Esta semana, el gobierno volvió a impulsar la reforma educativa con la que busca permitir el “home schooling”, la modalidad que quiere copiar de Estados Unidos para que los chicos puedan educarse en sus hogares, sin acudir a las escuelas. Tras la salida del Manuel Adorni, jaqueado por la causa por enriquecimiento ilícito y su reemplazo por Diego Santilli, el gobierno de Javier Milei retoma el impulso para instalar temas en la agenda legislativa.
Esta reforma educativa, está siendo analizada en la comisión de Educación de la Cámara de Diputados bajo el título de “Ley de Libertad Educativa”.
Según publicó el portal LPO, el impulsor de la ley es uno de los economistas amigos de Milei, Agustín Etchebarne, que presentó el proyecto esta semana en un evento en Paraná ante 200 personas junto a Martín Krause, el flamante Director Académico de la Fundación Faro y Cristian Centurión, el referente de Las Fuerzas del Cielo de Santiago Caputo en Entre Ríos.
“El objetivo es llegar un día a eliminar el Estado”, dijeron a LPO los organizadores del evento. Krause, uno de los oradores, presentó su libro elogiado por el propio Milei justamente titulado “La utopía libertaria: el fin del Estado”.
Con el homeschooling, el Estado no supervisa el día a día dentro del hogar ni cómo enseñan los padres, pero exige exámenes periódicos en escuelas públicas o privadas. Si el chico aprueba, el conocimiento queda acreditado y el título es oficial.
Estados Unidos es el modelo de los libertarios y es el país donde más se popularizó, estructuró y legisló el homeschooling. Las críticas que recibe esta modalidad es que puede destruir la socialización y el rol integrador de la escuela tradicional.
Por supuesto, de aprobarse la iniciativa, habrá un impacto directo en las matrículas de las escuelas y en las AUH (Asignación Universal por Hijo), cuyos requisitos son, precisamente, que estén escolarizados, los chicos por los que el Estado paga un subsidio para atenuar los números de pobreza e indigencia.