En el Gobierno ultraderechista que encabeza el Presidente Javier Milei, entraron en crisis al conocerse sondeos que muestran que el ausentismo en las próximas elecciones va a afectar al caudal de votos de La Libertad Avanza, porque muchos de los jóvenes desempleados o precarizados que votaron al partido violeta, ahora están desencantados y no concurrirían a votar.
De acuerdo con el portal LPO, Karina Milei empezó a tomar nota que la desilusión de una parte importante de los jóvenes que votaron a su hermano, que podría derivar en un aumento del ausentismo que perfore la intención de voto de LLA en las próximas elecciones legislativas.
La situación es particularmente crítica con los jóvenes, un segmento clave para el triunfo liberticida en octubre del 2023: según estudios recientes y hasta los informes del Indec, la creciente desocupación pega muy fuerte entre los menores de 30 años, donde el 50% no consigue trabajo. Este segmento además creyó en la dolarización y en otras promesas de Milei, que no se concretaron.
Una de las consultoras que mide para el gobierno de Javier Milei registró además que el nivel de desinterés por ir a votar es más alto cuanto menor es el nivel educativo de los encuestados. En ese segmento social, el 21 por ciento contesta que está “poco interesado” en la cita con las urnas y el 18,9 “nada interesado”. En conjunto, son prácticamente 4 de cada 10 votantes.
Cabe recalcar que los jóvenes y las personas de bajos recursos fueron una parte importante del electorado que permitió a Milei llegar a la Casa Rosada. Por caso puede mencionarse la situación de Misiones: en 2023, Milei cosechó más de 300 mil votos, pero en junio pasado, se desplomó el caudal electoral de su candidato Diego Hartfield –con el apoyo explícito de Karina Milei–, que no llegó a cosechar 120 mil votos. Y el ausentismo en las elecciones del 8 de junio, rondó el 45%.
De acuerdo con LPO, el panorama del ausentismo y caída de votos para el oficialismo nacional se agrava si se lee el sondeo que hizo Analogías entre el 12 y el 14 de julio pasados, sobre más de 2 mil casos a nivel nacional: el 20,6 por ciento de los jóvenes de entre 16 y 29 años de edad y el 20,7 por ciento de los adultos de entre 60 y 74 años dijeron que no van a ir a votar. Además, el 8,9 por ciento del primer segmento y el 9,6 por ciento del segundo respondió a los encuestadores que es poco probable que asistan a los comicios. Son prácticamente 3 de cada 10 que no irían a votar.
Esos datos estremecieron al oficialismo. De hecho, Martín Menem confirmó el impacto durante un acto en La Rioja, en el que insólitamente culpó a los gobernadores por el poco interés de la gente por votar: “Llevemos la gente a votar, que no se quede en sus casas, ellos (por los gobernadores) van a intentar que tengamos muy poco público, va poca gente a votar porque ellos tienen el poder en las provincias, tienen el poder del aparato y desmotivan a la gente”, afirmó el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.
Sobre una precaria tarima, el presidente de la Cámara de Diputados pidió a los referentes de LLA, “llegar al 70 por ciento de presencia”.
Los datos que manejan en Casa Rosada coinciden con el saldo de la última encuesta que realizó la consultora Zuban Córdoba. Ante la pregunta acerca de si el encuestado “ha considerado no ir a votar en las próximas elecciones”, el 21 por ciento responde por la afirmativa.
La politóloga Paola Zuban explicó a LPO que “a los que dicen que no van a ir a votar se los cruzó por intención de voto y el 10% de los votantes de Milei dicen que se van a quedar en la casa, mientras que los votantes del peronismo, no disminuyen con respecto a la última elección”.
“El peronismo tiene más incentivos para protestar a través del voto, pero el votante libertario desencantado no va a ningún lado, se queda en la casa”, agregó Zuban.
Por su parte, la consultora Analogías, se permitió desagregar el universo de quienes admiten que van a ausentarse en los comicios de octubre. “El 40 por ciento de los que manifiestan que no van a ir están encuadrados en segmentos oficialistas, el 33 por ciento en segmentos opositores peronistas y el 27 restante en el segmento del medio”, sostiene un de los informes.
Por su parte, el sociólogo Carlos de Angelis señaló que la desilusión es fuerte entre los jóvenes de las provincias cuyanas y norteñas y estaría vinculada a la promesas incumplidas de Milei. “Por trabajos que hicimos en Catamarca, La Rioja o Salta, detectamos en 2023 que los menores de 30 creían en la dolarización y algo muy extraño, que estaba en la plataforma electoral de La Libertad Avanza pero no formó parte de la discusión pública, el voucher de salud, que implicaba transferir dinero y que cada cual eligiera dónde atenderse. Bada de eso pasó y ahora hay frustración".
En ese marco, la mayor preocupación del oficialismo se centra en el segmento de los votantes menores de 30 años de edad. La Encuesta Permanente de Hogares del Indec confirma que habría casi 1.800.000 personas desocupadas, que el aumento de ese indicador en el último año se explica fundamentalmente por la imposibilidad del mercado de trabajo de absorber a los nuevos trabajadores que se incorporan. Asimismo, 1 de cada 2 desocupados es adolescente o adulto joven, menor de 30 años.
Para diversos especialistas, el incremento del desempleo está vinculado a las políticas recesivas de Milei, que se centran exclusivamente en contener la inflación a partir de estabilizar el precio del dólar por medio de la toma de deuda, con un recorte total de obras públicas y ajustes contra jubilaciones, personas con discapacidad, empleos públicos –donde hubo decenas de miles de despedidos–, universidades, investigación, entre otros sectores. En ese escenario, el programa económico de Milei sólo favorece a sectores vinculados a la especulación financiera y a la energía y minería, actividades que no son generadoras de empleo.