Política
Aseguran que la CGT sumó 40 gremios al paro general del 10 de abril
Según el secretario general Rodolfo Aguiar, la central obrera y los gremios deben “seguir aumentando la conflictividad antes de que dejen en la Argentina solo tierra arrasada”.

En las últimas horas, se confirmó que la Confederación General del Trabajo (CGT) logró sumar a 40 gremios al paro nacional convocado para el próximo 10 de abril, en rechazo a la gestión del presidente ultraderechista Javier Milei.
En una demostración de poder
de convocatoria, la central obrera participará de la movilización de los
jubilados, que el 9 de abril, como cada miércoles, marcharán para reclamar por pensiones
dignas.
De acuerdo con Perfil, más de
cuarenta gremios confirmaron su adhesión a la convocatoria de la CGT para
reclamar aumentos en los haberes de los adultos mayores y a la huelga del 10
del próximo mes. Se trata de una lista conformada por los gremios aeronáuticos,
bancarios, de la educación, marítimos y, fundamentalmente, ferroviarios y
colectiveros, claves para que la medida de fuerza tenga potencia.
Había dudas de la adhesión a
la medida de fuerza por parte de la UTA (Unión Tranviarios Automotor) que
conduce Roberto Fernández, y se ha mostrado alineada al gobierno de Milei, al
inicio de la gestión. Sin embargo, la falta de acuerdos salariales con las
Cámaras empresarias, con la actitud del gobierno nacional de no homologar
recomposiciones por encima de la pauta inflacionaria, empujaron al gremio a
convocar a una huelga para esa semana y sumarse al paro general –la medida de
fuerza del viernes, fue desactivada por la Secretaría de Trabajo que dictó una
conciliación obligatoria.
Por su puesto, el techo
paritario del 1% que impuso Luis “Toto” Caputo, el ministro de Economía, fue
otro motivo para que varios dirigentes sindicales se sumen a la protesta.
Semejante número no permitirá que los salarios castigados por la inflación de 2024
tengan recuperación este año.
En tanto, la intervención de
ocho obras sociales por parte del gobierno liberticida, desde diciembre del
2023, es un poderoso incentivo al paro y la movilización de la CGT.
En este contexto explosivo, Héctor
Daer, uno de los líderes del triunvirato que preside la CGT, intercambió
mensajes con el jefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, pero descartó
reuniones con el Gobierno. Y avisó que el paro no tiene vuelta atrás.
Es que la medida de fuerza se
definió poco después de la salvaje represión de la marcha de jubilados e hinchas
de futbol del 12 de marzo pasado, en la que un gendarme trató de asesinar a un
fotógrafo con una granada de gas lacrimógeno.
Por otra parte, los más de 40
mil despidos en el sector público, encendió las alarmas de UPCN, el sindicato
que nuclea a los estatales que históricamente es afín al gobierno de turno y
que ahora comanda Andrés Rodríguez, uno de los integrantes de la mesa chica de
la calle Azopardo e identificado con el ala de los independientes.
El gremio el año pasado fue a
la Justicia para lograr reincorporaciones de empleados y realizó distintas
movilizaciones, como este mes en rechazo a los más de 1.800 despidos en la
Secretaría de Infancia, Adolescencia y Familia que depende del Ministerio de
Capital Humano de Sandra Pettovello, una de las carteras que despidió más
personal.
Por su parte, la Asociación
de Trabajadores del Estado (ATE), el otro gremio de estatales y que no está
dentro de la CGT, se sumó a la convocatoria que hizo la central obrera de mayor
relevancia del país: anunció un paro de 36 horas para el 9 y el 10 de abril.
Con una postura combativa frente
a la administración de Milei, el sindicato denuncia que más de 50 mil
trabajadores corren el riesgo de ser despedidos en la Administración Pública
cuando finalice marzo. “Tenemos que seguir aumentando la conflictividad antes
de que dejen en la Argentina solo tierra arrasada”, advirtió el combativo
Rodolfo Aguiar, el secretario general de ATE.