Ayer, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos difundió los datos del promedio nacional del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y de las Canastas Básicas Total y Alimentaria, detallando que alcanzaron en agosto, los valores de $1.160.780 (CBT) y $ 520.529 (CBA) para una familia tipo.
Sin embargo, los números de las canastas que determinan la línea de la pobreza y de la indigencia, para una familia de dos adultos y dos niños, sería mucho más elevada en Misiones, una provincia históricamente afectada por los costos incrementados de fletes y por la llamada aduana paralela.
En un contexto de apagón estadístico en Misiones, propiciado por la actual gestión del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC), se puede estimar a cuánto ascendieron los costos de la canasta de indigencia y de pobreza. Si se toman los últimos números informados por el IPEC, en noviembre del 2023, y se los actualiza por la inflación acumulada desde entonces y hasta agosto, la Canasta Básica Total en Misiones, rondaría los $1.648.287,26 en la provincia.
Por otra parte, con una inflación acumulada del 226,39% –según el portal Chequeado.com–, el costo de una Canasta Básica Alimentaria, para una familia misionera, compuesta por dos adultos y dos niños, alcanzó los $642.831,48 en agosto.
Se trata de valores mucho más altos que el promedio nacional, que cumplen con las tendencias que históricamente se dieron en Misiones: costos más altos por estar más alejados de los principales centros de manufactura de mercancías, lo que añade un costo de transporte.
Desde luego, que el IPEC haya dejado de informar los números de las canastas de pobreza e indigencia en Misiones, desde la asunción del presidente ultraderechista Javier Milei, tiene una lectura política: informar a cada ciudadano el costo de la canasta de su hogar, por medio del estimador de canastas en línea, dejaría en evidencia los bajos salarios que paga el Estado provincial.