El caso de Laura Esther Delmas, la mujer que se roció con alcohol y se prendió fuego en la comisaría de Campo Grande, el martes pasado, luego de acusar a policías por un daño que le habrían causado a uno de sus hijos, continúa impactando a la comunidad y este domingo, Nicolás, otro de sus hijos, habló del caso con Agencia Hoy.
De acuerdo con el joven, su madre “no estaba medicada”, sino que se encontraba afligida por la detención de otro de sus hijos, que habría estado involucrado en una gresca y habría sido golpeado por otros presos, durante su confinamiento. Asimismo, Nicolás dejó en claro que no recibieron ningún tipo de asistencia o comunicación por parte del Ministerio de Gobierno, de la Línea 137, de la Subsecretaría de la Mujer, de la Comisión Provincial de Prevención de Torturas de Misiones, o del Estado provincial y municipal, en general.
Consultado por este medio, sobre las palabras que se la escucha decir a Delmas antes de prenderse fuego dentro de la comisaría, Nicolás explicó: “el video no lo vi, pero mi hermano había caído preso un fin de semana, por una gresca. Lo fueron a buscar dos días después porque se viralizó el video y la jueza actuó oficio y decidió meter presos [a los que] estaban en el video”, sostuvo.
“No sé qué es lo que pasó. Con mi hermano no tengo mucho diálogo, creo que lo encerraron en una celda con otros presos que lo golpearon y mi vieja tomó conocimiento de eso e hizo lo que hizo”, detalló Nicolás, sobre el contexto previo a las graves autolesiones. Respecto de la cruda escena que protagonizó Delmas, previo a incendiarse frente a policías, habría dicho: “ustedes tuvieron que lastimar a mi hijo”. Inclusive, parece decir “ultrajaron”.

Repreguntado sobre si su madre padece de problemas de salud mental, Nicolás dijo que no es el caso, aunque sí experimentaba depresión, “por la muerte de mi viejo hace unos 10 años. Pero no estaba medicada. Realmente nos tomó de sorpresa todo lo que ella hizo”, contó.
“Ella vive conmigo. La noche anterior fue todo normal, cocinó, miramos la tele juntos. De hecho, media hora antes [del incidente] yo me levanté, fui al baño, la vi en el comedor. Ella me dijo que no estaba bien, que estaba triste por lo que le había pasado a mi hermano, simplemente”, enfatizó Nicolás.
En tanto, sobre contactos con la familia, por parte de organismos del Estado en el contexto de autolesiones graves y un posible hecho de violencia institucional, Nicolás remarcó que no recibieron llamados. “Nadie, ni el Ministerio de Gobierno, nadie del Estado; nada, cero ayuda. No, la verdad es que nada de nadie [se comunicó] Desde ese día yo solo me voy manejando. Todos los días es viajar de Campo Grande a Oberá”, confió el joven, sobre sus visitas diarias al Hospital Samic de Oberá, donde está hospitalizada la mujer.
En el tramo final de la entrevista, Nicolás aclaró que es muy pronto para hablar de la rehabilitación de su madre, que continúa en estado crítico. “La parte respiratoria de ella está muy comprometida. Los médicos están haciendo todo lo posible y nosotros, pidiéndole a Dios que salga todo bien. Yo tengo fe, pero los médicos no se manejan por la fe. Ellos sostienen que la parte respiratoria de ella, es la más comprometida. Tragó mucho humo”, dijo el joven.
“Hay que esperar. Con los días puede ir mejorando seguramente. Pero eso ya es más un deseo mío. El pronóstico es reservado. Le están haciendo curaciones todos los días. Es un proceso que lleva mucho tiempo. Esto es trabajo de los médicos y fe nuestra. Por ahora, no hay ninguna complicación, así que es cuestión de esperar”, resumió Nicolás.

Sobre el caso que puede caratularse como intento de suicidio dentro de una comisaría, cabe remarcar que el martes 6 de enero pasado, alrededor de las 6.37 hs., Laura Esther Delmas (63), ingresó en la seccional de Campo Grande y, luego de acusar a uniformados por el supuesto ultraje contra su hijo, usó un encendedor para prenderse fuego.
Previamente se había rociado con alcohol u otra sustancia inflamable. Los uniformados le arrojaron agua –aunque no es lo recomendable, porque lo esencial es evitar el contacto con el oxígeno del aire–, y lograron evitar que se expanda el fuego. Delmas sufrió quemaduras graves en la parte superior del tórax, cuello y cabeza, permanece internada en el Hospital SAMIC de Oberá.
Estaría fuera de peligro de no mediar complicaciones, pero sigue con respirador y en estado reservado. El SAMIC no difundió ningún parte médico oficial sobre la paciente, cuyo nombre tampoco fue informado por la Jefatura. Los médicos señalaron extraoficialmente que la mujer iba a ser intervenida quirúrgicamente y adelantaron que, si la evolución continúa siendo favorable, esperan iniciar de manera progresiva el retiro del respirador para que pueda comenzar a respirar por sus propios medios.