Crisis yerbatera y el desguace del INYM: Empeora la relación entre el precio al productor y el precio de góndola

Si se analiza la relación entre el valor del producto manufacturado y de la materia prima, los agricultores sólo captan el 18,9% de lo que pagan los consumidores, 5,5 puntos menos que el promedio de 2020 a 2024, según un informe del CEPA sobre la evolución del complejo yerbatero. Los números demuestran cómo la desregulación de la década del 90 desplomó los precios productivos, un proceso que vuelve a darse a partir del DNU 70/23 de Milei y la decisión de no designar a un presidente del instituto.

Domingo, 10 de agosto de 2025 - 20:33 hs.
Crisis yerbatera y el desguace del INYM: Empeora la relación entre el precio al productor y el precio de góndola

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Un informe del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) sobre la evolución del complejo yerbatero, en base a datos oficiales, sobre el primer semestre del 2025 da cuenta de una recuperación del consumo, pero sin que esto represente una mejora lo que las industrias pagan a los productores, que es 5,5 puntos porcentuales menor a lo que percibían entre 2020 y 2024, al comparar el precio en góndolas y el precio de la hoja verde. 

Luego de un 2024, donde se constató un desplome del consumo interno, cosecha récord, aumento de importaciones y exportaciones, en el primer semestre del 2025, según los datos oficiales analizados por el CEPA, hubo una recuperación de 7 puntos en el consumo, que de todas maneras, se ubica 17 puntos por debajo de los números registrados en noviembre del 2023, es decir, antes de que asuma del presidente ultraderechista Javier Milei.

El informe analiza los efectos de la desregulación del mercado yerbatero propiciada por el DNU 70/23 que firmó Milei y sigue vigente, y la decisión de no designar a un presidente para el Instituto Nacional de la Yerba Mate, organismo que perdió la facultad de fijar un precio sostén a partir del decreto desregulador. Asimismo, con datos, el CEPA muestra cómo se desplomó el precio productivo durante la década del 90, cuando se dio la anterior experiencia de libre mercado en el sector, proyecto defendido por La Libertad Avanza y el PRO.

Las conclusiones del informe del CEPA, señalan lo siguiente:

*En el primer semestre de 2025 se procesaron 449,55 millones de kilogramos de hoja verde. Esto representa una retracción de 20,3% con respecto al primer semestre de 2024 (cosecha récord en 2024) y una caída de 1,9% con respecto al promedio de lo procesado en enero de cada año entre 2021 y 2024. 

*El volumen consumido de yerba mate en junio alcanzó los 21,41 millones de kilogramos: 7% por sobre del nivel de junio 2024. Aun así, se ubica 17,8% debajo del nivel de noviembre de 2023. El primer semestre de 2025 cerró con un consumo de 138,27 millones de kilogramos, siendo 15,7% por encima de 2024 y 0,3% por debajo del período 2023.

*Las exportaciones del primer semestre se incrementaron 18% respecto del mismo período de 2024 y 30,8% en comparación con el promedio 2019-2024.

*En el primer semestre de 2025 las importaciones cayeron 9,7% en términos interanuales y se encuentran 276,6% sobre el nivel del mismo período de 2023. 

*Empeora la relación precio al productor/precio de góndola en junio. Si se analiza la relación entre lo que recibe el productor y el precio de góndola, el primero sólo logra captar 18,9% del precio de venta en góndola en junio 2025, es decir, 5,5 p.p. menos que el promedio 2020-2024.

*En términos reales, el precio que recibe el productor por la hoja verde cayó 45,9%, mientras que el precio en góndola bajó 31,8% entre diciembre de 2023 y junio de 2025. Esto sugiere que el mayor ajuste en la cadena de valor lo sufrió el productor. Acá observamos las asimetrías en la cadena productiva, donde los productores tienen menos poder para fijar precios, especialmente sin el INYM.

Así, de acuerdo con las conclusiones del CEPA, la sostenibilidad del sistema yerbatero está en riesgo, especialmente para los productores. Cae la producción de hoja verde y bajan los precios al productor.

Aumento del consumo pero casi 20 puntos por debajo de lo registrado hasta noviembre del 2023

“En 2024 –prosiguen las conclusiones de este informe del CEPA– los establecimientos de secado procesaron un total de 986,7 millones de kilogramos de hoja verde, lo cual representó la mayor cosecha anual en los últimos cinco años. Este volumen se sitúa 19,6% por encima del promedio del período 2020-2023 y 27,4% por encima del nivel registrado en 2023.”

Sin embargo, “el destino de esta producción no fue el mercado interno: el consumo de yerba, tal como se observa en otros mercados y producto de la sensible caída del poder adquisitivo, cayó 9,3% interanualmente en 2024 (258,8 vs 285,4 millones de kilogramos). Marcando el nivel de consumo más bajo de los últimos ocho años”, precisa el CEPA.

“Las exportaciones, por su parte, aumentaron 11,0% en comparación con el promedio 2019-2023 y 10,9% en términos interanuales. Según el INYM, esto implica un récord de envíos al exterior de yerba mate, explicado por el incremento de exportaciones a Siria, que se consolidó como destino principal de este producto: los datos del INDEC arrojan que el 70% del volumen exportado se destina a dicho país”, detalla el centro en este informe.

En esta línea, el CEPA advirtió que los datos muestran que las importaciones de yerba mate “agravaron la situación de los productores. La decisión del gobierno tomada en marzo de 2024, a partir de la Resolución General 5490/2024, de reducir impuestos por 120 días a las importaciones de productos de primera necesidad incluidas las materias primas y la primera elaboración de yerba mate. Medida que se extendió, a través de la Resolución General 5527/2024, hasta el 31 de diciembre de 2024 y luego, a través de la Resolución General 5623/2025 hasta el 31 de diciembre de 2025”, precisaron.  

“De acuerdo a los datos publicados por INDEC, las importaciones de yerba mate canchada y yerba mate excluida simplemente canchada (molida, lista para empaquetar), proveniente de Paraguay y Brasil, en 2024 alcanzaron 11,9 millones de kilogramos, 80,1% más que en 2023”, puntualizan desde el CEPA.

Un dato sensible sobre la cuestión de las importaciones que perjudicaron a la producción local, tiene que ver con las empresas que lideraron ese proceso de compra de materia prima de países limítrofes. “El aumento de las importaciones corresponde a las grandes industrias yerbateras de Corrientes y Misiones. Las Marías y La Cachuera explicaron el 70% de lo que ingresó desde Paraguay y Brasil, seguido por la Importadora Sudamericana SRL, una firma radicada en zona Norte del Gran Buenos Aires que se dedica a importar marcas de consumo masivo y trae a la Argentina la yerba mate canarias, según lo consignado por el medio Plan B de Misiones”, informa el CEPA.

“El perjuicio para los productores durante 2024 es evidente: la materia prima ingresaba a un costo promedio de 1,2 dólares por kilo que, al valor oficial más el impuesto PAÍS, alcanzaba aproximadamente $1.300. En cambio, la yerba canchada, que en abril de 2024 se compraba en secaderos a $1.406, se está reponiendo a precios más bajos. Esto permite a los industriales pagar menos por la canchada o la hoja verde, además de extender los plazos de pago, lo que genera un impacto económico negativo considerable para los productores locales”, alertan desde el centro en este informe.

Por otra parte, el informe da cuenta de la estructura oligopsónica del mercado yerbatero, donde tres grandes industrias controlan la mayor parte del mercado, mientras, que, en el arco productivo, la mayor parte de las unidades son minifundios. “La producción primaria se encuentra atomizada, con aproximadamente 12.000 pequeños productores, la cuenca de producción cuenta con 228 establecimientos que operan como secaderos registrados a nivel nacional y 105 industrias molineras y fraccionadoras, pero sólo las 10 primeras del ranking de producción industrial acumulan 75% del mercado. Los tres primeros (Las Marías, Liebig y Santa Ana) explican el 47%, a través de más de media docena de marcas y presentaciones de las más diversas”, comenta el CEPA en las conclusiones del informe.

Las consecuencias del DNU 70/23 para los productores

Uno de los puntos más impactantes del informe es el relacionado a los impactos del DNU 70/23 y la desregulación sectorial, que muestran un paralelismo entre la década del 90 y el actual proceso, en el que el Instituto Nacional de la Yerba Mate está virtualmente desguazado.

“Desbalance de la cadena productiva yerbatera se evidencia que el DNU 70, la inacción del PEN (Poder Ejecutivo Nacional) y la apertura indiscriminada de importaciones desbalancean la cadena productiva yerbatera, cuya morfología expresa atomización en la producción y concentración en la industria. Si el INYM y las regulaciones asociadas al mismo, buscaban darle herramientas al sector con menor poder relativo en un claro escenario de mercado imperfecto, su eliminación agrava el estado de cosas. El precio al productor difícilmente logre recuperarse en los próximos meses, ya que la medida dispuesta por el DNU deliberadamente incide en la (des)organización al interior de la cadena de valor”, indica el CEPA.   

En esta línea, el centro de estudios sostiene que el DNU 70/23 “significa, entre otras cosas, la eliminación de la realización de acuerdos semestrales entre los distintos sectores del INYM, que participan en la regulación del precio de la materia prima”.

Asimismo, el INYM “enfrenta limitaciones en su capacidad operativa, no solo a partir del capítulo yerbatero del DNU 70/2023 que sigue vigente a partir de la apelación del Poder Ejecutivo Nacional al recurso de amparo de la Cámara Federal de Apelaciones de Posadas sino también a partir de la falta de designación de un presidente para el instituto, lo que restringe su facultad para ejecutar plenamente las decisiones sobre la fijación de precios.”

“A principios de marzo 2025 las autoridades nacionales propusieron impulsar ‘la reconversión de los pequeños productores yerbateros’ y confirmaron que no se firmará la designación del presidente del INYM, lo que deja acéfala la institución”, consigna el informe del CEPA, que analiza también las consecuencias del desfinanciamiento del instituto.

Sobre ese punto, el centro informó que la Secretaría de Agricultura de la Nación, siendo la autoridad “que aprueba las actualizaciones del valor de la estampilla (Tasa de Inspección y Fiscalización)”, mantiene desactualizado el valor de “la principal fuente de financiamiento del Instituto”. “La última Resolución corresponde al 6 de diciembre de 2023. Esta falta de actualización conspira contra el financiamiento del INYM”, destaca el CEPA.

La desregulación en los 90s y en la administración de Milei

En el tramo final de las conclusiones del informe, se muestra con datos, que el presente proceso de desregulación repite lo que ocurrió en la década de los 90s. En esa década, “se desreguló el mercado, eliminándose la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM) y el Mercado Consignatario Nacional de la Yerba Mate Canchada” y “en la actualidad, el DNU pareciera seguir esta misma lógica con la llamada ‘modernización’ que se propone para el INYM, dentro del paquete de ‘desregulación’ de la economía.”

“En esa década, el valor de la yerba canchada por tonelada, así como de la yerba verde, caen sostenidamente a lo largo de la década a un tercio y a un quinto de su valor, respectivamente. En el caso de la yerba canchada, el valor se ubicaba en $930 pesos/dólares en 1990, lo que equivalía a 1 dólar el kilo y se desploma a $349 pesos/dólares en 2001, equivaliendo a sólo 35 centavos de dólar el kilo de yerba. La hoja verde también sufre una caída en su valor por tonelada, desde $202 pesos/dólares en 1990, a $42 pesos/dólares en el año 2001”, informa el CEPA sobre el perjuicio que sufrió el sector productivo en Misiones, que derivó en el Tractorazo. 

“En paralelo, el precio en góndola de la yerba se mantuvo estable en toda la década. La desregulación sectorial en la década de los 90 significó un claro perjuicio a los productores yerbateros. Como contracara, desde 2001, con la creación del INYM el comportamiento del precio al productor de hoja verde y yerba canchada en términos reales recupera el terreno perdido aumentando 246% y 255% respectivamente entre 2002 (su punto más bajo) y el año 2023”, culmina el informe del CEPA, en sus conclusiones.