Se desplomó la cosecha de yerba mate en los primeros cinco meses del 2026: ingresaron 41 millones de kilos menos que en 2025

De acuerdo con los datos difundidos por el INYM, se trata de una contracción del 13%. Los números muestran lo contrario de lo que el gobierno de Javier Milei y el presidente del instituto Rodrigo Correa argumentan en favor de la desregulación del mercado.

Miércoles, 15 de julio de 2026 - 13:10 hs.
Se desplomó la cosecha de yerba mate en los primeros cinco meses del 2026: ingresaron 41 millones de kilos menos que en 2025

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En las últimas horas se conoció el resultado de las estadísticas del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) sobre la producción yerbatera, que confirman un fuerte deterioro en el sector primario. Según datos oficiales del instituto, entre enero y mayo de 2026 ingresaron a los secaderos 275.170.147 kilogramos de hoja verde, contra los 316.496.660 kilos del mismo período de 2025. 

Se trata de un derrumbe de 41.326.513 kilos de materia prima, una caída interanual del 13,1% que se ubica entre las más pronunciadas de los últimos años para ese tramo del año.

Según Pulsonews y Primera Edición, el informe del INYM se limita a consignar los volúmenes declarados por los operadores de la cadena y no identifica causas. Sin embargo, estos números contradicen palabra por palabra, los discursos del presidente del INYM Rodrigo Correa, del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y de otros dirigentes libertarios que defienden la desregulación del mercado, como vía para el aumento de la producción.

Vale recordar que la primera medida que tomó el presidente ultraderechista Javier Milei, en beneficio de los grandes molinos que controlan más del 60% del mercado, fue impedir que el INYM fije el precio sostén de la yerba. Lo hizo a través del DNU 70/23, luego reforzado por otros decretos del Ejecutivo Nacional y del propio INYM.


Desde diciembre del 2023, productores de distintas zonas de Misiones vienen denunciando que los valores pagados por la materia prima quedaron por debajo de los costos de producción. Esa situación derivó en movilizaciones, tractorazos, cortes de ruta y asambleas en la región yerbatera. Los reclamos llegaron hasta el Congreso de la Nación, concretamente, a las comisiones de Agricultura y Ganadería y la Comisión de Economías Regionales.

En ese contexto, diversos referentes del sector sostienen que muchos pequeños y medianos productores optaron por reducir el ritmo de cosecha o directamente dejar yerbales sin levantar, porque el precio obtenido no alcanza a cubrir los gastos de mano de obra, flete y cosecha. 

Por otra parte, la desregulación que pulverizó los precios productivos, se agravó con los incrementos en el combustible y los fertilizantes propiciados por la guerra de EEUU e Israel contra Irán. Según fuentes consultadas por Agencia Hoy producir un kilo de hoja verde puesta en secadero cuesta $473,70. Para que la actividad sea mínimamente rentable, con un margen de rentabilidad del 30%, se debería comercializar a $615,81 por kilo de hoja verde. Actualmente, se paga entre $170 –tres veces menos que lo óptimo para los productores– y $350 –cerca de la mitad–, dependiendo de la zona. Y los pagos no son al contado. 

En mayo, que el mes de mayor actividad de la zafra gruesa, también reflejó la tendencia a la caída en la cosecha: ingresaron 122,7 millones de kilos, frente a los 141,8 millones de mayo de 2025. En perspectiva histórica, el volumen actual queda muy lejos del récord de 2024, cuando en el mismo período de cinco meses se procesaron 426 millones de kilos. Vale aclarar que ese récord tiene que ver con la devaluación que Milei instrumentó tras asumir, del 118% que hizo que los precios fueran mucho mejores que en el 2023.


Por el lado del consumo, el panorama es distinto. Las salidas de molino hacia el mercado interno entre enero y mayo sumaron 113.093.927 kilogramos, apenas por debajo de los 116 millones registrados en igual período del año anterior, lo que indica que la demanda interna se mantiene relativamente estable pese a la retracción en la producción primaria. Una consecuencia lógica que se extrae de los números: mientras las industrias siguen vendiendo y facturando en los mismos niveles que en años previos, los pequeños productores cada vez cobran menos, en términos reales.

En otras palabras, hay una transferencia de ganancias desde el pequeño y mediano productor a los grandes molinos, que va en línea con los preceptos del gobierno libertario que favorece los grandes negocios en base a la no verificada “teoría del derrame”. Esta teoría de la “economía del goteo” es un postulado económico que sugiere que otorgar beneficios fiscales y desregulaciones a las grandes empresas y a los sectores más ricos estimula la inversión y la producción.

Por otra parte, las exportaciones alcanzaron 18.805.278 kilogramos durante los primeros cinco meses del año, un volumen que, según advierten los productores, no alcanza a compensar la pérdida de rentabilidad que sufren en el mercado local.

La caída de más de 41 millones de kilos en la cosecha se suma así a una serie de indicadores que muestran el deterioro del eslabón primario de la cadena: precios denunciados como insuficientes, pérdida de herramientas regulatorias del INYM y protestas que continúan activas en toda la zona yerbatera de Misiones y el norte de Corrientes.