Uno de cada 10 femicidios en Argentina, se perpetran en contexto de narcocriminalidad

Las brutales torturas seguidas de los asesinatos de Brenda, Lara y Morena en CABA, muestran el riesgo de las jóvenes vulnerables. En lo que va del año ya hubo 15 asesinatos de mujeres a causa del narcotráfico.

Viernes, 26 de septiembre de 2025 - 12:08 hs.
Uno de cada 10 femicidios en Argentina, se perpetran en contexto de narcocriminalidad

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En Argentina, en los primeros 5 meses del año hubo 109 víctimas de femicidios y 9 de ellas en contexto de narcocriminalidad y 2 de trabajo sexual o trata de personas, según datos del monitoreo de “La Casa del Encuentro”. Del 1 de enero al 31 de mayo del 2025 los femicidios en contexto de narcocriminalidad fueron el 8,5% de los femicidios, según el Observatorio de La Casa del Encuentro.

De acuerdo con el diario Infobae, hasta el 31 de agosto hubo 178 femicidios y 12 en contexto de narcocriminalidad. En septiembre, a esta lista desgarradora se suman los crímenes de Morena Verdi (20), Brenda Del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15). Son 15 femicidios en el 2025 en los que el narcotráfico y el crimen organizado se ensañan, especialmente, con los cuerpos de las jóvenes.

Los femicidios son, en su mayoría, en la casa de la víctima y perpetrados por parejas o ex parejas. Sin embargo, muchas chicas son asesinadas en la calle cuando van a bailar o por otras razones. 

En Argentina, en el 2025, el 8,4% de los casos fue en contexto de narcocriminalidad, según el Observatorio de La Casa del Encuentro que se basa en datos publicados. Asimismo, el cierre de la Agencia Télam por parte del gobierno ultraderechista de Javier Milei, provoca que muchos crímenes puedan quedar invisibilizados y sin ser sumados al monitoreo de la sociedad civil.

De todas maneras, el triple crimen no es un caso aislado, sino casi 1 de cada 10 asesinatos de mujeres por motivos de género, se dan en contextos de narcocriminalidad. Es decir, en escenarios en los que el crimen organizado, la vulnerabilidad social y los cuerpos de chicas adolescentes, terminan siendo objeto de odio, disciplinamiento y descarte.

En 2024 hubo 18 víctimas de femicidio en contexto de narcocriminalidad y, en el 2025, ya son 15 las chicas asesinadas. No hay “ajustes de cuentas”, hay femicidios en donde la vulnerabilidad se acrecienta por las zonas liberadas por la policía, la facilidad del blanqueo de capitales y las barreras abiertas para minimizar el costo de los femicidios.

Y el drama social se agrava, cuando funcionarios como la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, insiste en invisibilizar los femicidios como los de las tres jóvenes en el barrio de Florencio Varela, al sostener que no fueron crímenes vinculados a la condición de género de las víctimas.

“Brenda, Morena y Lara, tres femicidios en contexto de narcocriminalidad en nuestro país. En estas organizaciones mafiosas, atravesadas por el machismo, las adolescentes, las mujeres y las niñas ocupan un lugar menor. Son utilizadas para el menudeo, quedan expuestas como el blanco fácil y, en muchos casos, son asesinadas como venganza entre bandos”, señaló Ada Rico, presidenta de La Casa del Encuentro.

En esta línea, insistió: “Invisibilizar los femicidios perpetrados en el contexto de narcocriminalidad oculta las desigualdades estructurales propias del patriarcado que posibilitan utilizar a las mujeres, en claro estado de vulnerabilidad, para lograr sus propósitos”.

Cabe recordar que semanas atrás, Rico advirtió a LT4 que uno de los efectos del cierre de la Agencia Télam por parte del gobierno de Milei, es la mayor dificultad para registrar los casos de femicidios en Argentina.

Las tres estaban desaparecidas desde el viernes pasado. Y el miércoles se encontraron sus cuerpos sin vida en Florencio Varela. Hay cuatro detenidos. Ya hubo marchas en La Tablada, en La Matanza (donde vivían las chicas), en La Plata y en la Plaza Flores (donde trabajaban) en la Ciudad de Buenos Aires, para reclamar “Ni Una Menos, Vivas Nos Queremos”. Y se prepara otra marcha nacional para este sábado.

La investigación la realiza la UFI Descentralizada N°2 de La Matanza. Las chicas habrían subido a una camioneta Chevrolet Tracker blanca, el viernes, alrededor de las 21:30, en una estación de servicio YPF en la rotonda de La Tablada, en La Matanza, supuestamente, invitadas a una fiesta. Los videos de estaciones de servicio con el chiste de poner en bolsas de basura a la de “marketing” muestran que la apología a basurear a las mujeres no es broma.

Morena, Brenda y Lara fueron torturadas. Sufrieron golpes y puñaladas. Las asesinaron e intentaron calcinar sus restos. Transmitieron el crimen por una red social mientras 45 personas observaban su muerte. Mutilaron sus cuerpos para hacerlos desaparecer. No es una lección, es un ensañamiento contra las jóvenes. No es un código habitual de la mafia por la falta, o no, de mercancía. Es actuar como si el cuerpo de las adolescentes fuera mercancía.

La pedagogía de la crueldad, que describe la antropóloga Rita Segato, mostró su asesinato en vivo como modo de disciplinamiento y expansión de la deshumanización. La antropóloga argentina y referencia mundial en el análisis de la violencia de género analizó los crímenes de mujeres en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, en un contexto de impunidad del narcotráfico.

En el libro “La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. Territorio, soberanía y crímenes de segundo estado”, Rita Segato diferencia la violencia de género de una pareja a un asesinato en la calle de una mujer que es desconocida o fuera del ámbito familiar: “Si al abrigo del espacio doméstico el hombre abusa de las mujeres que se encuentran bajo su dependencia porque puede hacerlo, porque ya forman parte del territorio que controla, el agresor que se apropia del cuerpo femenino en un espacio abierto, público, lo hace porque debe para mostrar que puede”.