Desconocido para la gente e
incluso para buena parte de la política, el intendente de Venado Tuerto y
vicepresidente de la UCR santafesina, Leonel Chiarella, fue elegido este
viernes presidente del Comité Nacional del partido, un cargo en el que sucederá
a Martín Lousteau.
Con el voto de 102 delegados, el
santafesino se convirtió a sus 36 años en el presidente más joven de la
historia del partido centenario, y le tocará el desafío de recuperar el
protagonismo de una fuerza política que atraviesa la crisis más profunda desde
la vuelta de la democracia.
Chiarella contó con el apoyo de
los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Juan
Pablo Valdés (Corrientes); de los ex mandatarios Gustavo Valdés (Corrientes) y
Gerardo Morales (Jujuy); mientras que los gobernadores Alfredo Cornejo
(Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco), ausentes en el cónclave, no se opusieron a
su designación.
El nuevo presidente de la UCR
también fue respaldado enérgicamente por el diputado nacional y líder de la
corriente Evolución, Martín Lousteau, así como por el senador nacional y
presidente del Comité bonaerense, Maximiliano Abad.
"Vamos la UCR, carajo",
gritó Chiarella al asumir el mandato como flamante presidente partidario en la
sede del Comité Nacional de la UCR, en la calle Alsina de la Capital Federal.
"Vamos a dejar la vida por
este partido", arengó el jefe comunal de Venado Tuerto ante una sala que
estaba colmada de dirigentes radicales de todo el país.
"Decían que agarraba una
papa caliente, pero asumir es el desafío más hermoso de nuestra vida
política", expresó con emotividad.
En su mensaje, Chiarella se
posicionó en una perspectiva anti polarización, y al respecto señaló que “la
grieta sólo beneficia a los que forman parte” de ella.
"Nosotros queremos decirle a
la sociedad que hay otra forma de ejercer y practicar la política. Lo decimos
porque son los hechos los que respaldan las gestiones de nuestros cinco
gobernadores y de nuestros intendentes", completó.
Chiarella sostuvo que durante su
gestión buscará “representar de la mejor manera los valores y el trabajo de la
UCR".
"La UCR gobierna 5
provincias, más de 500 intendentes y demostramos en todas nuestras gestiones la
eficiencia y que, cuando no hay corrupción, los recursos alcanzan”, subrayó.
“Gobernamos y lo hacemos con
mucho coraje porque llevamos adelante una lucha contra el narcotráfico”,
insistió el dirigente santafesino.
Tras una deslucida participación
electoral en octubre, el bloque radical "puro" en la Cámara de
Diputados quedó reducido a apenas seis integrantes, mientras que otros cinco
legisladores encontraron cobijo en la variopinta bancada de Provincias Unidas,
y Karina Banfi hizo rancho aparte con un monobloque.
Chiarella asume como presidente
de la UCR en medio de este delicado escenario de fragmentación parlamentaria.
Si bien en los papeles el nuevo
conductor del radicalismo debería respaldarse en el bloque de la UCR, buena
parte de los apoyos que recibió para su encumbramiento en el partido provino de
dirigentes que se encuadraron en Provincias Unidas, como Lousteau, Pullaro y
Sadir.
El intendente de Venado Tuerto
busca ser la cara de la renovación de los "boina blanca" y para ello
tiene a su favor el hecho de no pertenecer a ninguna de las facciones internas
que se disputan el poder.
Las diferencias irreconciliables
del cornejismo (el sector más oficialista) con otras tribus de tinte más
opositor como Evolución (Lousteau), el pullarismo santafesino y el moralismo
jujeño le allanaban el camino a Gustavo Valdés como candidato natural para
tomar las riendas del partido centenario.
El correntino gozaba de una base
importante de consenso luego de haber ganado con contundencia las últimas
elecciones con el sello de Provincias Unidas (tras desestimar un acuerdo
deshonroso con La Libertad Avanza), pero desistió evitar el desgaste de tener
que lidiar con los intereses de las distintas facciones del radicalismo.
En ese marco, ante la falta de
otras figuras de consenso y para no caer en luchas intestinas estériles, se
coló en la discusión el nombre de Chiarella, quien fue catapultado como
presidente partidario.
Su postura sobre la reforma
laboral
Consultado sobre la reforma
laboral, Chiarella que trabajará junto a los bloques legislativos de la UCR y
anticipó que “hay un sistema que no funcionó, porque hay más trabajadores en la
informalidad que en la formalidad”.
“Tiene que haber una
modernización laboral y trabajaremos para que estén representadas las pymes,
los trabajadores y los pequeños comerciantes”, afirmó.
“Hay cuestiones que el Gobierno
plantea con las que estamos de acuerdo, que no tienen que ver con una cuestión
ideológica sino con el sentido común: no es ideológico gastar menos de lo que
se recauda; que los presos no puedan cometer delitos desde la cárcel y que el
Estado acompañe al sector productivo”, ejemplificó.
En medio de su peor crisis, la
UCR designó como nuevo presidente a un desconocido intendente de 36 años
Disidencias
La elección de Chiarella no contó con el visto bueno de todos los sectores, dado que ni el experimentado Federico Storani ni nadie de Radicalismo Auténtico integrará el nuevo Comité Nacional. ¿La razón? Acusan a la nueva conducción de buscar integrarse al armado de Provincias Unidas, que “ya resultó un fiasco electoral en la provincia de Buenos Aires”, señalaron ante la Agencia Noticias Argentinas.
Así, referentes como Storani,
Juan José Casella y Luis Cáceres apuntan a consolidar el Radicalismo Auténtico.
Fuente: NA