Un informe del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) sobre la situación del mercado de trabajo de Argentina, con datos actualizados hasta el primer trimestre de 2026, confirmó “una dinámica contractiva en el mercado laboral argentino”, con “consolidación en el alza de la desocupación, y fundamentalmente, el crecimiento de la precariedad laboral, y aumento de la presión sobre el mercado de trabajo.”
La investigación en base a datos oficiales, mostró cómo los empleos del sistema formal que se van perdiendo por los despidos, son parciamente reemplazados por empleos informales, en los que los trabajadores no acceden a derechos básicos como vacaciones, aguinaldos y seguro de riesgos de trabajo y de salud.
La tasa de desocupación, si bien se mantiene en valores similares al del mismo trimestre del año anterior (7,8%), consolida el incremento registrado desde 2023 (+0,9 p.p.), según el análisis del CEPA.
En diversas ocasiones Milei se refirió al incremento en el total del empleo como un resultado positivo de su modelo económico. Por ejemplo, el 28 de abril en la cena de la Fundación Libertad, mostró un gráfico de la consultora Econométrica mostrando un incremento total de 113 mil puestos de trabajo desde el cuarto trimestre 2023 al cuarto trimestre 2025.
Sin embargo, según datos de la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se perdieron 216.321 empleos privados registrados (-3,4%), y se dieron 165.542 altas en el régimen de monotributo (+8%), confirmando que los empleos perdidos, son reemplazados parcialmente con actividades desprotegidas.

Del mismo modo, se puede rebatir el argumento oficial con los recientes datos que nutren este informe: según la EPH (Encuesta Permanente de Hogares), en la era Milei, los únicos puestos de trabajo que se generan son informales.
Entre el primer trimestre del 2024 y el primer trimestre del 2026, se crearon 603.600 empleos no registrados, mientras que, en paralelo, se destruyeron 246.000 puestos de trabajo registrados.
La presión global sobre el mercado de trabajo mostró un incremento interanual (+3,5%), explicada por un sensible incremento en la subocupación y una caída de la búsqueda de empleo entre quienes ya trabajan. En un escenario contractivo, esta disminución suele estar asociada al desaliento ante la escasez de oportunidades de calidad, en un escenario donde el empleo registrado en el sector privado continúa contrayéndose.
Finalmente, el aumento de la tasa de empleo no registrado hasta el 44,2% constituye una señal inequívoca del deterioro del mercado laboral. La suba de 3,4 puntos porcentuales respecto del primer trimestre de 2023 muestra que una porción cada vez mayor de los trabajadores se inserta en ocupaciones precarias y sin protección social.
Fuente: CEPA.