Castro: “El orden fiscal se logró sacrificando el mercado interno misionero”

El diputado provincial y contador público elaboró un crítico informe sobre la macroeconomía y microeconomía de Misiones, en base a datos oficiales del 2025 y expuso que el gobierno de Misiones, no fortaleció “la estructura productiva ni la recaudación genuina” y cada mes, se vuelve más dependiente de la coparticipación nacional.

Domingo, 1 de febrero de 2026 - 17:07 hs.
Castro: “El orden fiscal se logró sacrificando el mercado interno misionero”

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En las últimas horas, el diputado provincial Cristian Castro (Partido Agrario y Social) advirtió a través de un crítico informe sobre la economía de la provincia de Misiones, que el ajuste que se está aplicando contra los salarios de los trabajadores estatales, está impactando negativamente en la recaudación, al desplomarse la actividad y el consumo, que son los pilares de la recaudación propia. Así, de acuerdo con el contador, Misiones se vuelve más dependiente de la coparticipación nacional, y por ende, del gobierno de Javier Milei.

“Hay una paradoja que atraviesa toda la política económica de Misiones en 2025 y que el discurso oficial intenta disimular: las cuentas del Estado aparecen ordenadas al mismo tiempo que la economía cotidiana de la gente se desordena. Mientras el gobierno provincial se muestra prolijo en los números, en la calle se siente otra cosa: menos consumo, menos movimiento, menos plata alcanzando a fin de mes”, expresó Castro, apoyándose en los datos oficiales sobre recaudación de Misiones.

De acuerdo con Castro, en 2025, Misiones recibió “muchos más recursos de la Nación que el año anterior. La coparticipación nacional creció fuerte en términos reales, sobre todo en los primeros meses del año, y terminó siendo el verdadero sostén de las cuentas públicas. Sin esos fondos, el cuadro fiscal provincial sería directamente preocupante. Esto no habla de eficiencia local, sino de dependencia”, alertó Castro, sugiriendo que esto podría significar un retorno a la situación de los años 90s, cuando Misiones dependía fuertemente de la coparticipación federal.

“Al mismo tiempo, la recaudación propia —la que depende de la actividad económica real de Misiones— mostró un comportamiento completamente distinto. Después de un pequeño respiro en enero y febrero, empezó a caer en términos reales casi todos los meses del año. Y no cayó poco. En el segundo semestre las pérdidas reales fueron de dos dígitos, con desplomes particularmente fuertes hacia fin de año. Eso no es un dato contable: es una señal clara de enfriamiento del consumo, caída de ventas y menor circulación de dinero en la economía provincial”, expuso Castro, marcando el contraste entre el crecimiento de la coparticipación federal y una caída en la recaudación provincial, sobre todo, en el impuesto a los Ingresos Brutos.

Según el diputado del PAyS, en esta situación paradojal, “aparece el vínculo que el gobierno provincial evita discutir. El ajuste acelerado que se aplicó sobre los salarios públicos —docentes, personal de salud, empleados del Estado— no fue neutro. Pisando sueldos en un contexto inflacionario, el Estado provincial redujo el poder de compra de decenas de miles de familias. Menos salario real implica menos consumo. Menos consumo implica menos IVA, menos Ingresos Brutos, menos recaudación provincial. Es una cadena directa, sencilla, casi elemental”, explicó Castro.

“Mientras se ajustaba hacia adentro, la provincia se sostenía hacia afuera con fondos nacionales. El resultado fue una paradoja: las finanzas cerraban, pero la economía se achicaba. El orden fiscal se logró sacrificando el mercado interno misionero, no fortaleciendo la estructura productiva ni la recaudación genuina”, argumentó el legislador.


Para Castro, los datos muestran “con crudeza”, que en 2025, “el crecimiento real de los recursos totales solo se explica por la coparticipación. La recaudación propia no acompañó, se retrasó, cayó. Y cuando la coparticipación se desaceleró, la recaudación total también empezó a mostrar signos de agotamiento. No hubo colchón interno que amortigüe”, dijo.

“Hacia diciembre, casi dos tercios de los recursos provinciales provinieron de la Nación. Esa es la foto final de un modelo que se presenta como austero y responsable, pero que en los hechos depende cada vez más de decisiones externas, mientras debilita su base económica interna”, advirtió Castro en su crítico análisis de la política económica, salarial, fiscal y productiva del gobierno de Misiones.

En esta línea, Castro insistió en que tal esquema, “no es sostenible en el tiempo. Ajustar salarios puede mejorar un Excel, pero deteriora la economía real. Y cuando se rompe el consumo, lo que cae no es solo la recaudación: cae el comercio, cae el empleo, cae la calidad de vida. Lo que hoy se muestra como equilibrio fiscal, mañana aparece como fragilidad estructural”, vaticinó.

Asimismo, Castro propuso una aguda interrogante sobre la marcha de la economía de Misiones, en el contexto del ajuste y la motosierra infinitas del gobierno de Milei. “La pregunta de fondo no es si había que ordenar las cuentas, sino quién pagó el costo de ese orden. Y los números indican que lo pagaron los trabajadores y el consumo interno, no una reforma progresiva del sistema tributario ni una estrategia de desarrollo que fortalezca los ingresos propios de la provincia”, fustigó.

Críticas al modelo fiscal/impositivo de la provincia

Por último, Castro embistió contra la política fiscal del gobierno renovador, que en Misiones, acumula más de 22 años en el poder. “La estructura tributaria de Misiones expone una contradicción central del modelo económico vigente. El 91,9% de la recaudación propia proviene de Ingresos Brutos, un impuesto distorsivo y piramidal que no grava la renta ni la ganancia, sino la actividad. Se paga aun cuando no hay rentabilidad y se acumula en cada eslabón de la cadena productiva, encareciendo precios y castigando al productor, al comercio y al consumidor”, cuestionó.

“Mientras tanto, los impuestos patrimoniales tienen un peso insignificante: el inmobiliario apenas representa el 1,64% de la recaudación. En los hechos, se grava el trabajo y la producción, pero casi no se toca la riqueza acumulada. Este esquema no es neutral ni inevitable, es una decisión política que profundiza la regresividad del sistema y transfiere el ajuste a los sectores que sostienen la economía real”, analizó Castro.

Finalmente, el diputado subrayó: “No hay defensa posible del productor ni del mercado interno sin discutir seriamente esta matriz tributaria. Seguir recaudando casi exclusivamente vía Ingresos Brutos es consolidar un modelo injusto que exprime a los que producen y trabajan, mientras posterga una reforma fiscal verdaderamente progresiva”, concluyó.