Salvador Femenia, secretario de prensa de CAME, habló con
LT4 y AgenciaHoy la actualidad del sector comercial y productivo de las
pequeñas y medianas empresas del país.
“Estamos muy complicados. Hay un parate de la actividad económica,
no hay consumo de bienes argentinos y eso repercute en la producción. Un 60% de
la producción de la Pymes va para el mercado interno, si ese mercado está
flojo, toda la economía está floja”, detalló el entrevistado.
En este contexto, sostuvo que el sector está atravesando un
proceso de ajuste derivado de la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
Según los últimos relevamientos de la entidad, la caída de ventas de profundiza
y el cierre de comercios para una postal más habitual en las ciudades.
“En proceso de caída de venta hay cierre de comercios, pero
siempre se va renovando. Eso ahora no lo tenemos, y de pronto aparecen una
importante cantidad de comercios cerrados, es una alerta”, manifestó Femenia,
quien puso de ejemplo lo que sucede en Capital Federal en zonas de alta demanda
comercial como son la calle Florida o la avenida Corrientes.
“Hay varios factores concurrentes para que estemos como
estamos. No veo que se modifique algo en lo inmediato. El Gobierno apuesta a que
en el segundo trimestre empiece a mejorar la perspectiva con el ingreso de
dólares de la cosecha, pero tenemos un factor que se agregó que es el externo,
que genera incertidumbre a la economía argentina”, indicó el dirigente.
“A fines de 2024 se produjo un rebote del consumo y de la
economía en general. Empezó a verse un repunte de las grandes empresas por el
mes julio, a las Pymes eso llegó en septiembre y duró hasta abril y a partir de
ahí, cuando el Gobierno decide poner limite a las paritarias comenzó una
incertidumbre respecto a lo que podía pasar con las elecciones de octubre, la suba
de tasas, un clima de mucha compra de dólares, todo eso frenó la economía hasta
la última medición en febrero”, detalló el entrevistado.
Y agregó “pasadas las elecciones no repuntó. Al gobierno se
le movió la inflación y al no bajar las tasas no hay posibilidad de acceder a créditos
para consumo. Todo el proceso de aumento de tarifas a los comercios le aumenta
el costo fijo y el consumidor al no tener una recuperación del salario real le
implica tener menos para el consumo”.
Por tal motivo, para el dirigente, la clave será ver si en
el segundo semestre del año el salario real logra ganarle a la inflación para
recuperar, aunque sea mínimamente, el nivel de consumo interno.