Escándalo en el INDEC: Lavagna renunció porque el nuevo índice de inflación le dio 3,4 por ciento

El Ministro de Economía Luis Caputo blanqueó que el presidenta Javier Milei pidió no difundir el nuevo índice y avisó que no hay fecha para la actualización de la metodología para medir el Índice de Precios al Consumidor. “Seguiremos con el actual hasta que esté consolidada la desinflación”, admitió.

Martes, 3 de febrero de 2026 - 9:55 hs.
Escándalo en el INDEC: Lavagna renunció porque el nuevo índice de inflación le dio 3,4 por ciento

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El economista Marco Lavagna renunció a la presidencia del INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) porque el nuevo índice de inflación arrojó una suba de 3,4 por ciento para enero y el gobierno ultraderechista de Javier Milei, le pidió que no lo difunda.

Fuentes al tanto de la situación comentaron a LPO que el economista se negó a convalidar el papelón, después de haber anunciado que el organismo ya estaba en condiciones de publicar los datos con la nueva metodología que iba a ponderar de manera más equilibrada el peso de los servicios públicos en la canasta de los argentinos.

El cambio en la metodología tiene que ver con la adopción de los ponderadores de inflación de 2017 – 2018, que asignan mayor peso a los servicios en la economía de los hogares. Por el contrario, el INDEC “libertario” del saliente Lavagna, viene utilizando ponderadores del 2004, una época en la que el costo de los alimentos representaba un porcentaje mayor de los gastos de las familias. 

El propio ministro de Economía Luis “Toto” Caputo blanqueó que detrás de la salida de Lavagna estuvo su resistencia y la de Milei a difundir un índice que les destrozaba el relato libertario de la desinflación. 

“Marco tenía como fecha para implementarlo ahora. Con el Presidente [Milei] siempre tuvimos la visión de que había que implementar el cambio una vez que el proceso de deflación esté totalmente consolidado”, confesó en una entrevista concedida a Radio Rivadavia, y al periodista oficialista, Jony Viale.


La explicación de Caputo es compleja porque supone que Milei acepta que se actualicen los datos de la inflación recién cuando el resultado lo favorezca. De hecho, es un reconocimiento cabal de que el INDEC estuvo midiendo la inflación con una metodología que oculta el impacto de los “tarifazos” que viene implementando Milei desde diciembre del 2023.

En su argumentación, el ministro de Economía sostuvo que “no hay necesidad de cambiar ahora el índice" y contradiciéndose dijo que "da igual, da prácticamente lo mismo”. O sea, si da igual porque hacer semejante zafarrancho. “Vamos a mantenerlo hasta que el proceso de deflación esté consolidado. No hay fecha del cambio”, confesó Caputo, dejando en evidencia una manipulación de los datos para favorecer al gobierno. Justamente, la misma práctica del gobierno kirchnerista, cuando el INDEC fue intervenido por el entonces Secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Como sea, aunque Caputo no tuvo un día muy bueno de declaraciones, hay que reconocerle su transparencia. El problema es que una confesión tan contundente sobre la voluntad del gobierno de no actualizar la metodología de cálculo del índice de inflación como propusieron los técnicos del organismo estadístico, habilita una avalancha de juicios de los tenedores de bonos que ajustan por inflación.

Se trata de un escenario similar al que se produjo cuando Moreno intervino el índice de precios al consumidor, en 2006, que derivó en una causa y condena penal contra el exfuncionario. 


Desde el oficialismo ensayaron insólitas defensas para mantener desactualizada la metodología para medir la inflación, que no mide el impacto de los aumentos en las tarifas, que superaron el 500%, en promedio, en los últimos dos años. Señalaron que para poder mantener la comparabilidad de los datos, había que mantener los ponderadores de inflación del 2004. 

Es un argumento endeble, porque si se actualiza la metodología, se puede analizar hacia atrás y mostrar cuál fue la inflación real, con ponderadores actualizados. En consecuencia, se mantiene la comparabilidad de la serie 2023 – 2026 y no se falsean los datos del IPC. 

Resulta curioso cómo se dan las cosas. Lavagna venía protagonizando una gestión muy deslucida, en la que se lo acusó de toquetear no sólo el índice de inflación, sino también el de pobreza y crecimiento, para que el gobierno de Milei se vea más lindo en la foto de las estadísticas oficiales. Y justo cuando se decidió a empezar a converger con la realidad, lo obligaron a irse. 


Ahora lo sucederá el dócil Pedro Lines, un técnico que proviene de la gestión macrista como Toto Caputo y hasta ahora se desempeñaba como segundo de Lavagna, aunque en su Linkedin había puesto como estado: “Open to work”. Es decir, estaba buscando trabajo para dejar el INDEC. Era justamente quien bloqueaba la actualización de la metodología, ahora premiado con la Dirección del Instituto. 

Según una estimación del CEPA (Centro de Economía y Política Argentina), con los ponderadores actualizados hay una diferencia de 38,7 puntos porcentuales con la inflación “toqueteada” del INDEC libertario, entre noviembre del 2023 y noviembre del 2025. 

En tanto, respecto de las posibles denuncias penales contra Lavagna, Caputo y Milei por la manipulación de los datos del INDEC, cabe recordar que, en mayo del 2025, la Cámara de Casación Penal Federal ratificó la condena a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional y seis años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, aplicada al ex Secretario de Comercio Interior.

Moreno fue condenado por el delito de abuso de autoridad en concurso con el de destrucción e inutilización de registros públicos (arts. 248 y 255 del Código Penal). En el fallo, los camaristas puntualizaron que las pruebas resultan elocuentes en cuanto demostraron que el funcionario actuaba con un marcado interés en cuestiones inherentes al funcionamiento interno del INDEC, organismo que se encontraba fuera del ámbito de las reparticiones a su cargo.