En las últimas horas, el diputado nacional por Santa Fe Germán Martínez, jefe de la bancada de Unión por la Patria, mandó a avisar a sus compañeros de bancada que no había suficientes legisladores en Buenos Aires para la semana próxima y que la sesión para tratar la emergencia pediátrica por el ajuste en el Garrahan, el aumento para las universidades y los proyectos de los gobernadores para la redistribución del Impuesto a los Combustibles Líquidos y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) podría concretarse en la semana del 4 de agosto.
“Les comentamos
que finalmente los otros bloques tampoco están disponibles para sesionar la
semana que viene. Hablamos con los presidentes de bloques y con referentes de
gobernadores no peronistas. No hay disposición para la semana que viene”, decía
el mensaje que circuló por el chat de UP, según publicó el portal LPO.
Un presidente de bloque deslizó en off, que los peronistas especulan con que para la primera semana de agosto el tendal de heridos por el destrato de la Casa Rosada hacia las provincias sea todavía mayor, una situación que podría derivar en una avalancha de votos contra el oficialismo en la Cámara baja del Congreso de la Nación.
Según el portal
especializado en política, el gobernador pampeano Sergio Ziliotto compartió en
el chat de los gobernadores el texto borrador de la convocatoria a sesión, que
originalmente estaba prevista para el próximo 30 de julio.
La situación es
crítica para la Casa Rosada, porque el temario que tratarían los diputados
sería realmente explosivo porque incluye desde la ley de financiamiento
universitario y la de emergencia pediátrica hasta la eliminación de
fideicomisos para la transferencia del impuesto a los combustibles y los ATN
que reclaman los mandatarios provinciales.
Además, se incluye
la modificación de la resolución de creación de la comisión investigadora por
la estafa Libra, la emergencia en Ciencia y Tecnología, los decretos de
facultades delegadas que rebajan o transforman la secretaría de Cultura, el
Banco Nacional de Datos Genéticos, el régimen de excepción de la Marina
Mercante y el estatuto de la Policía Federal.
Por otra parte, el presidente ultraderechista de Argentina, Javier Milei solo puede dilatar su veto contra las jubilaciones, contra las universidades públicas y contra la emergencia en discapacidad hasta el 4 de agosto. De tal forma que Diputados estaría en condiciones de insistir contra esa definición presidencial también esa semana.
Después de las
múltiples derrotas legislativas del gobierno liberticida en el Senado, la
discusión interna que atravesaba el bloque de Martínez se debía a que un sector
del peronismo quería darle rápida sanción a los temas que salieron del Senado,
mientras que la fracción de La Cámpora temía arrojarse con una convocatoria a
sesión que luego no reuniera quórum.
Para impulsar la
sesión explosiva para La Libertad Avanza y sus socios del PRO y la UCR, la
oposición no solo contempla llegar al número de 129 presentes para abrir el recinto,
sino que trabaja para acercarse a los dos tercios. Por caso, los proyectos del
Garrahan y las universidades requieren mayoría simple para lograr la media
sanción, lo mismo que la modificación de la paralizada comisión Libra, pero la
insistencia contra los eventuales vetos de Milei exige el apoyo de las dos
terceras partes del cuerpo.
En ese sentido, la
gran incógnita es si el gobierno llega a recomponer la relación con los
gobernadores aliados para blindar sus vetos o agudiza la confrontación, a
riesgo de quedarse sin el tercio necesario para frenar la insistencia
opositora. Que la Cámara de Diputados consiga los dos tercios para impedir los
vetos de Milei resulta alarmante para el oficialismo liberticida: en caso de
convocarse un juicio político contra alguno de los funcionarios nacionales o el
propio Presidente, se necesitan las dos terceras partes de las dos Cámaras del
Congreso.