovello, “no te mandan un kilo de leche. La dejan vencer porque eso era cosa de los vagos. Tiene una metodología muy nefasta, muy fea para la sociedad en general, de lo popular, de las barriadas, esa parte no la ven, o son muy crueles, una de dos”, sentenció.

En el tramo final de la entrevista, Cubilla dijo que están tratando de acompañar a los tareferos, con la promoción de la llamada producción de cercanía, de alimentos para el consumo propio y para la venta en la provincia. Se incentiva, “la producción local, la producción de cercanía, hacer comida, esas capacitaciones o cosas en las chacra, o en el pedacito de tierra que le queda”, contó la referente de los obreros rurales, planteando que se busca “fabricar o hacer comida”, en lugar de recibir o depender de las bolsas de alimentos.

Además, con los productores “también estamos logrando, una articulación, en el sentido de que el productor te dice, ‘mira, me queda una hectárea, ¿por qué no la trabajamos con mandioca? Es como que intentamos de pensar de qué hacer entre todos para que no sea más catastrófica la vida. Y eso está bueno, poder entre los eslabones más cercanos, por lo menos unificar y articular y ponernos a pensar cuál es la salida”, reflexionó.