El remisero de 46 años, identificado como Mario Alberto Y., detenido por el femicidio de la adolescente Dulce Beatriz Candia (17) se abstuvo de declarar este miércoles ante la jueza de Instrucción 1 de Eldorado, María Laura Rodríguez, y quedó formalmente imputado por el delito de femicidio.
El sospechoso compareció ante la magistrada acompañado por su abogado defensor, quien le recomendó no responder preguntas en esta primera instancia del proceso. De esta manera, continuará detenido mientras avanzan las medidas probatorias ordenadas por la Justicia para intentar reconstruir los últimos movimientos de la víctima y determinar con precisión las circunstancias del crimen.
La imputación se formalizó a casi una semana del hallazgo del cuerpo de la joven, encontrado entre malezas en una obra en construcción del barrio El Tucán. La autopsia determinó que Dulce murió por asfixia y los investigadores continúan aguardando resultados de estudios complementarios para establecer si además fue víctima de abuso sexual antes de ser asesinada.
El remisero es, hasta el momento, el único detenido en la causa. Su arresto fue ordenado luego del análisis de datos de antenas de telefonía celular y otros elementos incorporados al expediente, que lo ubicaron en las inmediaciones del lugar donde fue encontrado el cuerpo en fechas compatibles con la data de muerte estimada por los forenses.
Durante
el procedimiento realizado en su vivienda del barrio 20 de junio, los
investigadores secuestraron un automóvil Fiat Siena, prendas de vestir, retazos
de tela y diversos elementos que fueron enviados a peritajes biológicos y
genéticos. Entre ellos se
encontraba un fragmento de tela que correspondería a una sábana y que fue
hallado oculto en el compartimiento del motor del vehículo.
Cabe
recordar que Dulce fue vista por última vez el 17 de mayo. La denuncia por su
desaparición se radicó diez días después en la Comisaría de la Mujer de
Eldorado.
En
el período transcurrido, según pudieron declarar familiares, el padre de Dulce
estuvo internado en el hospital de la ciudad y su madre, Lily, quedó al cuidado
de éste. La familia acusa que apenas conocidos de la ausencia prolongada de la
menor, quisieron radicar la denuncia el 19 de mayo, pero no se la habrían
tomado en la Comisaría de la Mujer.
Desde
la cúpula policial, por otro lado, negaron aquello y ratificaron que se
activaron los protocolos de acción para casos de desaparición de niños, niñas y
adolescentes, así como el aviso a la Fiscalía y al Juzgado de Instrucción. Un
día después, encontraron el cuerpo dentro de una cámara séptica en una obra en
construcción.
Tras
varios días de llamativo silencio institucional, desde la Justicia y desde la
fuerza provincial comunicaron a la sociedad misionera los resultados formales
de lo actuado en la causa para dar con el remisero sospechoso. Tales novedades
fueron informadas primeramente a los padres de Dulce: la tarea la encabezó
personalmente el director general de Seguridad, comisario general Raúl
Maslowski, en compañía del jefe de la Unidad Regional III, Daniel Molina.