A escasos días de la sesión en la Cámara de Diputados convocada para votar la interpelación y moción de censura contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el bloque libertadio hubo una reunión caliente, en la que la excosplayer Lilia Lemoine habría amenazado a sus pares porque nadie sale a defender públicamente al funcionario investigado por enriquecimiento ilícito.
Según publicó el portal LPO, un dirigente de La Libertad Avanza contó que Lemoine decidió patrullar entre el zapping de medios y las redes sociales para medir cuánto defienden sus compañeros de bancada al funcionario investigado por el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo. Fuentes parlamentarias de ese portal revelaron que Lemoine “se queja porque nadie va a la tele a defenderlo”. “Es una locura, hasta hace una semana nadie podía dar notas sin pedir permiso”, explicó un diputado oficialista.
La diputada terraplanista justifica su bronca y su campaña de desagravio con un presunto mandato de la Secretaria General de la Presidencia Karina Milei para que contagie fervor para bancar al jefe de Gabinete. “Lilia dice que están dejando lugares vacíos, que nadie defiende a Adorni y que Kari ya se está dando cuenta quiénes son leales y quiénes no”, confesó un legislador de su bloque.
Por el momento no trascendió si los misioneros Diego Hartfield y Maura Gruber estuvieron en esa reunión. Lo que sí es un hecho comprobable, es que ninguno de los dos salió a defender a Adorni públicamente, o en las redes sociales. Tampoco lo hizo el diputado provincial y presidente de LLA Misiones, Adrián Núñez, acaso consciente de que más del 70% de la población, según diversas encuestas nacionales, considera que Adorni debe renunciar.
El desorden acaso sea fruto también del viaje protocolar de Martín Menem por Israel. Con el bloque a merced de la contención que pueda garantizar el cordobés Gabriel Bornoroni, lo que más crece es la preocupación por la posibilidad de que la oposición consiga el quórum el próximo martes, cuando se abra el recinto para tratar la interpelación.
En la Cámara baja hay un pedido de sesión para el próximo martes de parte de la oposición que inició como una sesión para emplazar a las comisiones que deberían tratar los pedidos de interpelación. Pero ya se debate si en la misma sesión se puede votar la fecha de la interpelación. Se necesitan 129 voluntades y en el oficialismo consideran que el peronismo, Provincias Unidas y la izquierda, no llegan a ese número.
Sin embargo, el temor habría empezado a expandirse este jueves para el gobierno, cuando un libertario escuchó en uno de los ascensores de la Cámara Baja que el lilito Maximiliano Ferraro le decía al trotskista Néstor Pitrola que había 121 legisladores dispuestos a sentarse en sus bancas. En ese contexto, los votos de los diputados misioneros de Innovación Federal, los de los diputados del PRO y la UCR, podrían ser determinantes para salvar al Jefe de Gabinete.
Vale recordar que Adorni confesó haber mentido a los diputados en su informe de gestión del 29 de abril, reconoció haber evadido y falseado declaraciones juradas, y declaró una fortuna de casi mil millones de pesos, que dijo haber amasado por medio de supuestas inversiones en Bitcoins desde 2013. Desde el juzgado que lo investiga, se filtraron incluso datos extravagantes: como el gasto de 8 millones de Adorni en sábanas de lujo.
Los legisladores aliados del gobierno ya habrían advertido que si el gobierno decide no echar a Adorni durante el fin de semana y la oposición no consigue el quórum el martes, tampoco habrá 129 diputados en el recinto al día siguiente, cuando Menem trate de convertir en ley el pago a los holdouts Attestor y Bainbridge.