Según confirmaron medios locales, en la localidad de Olegario Víctor Andrade, un caso de acoso sexual, hostigamiento y corrupción de menores terminó con una sanción política para un concejal, que, en caso de comprobarse los hechos denunciados, se enfrenta a una destitución y posible juicio.
El Concejo Deliberante de la comuna decidió suspender por tres meses al concejal Raúl K. luego de una denuncia penal radicada el 3 de enero pasado en la Comisaría de la localidad.
En la denuncia, iniciada por la madre de dos adolescentes de 16 y 14 años, se acusa al edil de acoso sexual en plena vía pública e intento de corrupción de menores: el acusado habría ofrecido un terreno a las víctimas, a cambio de una invitación a “tomar helado” en Cerro Azul, propuesta que conlleva una evidente connotación sexual.
Según la presentación judicial, el concejal se habría acercado a las jóvenes mientras caminaban por la vía pública e insistió en que aceptaran su propuest, que implicaría favores sexuales a cambio de una propiedad.
El episodio se hizo público rápidamente en la comunidad y provocó conmoción. La familia denunciante también solicitó que se implementen medidas de protección y una orden de restricción para que el concejal no se acerque a las menores. Sin embargo, la madre aseguró que hasta el momento no se ha dictado una medida con firma judicial, solo un acta firmada por la policía local.
Por su parte, el concejal implicado no brindó declaraciones públicas sobre el caso, y su defensa aún no tuvo acceso al expediente. El caso continúa bajo investigación a cargo del Juzgado de Instrucción N.º 5 de Alem, donde se esperan nuevas medidas judiciales en los próximos días.
Quien habló en las últimas horas, fue el padre de las víctimas, quien fue lapidario con el concejal. “Esto pasó el sábado pasado, cerca de las once de la mañana, cuando salieron a comprar a un negocio a dos cuadras de la casa”, relató Sergio en diálogo con Arriba Misiones. Según explicó, el funcionario se acercó a las adolescentes y comenzó a dirigirse a ellas con comentarios de naturaleza sexual.
De acuerdo a su testimonio, el hombre primero las invitó a ir a tomar un helado y luego insistió con la propuesta prostituyente. “Directamente les ofreció un terreno a cambio de favores sexuales. No hay otra manera de decirlo”, afirmó el padre, quien aclaró que era la segunda vez que Raúl K., incurría en tales comportamientos. “Ya había ocurrido antes. Las venía siguiendo y diciéndoles cosas”, indicó el hombre, remarcando que sus hijas temen salir a la calle.
“Cuando me avisaron, exigí que se haga una denuncia penal. Esto no es una discusión entre adultos, es algo grave”, remarcó el hombre, quien cuestionó las medidas adoptadas hasta el momento. “Se dispuso una perimetral que no tiene la firma de un juez, solo la del comisario. Todavía no llegó al juzgado y así no puede quedar”, reveló.