En las últimas horas se conoció que el acuerdo para que el presidente Javier Milei escribiera el tweet impulsando la critpomoneda $LIBRA, también incluyó un contrato de US$ 5 millones. Así lo reveló este sábado una investigación de El Destape.
De acuerdo a un archivo encontrado en el celular del lobbista Mauricio Novelli, el precio pactado por la estafa $LIBRA fue un pago de US$ 1,5 millones por adelantado, otra suma similar por el tweet, y otros US$ 2 millones por la firma de un contrato en persona junto a su hermana Karina, secretaria General de la Presidencia.
Según publicó El Diario Ar, los investigadores hallaron el borrador del contrato fue acordado entre Novelli y Hayden Davis, el CEO de Kelsier Ventures y creador del token $LIBRA. El archivo fue creado el 11 de febrero de 2025, tres días antes de que se lanzara la critpo y estallara el escándalo.
El contrato, en inglés, establece:
Hola amigos,
Este es el acuerdo final discutido con H. [Hayden Mark Davis]
$1,5 M de tokens líquidos o cash como adelanto
$1,5M de tokens líquidos o cash = Milei anuncia en Twitter que su asesor es Hayden Davis/Kelsier/la familia Davis
$2M en tokens o cash = contrato firmado en persona con Milei por asesoriaen blockchain/AI para el gobierno argentino y/o Javier Milei y revision con Javier y Karina
El archivo estaba en los dispositivos secuestrados a Novelli por la justicia y suma una nueva prueba sobre el rol del Presidente ultraderechista y su hermana, la Secretaria General de la Presidencia. Se conoce luego de que las partes pudieran acceder a las pericias que habían sido ocultadas por el fiscal Eduardo Taiano, según lo viene denunciando la abogada y periodista Natalia Volosin. Esta última, fue citada por el fiscal, para que declare como testigo, siendo la primera –y única persona– citada por el fiscal “libertario”, que lleva más de un año sin pedir indagatoria a ninguno de los involucrados.
Para Volosin y numerosos periodistas, abogados, expertos en informática y dirigentes políticos, la citación de Taiano busca presionar a la periodista para que revele sus fuentes, algo prohibido por la Constitución Nacional.
Este sábado, además, se conocieron los registros de llamadas incorporados a la investigación judicial por el caso del criptoactivo $LIBRA que revelan una intensa comunicación entre el entorno más cercano del presidente Javier Milei y el lobista argentino Mauricio Novelli durante las horas previas al lanzamiento del token y también después de su colapso.
Cabe recordar que por la “promoción” de Milei a $LIBRA, supuestamente creado para “fondear” pymes tecnológicas argentinas, el memecoin creció exponencialmente de valor, para luego desplomarse. Así, en lo que se conoce como una maniobra de “pump and dump” (“inflar y desechar”, en inglés), inversores con información privilegiada, pudieron hacerse con una ganancia que se estima superior a los US$ 100 millones.
La maniobra es sencilla, pero los criptoestafadores necesitan figuras de alto conocimiento en las redes para promocionar este tipo de meme-coins, sin ningún sustento financiero concreto.
Se sospecha que quienes armaron la presunta estafa, compraron el token al inicio del posteo de Milei en su cuenta oficial en X, el 14 de febrero del 2025 ($LIBRA tenía un valor ínfimo) y cuando aumentó su precio –gracias a Milei–, lo vendieron, quedándose con una jugosa diferencia, y perjudicando a miles de inversores en todo el mundo.
El propio Davis, cuyo paradero es desconocido, dijo el año pasado que contaba con US$ 100 millones, que eran “de los argentinos” y que esperaba instrucciones sobre qué hacer con los activos, en un claro mensaje amenazante a Milei y su entorno. Hasta la fecha, el presidente ultraderechista jamás cuestionó a Davis, Novelli y los demás involucrados y afirma, sin demasiados argumentos, que no conocía de las maniobras y que accedió al link de venta del criptoactivo, por azar.
Ese relato de Milei, cada día entra en contradicción más flagrante con las pruebas que se van acumulando, que desmienten cada punto de la defensa del mandatario. De hecho, Milei podría enfrentar cargos penales en Estados Unidos.