“La peruanización avanza”: Crece el Producto Bruto Interno, pero se destruye el empleo formal y cae la inversión

La economía creció 2,3% en el primer trimestre del año. Pero el empuje vino por actividades primarias como agro y petróleo. La inversión directa y el empleo formal cayeron. “Mientras el Gobierno discute cómo defiende a Adorni, el verdadero cambio estructural se está dando en el mundo del trabajo. Y para mal: destrucción de empleo formal, precarización e informalidad”, advirtió el economista Santiago Battista.

Jueves, 25 de junio de 2026 - 9:30 hs.
“La peruanización avanza”: Crece el Producto Bruto Interno, pero se destruye el empleo formal y cae la inversión

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El dato del Producto Bruto Interno (PBI) le dio aire al Gobierno, pero también dejó una radiografía incómoda. La economía crece, pero destruye empleo y la inversión cae. Parece una contradicción, pero es un cambio de modelo, que según algunos especialistas podría estar exhibiendo una “peruanización” de la economía argentina. 

El análisis de la consultora ACM sobre el desempeño de la actividad durante el primer trimestre habla de un rebote con primarización: suben agro, minería, exportaciones y finanzas, mientras los sectores que más empleo urbano generan quedan rezagados.

En una columna exclusiva para LPO el ex titular de la Aduana, Guillermo Michel, argumentó que el modelo de Milei está instrumentando “un proceso de transformación productiva muy acelerado de la economía argentina: la está ‘peruanizando’. Y eso implica que ya haya ganadores y perdedores claramente diferenciados: hay una economía primaria basada en el cordón andino y el sector agropecuario, mientras los sectores intensivos en empleo, que en general son las fuentes de trabajo para las masas urbanas de las ciudades más importantes de Argentina, se desangran, perdiendo producción y empleo”, recalcó el diputado nacional.

El PBI avanzó 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026. En la comparación desestacionalizada, el crecimiento fue de 0,7% contra el cuarto trimestre de 2025. El dato quedó por encima del REM de mayo, que esperaba una suba cercana al 0,3%. El producto, además, encadenó siete trimestres de expansión desde el segundo semestre de 2024.

La superficie del número es buena. La composición, bastante menos. El consumo privado creció 2,7% interanual, pero el consumo público cayó 0,9%. La inversión se hundió 11,6%. Dentro de ese derrumbe, ACM registró bajas de 9,4% en otras construcciones, 18,1% en maquinaria y equipo, y 19,6% en equipo de transporte. 

El frente externo fue el gran motor. Las exportaciones crecieron 9,8% interanual, empujadas por una mejora de precios de 3,6% y un salto de volúmenes de 12,8%. Las importaciones, en cambio, cayeron 7,5%, por una baja de 10,6% en cantidades. Es una economía que vende más, compra menos y muestra músculo en los sectores con menos necesidad de mano de obra directa.

Por el lado de la oferta, ACM marcó que crecieron doce de los dieciséis sectores. Pero los principales aportes vinieron de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con 18,1%; explotación de minas y canteras, con 12,3%; intermediación financiera, con 7,5%; transporte y comunicaciones, con 2,3%; y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 0,9%. Esos cinco sectores explicaron 2,11 puntos del crecimiento.

Del otro lado quedaron los que más pesan en el empleo. La industria manufacturera cayó 1,7%. El comercio mayorista y minorista bajó 0,3%. Electricidad, gas y agua retrocedió 1,1%. Administración pública cayó 1,4%. Esos sectores restaron 0,37 puntos al producto. La industria sola explicó el 65% de esa incidencia negativa. 

“La peruanización avanza”, agregó el economista Santiago Battista. “Mientras el Gobierno discute cómo defiende a Adorni, el verdadero cambio estructural se está dando en el mundo del trabajo. Y para mal: destrucción de empleo formal, precarización e informalidad”, afirmó.

Battista planteó que, según se mire SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino) o EPH (Encuesta Permanente de Hogares), puede haber diferencias marginales de magnitud, pero no de dinámica. “No se paran de destruir puestos de trabajo", apuntó. En los datos que compartió, el empleo privado registrado cayó en marzo contra febrero en sectores centrales: industria manufacturera perdió 5.043 puestos, comercio y reparaciones 2.147, transporte y comunicaciones 1.576 e intermediación financiera 764.

En la otra columna aparecen los ganadores, pero con menor peso laboral. Agricultura sumó 871 puestos, actividades inmobiliarias 530, minería 434, salud 124, enseñanza 80, hoteles y restaurantes 67, construcción 56 y pesca 47. La cuenta es simple y amarga: donde más gente trabaja, se destruye empleo; donde crece el modelo, la creación de puestos es más chica. "Si dejamos morir la industria y el comercio no hay lugar donde trabajar", escribió Battista. 

El foco salarial lo puso Lucía Ortega, del CELID. Preguntó cuánto salario se perdió con Milei y sostuvo que la comparación contra inflación queda corta. Según su medición, cada trabajador perdió casi cinco salarios desde noviembre de 2023. 

En el mismo sentido, Federico Pastrana de CP Consultora mostró que la masa de ingresos formales sigue por debajo de noviembre de 2023. En esa lectura, el mercado formal ajusta por cantidad y por precio: menos empleo registrado y salarios más débiles. Crece empujado por la informalidad, otra vez la idea de la “peruanización” de la Argentina.

El experto en mundo del trabajo, Luis Campos, mostró con datos de la EPH que entre el primer trimestre de 2024 y el primero de 2026 la población ocupada creció 358 mil personas, pero los formales cayeron 246 mil. Los informales aumentaron 604 mil y los desocupados subieron 57 mil. No desaparece el trabajo. Cambia de calidad. 

La otra señal roja es la inversión. Martín Rapetti lo definió como una anomalía: “la” economía no es una sola, sino el promedio de varios sectores. A diferencia de una expansión típica, donde crece la mayoría, hoy se expanden unos pocos sectores y el resto se estanca o retrocede. Por eso, sube el PBI pero se contraen la inversión y el empleo privado formal.

Lorenzo Sigaut Gravina agregó un dato histórico más duro. Señaló que desde 1993 nunca se habían observado cuatro trimestres consecutivos de caída de la inversión y expansión del PBI en términos desestacionalizados. “No es casual que haya menos empleo formal”, señaló el economista jefe de la consultora Equilibra. 

Fuente: La Política Online.