Entre gallos y medianoche, más precisamente a las tres de la mañana y en medio de un escándalo en la Cámara de Diputados, Martín Menem y el kirchnerismo concretaron el acuerdo político y se repartieron los tres cargos en la Auditoría General de la Nación (AGN), una jugada que hizo estallar la relación de La Libertad Avanza con el PRO.
Como lo anticipó el portal LPO, durante la tarde de ayer, el riojano entró en alerta porque no tenía los votos para aprobar el Capítulo XI del Presupuesto 2026, que recortaba los fondos a universidades y discapacidad. En consecuencia, empezó una negociación a varias bandas para garantizarse el apoyo de los aliados, algo que igualmente no consiguió.
En ese contexto, Menem negoció con Germán Martínez y Máximo Kirchner para que le habiliten el tratamiento de los auditores de la AGN y darle un lugar al salteño Gustavo Sáenz, un acuerdo que se había tejido hace tiempo pero que igual sorprendió al PRO y a Provincias Unidas.
Aunque Menem no consiguió los votos para aprobar la totalidad del Presupuesto, cerca de las 3 de la mañana igual se votó la designación de los auditores Rita Mónica Almada (LLA), Juan Ignacio Forlón (La Cámpora) y Pamela Caletti (Sáenz). Según el portal especializado en política, los tres flamantes auditores estaban escondidos cerca del recinto y Menem los llamó apurado para que juren en plena madrugada, con un recinto que estaba por la mitad porque se habían retirado el PRO, Provincias Unidas, el radicalismo, la izquierda y otros bloques.
Antes de la votación se vio furioso al jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, que se sintió traicionado por Menem ya que esperaba que el tercer lugar sea para los suyos, lo mismo que Miguel Pichetto.
Este jueves, el partido que lidera Mauricio Macri, y del que, por el momento, forman parte el diputado nacional Emmanuel Bianchetti y el senador Martín Goerling, denunció una “grave violación a la Constitución Nacional” tras la designación de autoridades de la AGN, por fuera del temario de sesiones extraordinarias. En este sentido, adelantó que iniciará acciones judiciales.
Según expresaron desde el PRO en un comunicado al que pudo acceder la Agencia Noticias Argentinas, la objeción fue advertida primero de manera informal, luego en el recinto y finalmente al momento de intentar consumar la designación, situación que quedó asentada en el Diario de Sesiones. Recordaron que el artículo 63 de la Constitución Nacional establece que durante las sesiones extraordinarias el Congreso solo puede tratar los asuntos incluidos en la convocatoria.
El bloque remarcó que la AGN es un órgano constitucional de control y que su integración no constituye una cuestión administrativa interna del Congreso. En ese sentido, afirmaron que avanzar en su designación fuera del temario “no fortalece el control del Estado, lo deslegitima”.
Los diputados del PRO rechazaron la designación y manifestaron que no la convalidan, al considerarla “nula de nulidad absoluta por incompetencia constitucional”, y anunciaron que promoverán acciones judiciales para restablecer la legalidad y el respeto institucional.
Además, expresaron su malestar por la conducta del oficialismo y señalaron que su bloque acompañó al Gobierno en momentos difíciles por considerar necesario un cambio profundo en la Argentina. Finalmente, sostuvieron que las instituciones no pueden funcionar por la fuerza de una mayoría circunstancial y que el cambio que reclaman millones de argentinos debe realizarse “con la Constitución en la mano”.