El referente de la Asociación de Hoteles de Turismo Marcelo Ghione, admitió que la actividad del sector del turismo y hotelería se encuentra en crisis en el principal destino de Misiones, con caídas abruptas del turismo receptivo –internacional–, en particular, de los brasileños. Según confió a LT4, sólo el 20% de los turistas de Brasil que visitaban Puerto Iguazú, continúan viniendo a la ciudad, producto del peso apreciado que sostiene el programa económico del gobierno ultraderechista de Javier Milei.
En diálogo con LT4, Ghione se refirió a la difícil situación que padecen en el principal destino turístico de Misiones. “A partir de enero de este año puntualmente empezamos a tener una pérdida de competitividad y se fue acentuando mes a mes. De hecho, ya en enero y febrero, que particularmente en Iguazú es un (destino) tradicional para los argentinos de todo el país, notamos que pasaban para el otro lado (Foz do Iguazú, en Brasil)”, detalló el empresario.
“Y eso estaba reflejado en que el tipo de cambio favoreció a que la gente se vaya al exterior, no solo para los que venían para Iguazú, sino todo el país prácticamente que pudo acceder a un tipo de cambio estable y con un peso apreciado compró dólares y bueno se fue al exterior. Entonces eso se sintió muchísimo aquí en el destino y continúa y va a continuar”, remarcó Ghione, apuntando a la apreciación del peso como uno de los factores del desplome del turismo en la ciudad de las Cataratas.
De acuerdo con el empresario, Argentina “está cara” por el peso ultra apreciado del modelo de Milei. Pero, en paralelo, “el costo siguió creciendo porque es indudable que si bien la inflación se redujo a una mínima expresión, eso sigue impactando en los costos directos de operación. Y eso hace que uno trate de no trasladar a precio para no perder competitividad, pero lamentablemente los costos son los costos y hay que asumirlos”, explicó.
“Entonces, si los costos crecieran y la demanda existiera sostenida, uno está trabajando. Pero lamentablemente, la demanda se redujo el 50% a nivel país y acá en el destino puntualmente de Iguazú, donde hay muchísimos emprendimientos hoteleros y gastronómicos, lo estamos sintiendo y mucho. El brasilero ha dejado de venir a Iguazú. O lo que viene, es el 20 % de lo que venía y, obviamente se resiente toda la actividad”, insistió Ghione, dando cuenta del daño a la economía local, de la política económica del gobierno nacional y sus aliados de distintas provincias y partidos como la UCR y el PRO.
Dejando en claro que está a favor de un modelo de “libertad de mercado, porque uno se convierte en más inteligente, hay variables que el privado no puede manejar que en este caso se trata del tipo de cambio”.
En esta línea Ghione plantó que desde diciembre 2023, “el dólar estaba 1.500 pesos junio de 2024, pero un año y medio después está 1.300 pesos y si medís la inflación de punta a punta, desde enero 2024 a la fecha, no se corrigió el tipo de cambio, todo lo contrario se depreció. Y los costos siguieron subiendo”, argumentó el empresario, pidiendo que “parte del gobierno se atienda a todos estos reclamos”.
“Hay que hacer reformas estructurales, en impuestos para que se corrija esa pérdida de competitividad”, insistió Ghione, que como otros empresarios, reclama la baja de impuestos como el IVA y el impuesto al cheque, y la reducción de las cargas patronales. “Es una infinidad de impuestos que todavía no han sido limados, que todavía, en la estructura de costos de un emprendimiento hotelero y gastronómico, continúan impactando y muy fuerte, que uno no se lo puede sacar de encima”, añadió.
Para Ghione, “una de las variables de mayor impacto dentro de la estructura de costos de un hotel, un 55% son los salarios y obviamente son personas, que tienen familias. Y es muy doloroso, lamentablemente, pero además de hacer todos los ajustes, de pagar la luz a tiempo, de estar mirando cada detalle para poder bajar los costos. Indudablemente que la primera variable que termina sufriendo es la del personal y que, lamentablemente, se convirtió esto en una economía de subsistencia”, aseveró el empresario.
“En este escenario” que “ojalá sea transitorio y las autoridades tomen cartas en el asunto, no nos queda otra que hacer ajustes sobre el sector de personal, también, porque en todos los sectores se están haciendo ajustes”, admitió Ghione, dejando en claro que continuarán los despidos en el sector.
Según el empresario, la crisis del turismo se detonó en enero, cuando Brasil devaluó el real “y los brasileños en el caso nuestro, en el caso de Foz do Iguaçu, es como que actúan en bloque. Son fanáticos de las redes sociales y cuando hay cualquier tipo de restricción, háblese de cualquier impuesto nuevo, cualquier tasa que uno estar aplicando, la reacción es inmediata, y lo hacen en bloque. Agregado devaluación, más este contexto de tasas y de impuestos y de seguros médicos que en su momento se quiso instalar, etcétera, no contribuyen a que podamos tener sostenibilidad en el tiempo”, denunció Ghione.
En cuanto a cómo continuarán desde la AHT, Ghione aclaró: “nuestra línea siempre es de diálogo, es demostrar datos duros para que el gobierno central, por supuesto, interprete que todos dependemos de cierta manera del Gobierno para hacer los ajustes que tienen que hacer. Y siempre estar en línea, tratando de conversar con los sindicatos también”, precisó.
“Es decir, tenemos que soportar este terrible momento que nos toca vivir y que pronto lleguen las soluciones a través del diálogo, en la reducción de impuestos, en corrección del tipo de cambio, en ver cómo facilitamos un poco más a los que dan trabajo para que no se pierdan tantas fuentes de trabajo”, pidió Ghione, evidentemente, a favor de una reforma y flexibilización laboral.
Repreguntado por los buenos números de ocupación que informa el Ministerio de Turismo de Misiones, con ocupación del 70% o más en fechas puntuales, Ghione aclaró que las mismas no compensan la baja o nula actividad en buena parte de los 30 días del mes. “No podemos vivir la temporada de dos o tres semanas al año. En años anteriores, bueno, sobre todo Misiones y Puerto Guazú, han tenido temporadas prácticamente medias altas casi todo el año”, recordó el empresario.
El escenario actual “no es este, hoy el escenario cambió, tenés un enero y parte de febrero que se trabaja al 50 – 60% (de ocupación) Tenés los fines de semana largos, que son un condimento importante para la hotelería de gastronomía, después tenés meses muy duros que es abril, mayo y junio, que son cuatrimestres que ya en el año 2000, eran el cuatrimestre de súper baja. Hoy por hoy tenemos ese escenario nuevamente, excepto en la Semana Santa, pero son cuatro días. O sea, no haces el mes, son cuatro días nada más que trabajas bien a fondo, pero el mes tiene 30 días”, insistió Ghione.
Después, “agosto y septiembre como baja, y octubre y noviembre es la (temporada) de extranjeros, donde normalmente se consideraba como temporada alta. Este año tenemos una gran incógnita (porque con) este tipo de cambio, no sabemos cuál es el comportamiento de la demanda del exterior”, explicó Ghione, un tanto pesimista sobre la temporada venidera en Iguazú.
En esta línea, recalcó que el turismo receptivo para la Argentina, “es más planificado y nosotros ya tendremos que tener muchas reservas para octubre y noviembre, cosa que no es cierto”, remató el empresario.