Este miércoles, a once años de la primera movilización Ni Una Menos, una multitud marchó en Posadas, para reclamar justicia por las víctimas de femicidio y exigir políticas públicas para prevenir la violencia de género y los asesinatos vinculados al odio de género. Más de 15.000 personas marcharon ayer en la capital misionera, en el contexto del femicidio de las adolescentes Dulce Candia, en Eldorado, y de Agostina Vega, en Córdoba.
Familiares y allegados de víctimas tomaron la palabra durante la movilización y las actividades continuaron en la plaza 9 de Julio.
Según datos de Mumalá, en Misiones se registraron tres femicidios y 51 intentos de femicidio, en lo que va del año 2026. Las organizaciones participantes remarcaron la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, asistencia y protección para las víctimas.
La movilización arrancó desde el Mástil de Posadas a las 16.30 horas, y hubo reclamos de automovilistas sobre la avenida Mitre, que se quejaban por no poder avanzar mientras los manifestantes se movilizaban por la calle Junín. Las manifestantes, en su gran mayoría, mujeres y adolescentes, pasaron frente al Ministerio de Salud Pública, donde hicieron escuchar su reclamo por el incumplimiento de normativas vigentes de protección a mujeres, adolescentes y niñas, y por la falta de políticas públicas con perspectiva de género.
Entre los reclamos se destacó el pedido de cumplimiento efectivo de las leyes destinadas a prevenir y sancionar las distintas formas de violencia contra mujeres y diversidades.
En la plaza 9 de Julio, donde se realizó el acto central del Ni Una Menos, hablaron familiares de víctimas de femicidios perpetrados en Posadas, que aún están sin resolución judicial, como los de la preceptora Soledad Machuca y de Claudia Benítez, perpetrados en 2025 y 2022, respectivamente.
Mercedes, la abuela de Soledad, pidió que la causa llegue a una condena contra el acusado, el expolicía Gustavo Cardoso. “Pedimos justicia para mi nieta. La extrañamos un montón. Era una persona dulce, buena y trabajadora”, dijo Mercedes frente a la gobernación de Misiones.
La mujer aprovechó el escenario abierto de la movilización para dirigir un mensaje a las autoridades judiciales que intervienen en la investigación, y pidió “al juez que atiende su caso por favor haga justicia, porque ya tiene todo lo que necesita saber. Necesitamos justicia”, expresó.
En tanto, hermanas de Claudia Benítez, insistieron en su reclamo de justicia por el femicidio perpetrado el 17 de mayo del 2022, que sigue impune. “Estamos un poco nerviosas, otro poco con una mezcla de alegría por poder reclamar justicia por nuestra hermana. Estamos esperando el juicio y todavía no sabemos nada”, contaron.
Además del reclamo judicial, señalaron que atraviesan una situación dolorosa vinculada a sus sobrinos que “hace tres años que no los vemos, por eso estamos acá, presentes, para pedir justicia por ella, por nuestra familia y para que esto avance y se esclarezca”, manifestaron Graciela, Lucía y Nancy Benítez.
Otro momento impactante del acto, tiene que ver con las revelaciones en torno al femicidio de Dulce Candia, la adolescente de 17 años asesinada en Eldorado, entre el 23 y 24 de mayo. Según la activista y excandidata a diputada del Partido Obrero, Florencia Aguirre, a la madre de la víctima, la Policía de Eldorado no le tomó una denuncia por la desaparición el 18 de mayo.
De confirmarse ese dato, la situación es de enorme gravedad institucional: si se iniciaba la búsqueda y se activaba el Alerta Sofía, había posibilidades de encontrar con vida a la menor. Según la Policía de Misiones, la denuncia se sustentó el 27 de mayo, es decir, un día antes del hallazgo del cadáver en avanzado estado de descomposición, en el barrio El Tucán. Y la autopsia determinó que el fallecimiento se produjo 4 o 5 días antes de las pericias médicas.