Dos visitadores médicos, sus parejas y otros dos imputados
fueron detenidos acusados de conformar una asociación ilícita que desde 2020
desviaba de su cadena de distribución, acopiaba y comercializaba de manera
ilegal fentanilo y otras drogas y fármacos a través de encomiendas por
distintos puntos del país, en el marco de una investigación realizada por la
Fiscalía Federal N°2 de Posadas, a cargo de la fiscal subrogante Silvina
Gutiérrez y, por la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), con la intervención
de su titular, Diego Iglesias, y del fiscal coadyuvante Martín Uriona.
Los seis acusados -cuatro hombres y dos mujeres-, fueron
detenidos en una serie de 14 allanamientos realizados el martes pasado por la
Gendarmería Nacional en domicilios, farmacias, locales y oficinas comerciales,
y otros inmuebles, en Posadas (Misiones), San Salvador de Jujuy y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
En los procedimientos -ordenados a pedido del MPF por la
titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Posadas, María
Verónica Skanata- se secuestraron casi 8 millones de pesos, 1.900 dólares,
siete celulares, tres CPU, dispositivos tecnológicos, registros de trazabilidad
del fentanilo y otra documentación de interés para la causa.
Los detenidos fueron indagados y quedaron imputados como
presuntos miembros y coautores de los delitos de asociación ilícita; tráfico
ilícito de estupefacientes, en la modalidad de comercialización, agravado por
la intervención de más de tres personas; y venta de sustancias medicinales
peligrosas para la salud, disimulando su carácter nocivo, todos en concurso
real.
El origen de la investigación
Estas detenciones son el resultado de la profundización de
una investigación que se inició hace más de dos años, cuando el 14 de abril de
2023, en un control de rutina realizado por efectivos de la Sección “El Arco”
dependiente del Escuadrón 50 “Posadas” de Gendarmería Nacional desplegados
sobre la Ruta Nacional N° 12, se inspeccionó un camión perteneciente a la
empresa de transportes de pasajeros “Crucero del Norte” y al revisar la bodega
se detectó un bulto rectangular enviado como encomienda.
El paquete fue sometido al control de un equipo de rayos X,
cuyo operador detectó la presencia de aparentes productos farmacológicos. Con
la orden judicial correspondiente y ante la presencia de testigos, la
encomienda fue abierta y allí se encontraron un total de 500 ampollas de
fentanilo distribuidas en siete cajas. Había sido despachada desde la ciudad de
Posadas y tenía como destino la Capital Federal.
La investigación fue delegada en la Fiscalía Federal N°2 de
la capital misionera que junto a la PROCUNAR impulsaron diversas medidas para
identificar a las personas involucradas en este y otros envíos similares y
también el origen y destino de los lotes del opioide sintético secuestrado.
Tras un año y medio de investigación, y con varios de los
imputados ya identificados, el 15 de noviembre de 2024 se hizo una primera
tanda de allanamientos donde se incautaron equipos de telefonía celular,
computadora, discos externos, pendrives y documentación.
Luego la extracción forense y el análisis de la información
contenida en dichos dispositivos, los fiscales Gutiérrez, Iglesias y Uriona,
solicitaron los allanamientos y detenciones realizados el martes pasado.
La imputación y los roles
En su dictamen, los representantes del MPF imputaron a un
visitador médico y su pareja, ambos de Posadas, quienes “detentaban mayor poder
de decisión en las maniobras y percibían, por lo tanto, mayores ganancias por
la actividad ilícita”.
También a un empleado de ellos que, de acuerdo a las
constancias, realizó 14 envíos de encomiendas durante 2023, entre ellas, la
interceptada con las 500 ampollas de fentanilo.
El cuarto acusado es el dueño de un centro de estética de
San Salvador de Jujuy quien, según los fiscales, “tenía como función operar
como intermediario en la adquisición y distribución de tales sustancias”.
Otro visitador médico vinculado a un laboratorio y su
pareja, ambos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, eran quienes, según la
acusación, recibían los envíos para comercializarlos en la Capital Federal.
Al describir sus conductas, los fiscales les atribuyeron
“haber tomado parte en una organización criminal, integrada por más de tres
personas, destinada a la comisión de diferentes delitos contra la Salud
Pública, en cantidad indeterminada, que operó, al menos, desde el mes de
diciembre de 2020 hasta la actualidad en diferentes lugares del país (Posadas,
Misiones; San Salvador de Jujuy, Jujuy; Córdoba, provincia homónima; y en la
ciudad Autónoma de Buenos Aires)”.
Señalaron que, de acuerdo a la investigación, “se pudo
acreditar que los imputados conformaron una empresa delictiva que, conforme el
acuerdo de sus integrantes, obtenía en una primera instancia, a través de
maniobras de desvío de la cadena de comercialización lícita, diferentes
sustancias medicinales -algunas de estas elaboradas a base de estupefacientes-,
de distintas droguerías o laboratorios”.
“La finalidad era comercializarlas en cantidad a otras
personas para continuar con la cadena de distribución por fuera de los canales
habilitados, hasta llegar a los adquirentes y/o usuarios en diferentes lugares
del país”, indicaron los fiscales.
Gutiérrez, Iglesias y Uriona explicaron que “conforme el
plan criminal”, la distribución de dichas sustancias la hacían “a través del
envío de encomiendas, consignando como emisarios a personas bajo nombres
supuestos, con números de documentos personales (DNI) que no les correspondían,
y sin declarar su contenido real, para evitar ser descubiertos” y que para
tales efectos empleaban al menos cinco empresas que prestan ese tipo de
servicio de envío de paquetería.
En el dictamen, enumeraron las siguientes sustancias
medicinales presuntamente desviadas y comercializadas en forma ilícita por la
organización:
- Fentanilo, remifentanilo y morfina (sustancias consideradas
estupefacientes, según el listado del anexo I del Decreto 635/2024 y que se
emplean en medicina como potentes analgésicos y anestésicos).
- Midazolam (una benzodiazepina utilizada como ansiolítico de
venta bajo receta).
- Propofol (sustancia anestésica de venta bajo receta).
- Opdivo (nivolumab), keytruda (pembrolizumab), cyramza
(ramucirumab), cadcyla (trastuzumab), tuzepta (trastuzumab) y pergeta
(pertuzumab). (Todas sustancias medicinales utilizadas en tratamientos
oncológicos, de venta bajo receta).
- Omeprazol (controlador del ácido estomacal).
¿Qué es el fentanilo?
El fentanilo es un potente opioide sintético utilizado en
medicina como analgésico y en ocasiones como sustituto de la morfina. Según la
Guía de Buenas Prácticas en Materia de Drogas elaborada por la Red de Fiscales
Antidrogas (RFAI) de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos
(AIAMP), el fentanilo resulta ser hasta 100 veces más potentes que la heroína.
El documento señala que esa droga y el carfentanilo (100
veces más potente que el fentanilo), “reflejan el peligro para la salud pública
que implica la difusión masiva e incontrolada de estas sustancias, que, durante
los últimos años, también se han mezclado con sustancias de origen natural,
provocando más adicciones, riesgos y muertes de consumidores”.
“Fácil es también imaginar las consecuencias cuando el
fabricante local subestima o equivoca la dosis y agrega más contenido del
recomendable a su formato de venta. Es la muerte segura para el consumidor,
como sucedió en Argentina, en febrero de 2022”, señala la guía haciendo
referencia al caso de la cocaína con carfentanilo que el 1º de febrero de 2022
se vendió en un búnker del barrio Puerta 8 del partido bonaerense de Tres de
Febrero, y provocó la muerte de 24 personas y la internación de otros 80 consumidores.