Este martes, el Ministro de Educación Ramiro Aranda, defendió la contratación directa con proveedores de mobiliario y otros insumos educativos en Misiones, luego de la revelación de Agencia Hoy respecto de la compra directa de pizarrones a la firma Libutti – Diseños Inteligentes, por más de $14,5 millones. Esta firma es proveedora de mobiliarios y otros insumos educativos, por lo menos desde 2009 y en agosto del año pasado, facturó otros $49 millones por una compra directa de pupitres y sillas, también por otro decreto que habilitó la compra sin licitación pública.
“Desde que asumí como ministro en diciembre del 2023, estamos gestionando el trabajo y los recursos para más de 2 mil unidades educativas en toda la Provincia. Las instituciones tienen un gran tránsito cada día y esto implica trabajar constantemente para responder a sus necesidades, lo que habilita la compra directa en estos casos urgentes”, explicó Aranda a Agencia Hoy, este martes.
En esta línea, el funcionario remarcó que esta última contratación directa con Libutti, informada en el boletín oficial del viernes pasado, cumple con lo dispuesto por el Artículo 85° –incisos “d” y “o”– de la Ley de Contabilidad General de Misiones. “La propia ley de Contabilidad prevé estas situaciones, por lo cual todo el proceso está acorde a dicha normativa y sujeto a los controles de las distintas áreas que intervienen”, subrayó el ministro.
“Lo que buscamos ante estos pedidos, que son de carácter inmediato, es trabajar con los proveedores que tengan la posibilidad de responder a las solicitudes con la rapidez que se necesitan en estos casos y esperar los pagos, siendo aquellos con los que se ha trabajado en las gestiones anteriores”, aclaró Aranda, confirmando tácitamente que Libutti es proveedor del Ministerio de Educación desde, por lo menos, las gestiones de sus predecesores los exministros Miguel Sedoff e Ivonne Aquino.

El problema de la inflación que complicaría las licitaciones públicas
Por otra parte, Aranda destacó que la inflación que se sufría en el país hasta el 2024, complicaba toda la operatoria porque las licitaciones toman varias semanas y en ese periodo, quedaban desactualizados los montos de los pliegos. “El año pasado y principios de este año con el proceso inflacionario que vivía el país en el que una licitación demora 45 días o más, los precios quedaban desactualizados y los proveedores no podían cumplir con las entregas a los precios originalmente licitados, por eso se recurrió a la contratación directa”, subrayó el ministro.
Asimismo, el funcionario remarcó que “en la provincia son escasísimos los proveedores que se dedican a la fabricación de mobiliario escolar.”
En defensa de la gestión, Aranda brindó algunos números sobre la distribución de muebles e insumos educativos. “Este año entregamos mobiliario a 87 escuelas y aunque las compras figuren en grandes cifras, no nos permiten muchas veces llegar a todas las escuelas debido a sus características particulares, pero, sobre todo, entendiendo la crisis económica a nivel nacional, la cual impacta en la baja coparticipación que recibe la Provincia y en la consecuente disposición de recursos genuinos limitados”, explicó el ministro.
“Nos encantaría poder invertir aún más, porque es a conciencia y en el marco de la legalidad, ateniéndonos a las leyes y a los procesos que nos rigen y auditan”, sentenció el funcionario.

El proveedor que, en 2014, no tenía seguro ni habilitación municipal
Respecto de la empresa Libutti – Diseños Inteligentes, cabe recordar que es una firma que provee de mobiliarios al Ministerio de Educación, por lo menos desde 2009, según lo declaró el propietario José Luis Libutti, el 23 de septiembre del 2014. Fue en el marco de un incendio que generó pérdidas totales en la fábrica de mobiliarios.
En diálogo con el diario El Territorio, tras el incendio, Libutti dijo que sentía una “angustia terrible, por suerte no había nadie, pero se perdió todo lo que pudimos obtener en cinco años de trabajo. No sé cómo voy a hacer para levantarme de esto, porque la realidad es que no tengo seguro”, reconoció por entonces, el empresario posadeño.
Desde la fábrica incendiada, Libutti contó que “hace cinco años trabajamos con el Gobierno, teníamos unas 200 mesas listas para entregar y si sumamos todo lo que se quemó, fácil podíamos hacer unas cinco mil mesas y sillas”.
De acuerdo con el diario mencionado, en septiembre del 2014, la empresa que trabaja con el ministerio de educación desde 2009, no estaba habilitada por el municipio de Posadas y por ende, no poseía un plan de contingencia ante posibles siniestros, ni tampoco seguro contra incendios.