Este 4 de abril, se cumplieron 19 años del asesinato del docente Carlos Fuentealba en Neuquén, por lo que diversas organizaciones sindicales y políticas recordaron su figura, que es emblemática y pasó a representar a todos los docentes que reclaman por mejores salarios y condiciones de trabajo. Desde hace años, se considera al 4 de abril como el “Día del Docente en Lucha”, en conmemoración del fallecimiento del profesor neuquino.
Ayer, en ese marco, el sindicato Udnam (Unión de Docentes Nueva Argentina Misiones) difundió un fuerte comunicado en referencia a Fuentealba, una figura incómoda para todos los gobiernos nacionales y provinciales, inclusive los kirchneristas: Néstor Kirchner era el Presidente de la Nación, cuando el educador fue ultimado por un policía neuquino.
“Hoy 4 de abril conmemoramos la caída del compañero Carlos Fuentealaba, fusilado por la Policía del Neuquén un día como hoy del 2007 en el marco de una protesta sobre la ruta 22 en cercanías de la localidad de Arroyito, Neuquén”, señalaron desde Udnam.
“Si bien condenaron al policía Poblete que disparó, nunca se investigaron las responsabilidades políticas: eso significaba ir por Jorge Sobisch, gobernador de la provincia por el Movimiento Popular Neuquino (una especia de Frente Renovador patagónico) y, más arriba, hasta Néstor Kirchner”, plantearon desde Udnam.
En esta línea, de acuerdo con el sindicato, “el asesinato de Fuentealaba marca un hito en la historia de nuestro sector: la bala que acabara con su vida también fue disparada contra lo que encarnaba en ese momento el guardapolvo blanco: un símbolo de lucha y de resistencia contra las políticas de destrucción de la escuela pública que desde hacía varias décadas venían profundizándose.”
“Carlos también encarna esa lucha cotidiana contra el modelo del apostolado y la vocación idealista abstraída de las condiciones concretas que la tradición sarmientina instituyó, la que aún persiste en el imaginario social bajo la sentencia ‘docentes eran los de antes’”, manifestaron desde Udnam.
Finalmente, el sindicato puso de relieve la “faceta militante” de Fuentealba, “que nos recuerda a antiguas prácticas hoy en extinción: Carlos militaba en el sindicato y también daba clases, no vegetaba en las oficinas sindicales abulonado a una silla. Por todo eso lo mataron. Pero su legado está vivo. A 19 años de su caída, levantamos sus banderas”, culminaron desde Udnam.