El empleo temporal en territorio vecino sirve para paliar el
ahogo financiero de muchos comprovincianos.
De hecho, según datos de la Receita Federal, publicado por el
diario Folha de São Paulo, la cantidad de CPFs (identificación fiscal)
otorgados a ciudadanos argentinos pasó de un promedio de unos 8.000 por año
entre 2016 y 2021 a cerca de 40.000 en 2025, lo que marca un salto
significativo en el interés por acceder al mercado laboral brasileño.
El artículo periodístico cita al fenómeno que ocurre en
Misiones, provincia fronteriza con Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná,
y principal productora de yerba mate en la Argentina.
En este contexto, Salvador Torres, secretario general del
Movimiento Agrario de Misiones, advirtió que la novedad, respecto a este fenómeno
migratorio, es que “mucha gente se está yendo con sus familias” porque no sólo
hay opciones laborales e el sector productivo sino también en lo comercial e
industrial.
En esa línea, relató “nos tocó casos de compañeros que
integran nuestra cooperativa que se fueron a Brasil para buscar una changa, para
aliviar la situación económica. Esto siempre hubo, pero ahora en mucho más”.
Torres contó que entre los factores que llevan a los
misioneros a tierras brasilera está “lo económico y en particular, el sector
productivo que estamos en crisis. Brasil es un escape, una salida a esta
situación”. Pero para muchos se convirtió en un cambio definitivo de vida.
Al ser consultado sobre las diferencias entre un país y
otros, más allá de lo salarial, el entrevistado sostuvo que visita bastante seguido
Brasil, y “cada vez que uno va hay algo nuevo”, “es un país en desarrollo y se
nota”.